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La Iglesia Católica


Roswitha Bitterlich (1920-2015): María Madre de la Iglesia


 Referencia: CCE 748-945

 

La palabra iglesia es de origen griego y significa convocación. Designa a la asamblea de aquellos a quienes convoca la Palabra de Dios.

 

La Iglesia católica es la comunidad universal de los fieles bautizados. Esto significa que pertenecen a la Iglesia todos lo que en todo tiempo y lugar han estado unidos a Cristo y que constituyen lo que la teología llama “Cuerpo Místico de Cristo”. San Pablo explica este misterio de esta manera: así como un cuerpo tiene muchos miembros diferentes y todos forma un único cuerpo, así Cristo y los bautizados forman un solo cuerpo.

 

Algunos miembros peregrinando en este mundo; otros purificándose; otros gozando de la Gloria de Dios. Con Cristo como cabeza de ese cuerpo, estamos todos interconectados: los vivos ayudando con las plegarias a los difuntos del purgatorio; los santos difuntos intercediendo por los vivos en el cielo.

 

Estos estados de la Iglesia –militante, purgante y triunfante, son un cuerpo indiviso y vivo que supera la dimensión del espacio y el tiempo. Como dice Dom Anselmo Álvarez, osb, que fuera Abad de la Basílica Benedictina del Valle de los Caídos: “La pertenencia al Cuerpo Místico de Cristo nos hace contemporáneos de todas las generaciones.” Somos coetáneos de todos los santos, de Adán, de los profetas, de todos los santos que existieron, de los santos que nacerán en el futuro, de nuestros antepasados…

La comparación de la Iglesia con un cuerpo nos revela la relación íntima entre Cristo y la Iglesia: no está solamente reunido en torno a Él, está unido a Él. En esa unidad hay diversidad de miembros y funciones, cada uno con sus carismas propios. Estos carismas o dones del Espíritu Santo son gracias para la vitalidad y la santidad de todo el Cuerpo Místico de Cristo.

 

Cuando hablamos de Cuerpo Místico, podemos tener la tentación de suponer que es un “cuerpo” espiritual, que no puede percibirse con los ojos, y que sólo une a sus miembros por lazos invisibles etéreos. Pero León XIII decía que, por ser un cuerpo, sí podía verse con los ojos; y San León Magno afirmó antes que por el Bautismo hemos sido hechos carne del Crucificado. El Cuerpo Místico de Cristo, La Iglesia, se ve en el gobierno visible del Vicario, que es el Papa; en la continuación de la misión redentora y evangelizadora; en la celebración de los sacramentos, en especial la Eucaristía.

 

Que la Iglesia es Cuerpo Místico de Cristo es doctrina. No es opinión, o punto de vista, ni una metáfora literaria. Es doctrina. Y misterio. Y por esto, de difícil formulación y velada comprensión.

 

La fundación de la Iglesia

 

La Iglesia se manifestará plenamente después de la Pascua. Pero, ¿es la Iglesia un acontecimiento pos pascual? Si repasamos la historia sagrada aparecen indicios de elementos preparatorios a la fundación de la Iglesia:

 

Las promesas del AT referidas al pueblo de Dios, comenzando con la promesa a Abraham: te daré una nación grande, una descendencia numerosa como la de las estrellas del firmamento.

La invitación de Jesús a todos los hombres   a la conversión.

La predicación del Reino

El llamamiento a los Doce y el nombramiento de Pedro como cabeza visible del rebaño.

El envío del Espíritu Santo

La misión encomendada: id y bautizad.

 

Esto nos va indicando que la Iglesia ya estaba prefigurada desde el origen del mundo por el Padre. No puede interpretarse la institución de la Iglesia como un suceso meramente histórico, con connotaciones sociológicas, de conveniencia pastoral y organizativa, surgida con el correr de los años después de la muerte de Xto.

 

Esta es la posición de autores modernos como Pagola, por ejemplo, cuyos libros se venden como agua en las librerías católicas: Cristo no tuvo intención de fundar una Iglesia, es una ocurrencia de los apóstoles y de la jerarquía eclesiástica.

De ninguna manera: el Señor Jesús instituyó su única Iglesia Católica para continuar la redención y reconciliación de los hombres hasta el fin del mundo. Así como el Verbo se valió de la naturaleza humana para redimir a los hombres, así también quiso valerse de la Iglesia  para  perpetuar la obra de redención. Lo enseña Pío XII. (Encíclica Mystici Corporis, 1943)

 

 

Por eso la Iglesia Católica es la única verdadera fundada por Jesucristo sobre San Pedro y los Apóstoles; y todos los hombres estamos llamados a ser el Pueblo de Dios guiado por el Papa, que es el sucesor de San Pedro y Vicario de Cristo en la tierra.


 

La Iglesia es:

Pueblo de Dios. Aunque Dios no pertenece en propiedad a ningún pueblo, se llega a ser miembro de ese pueblo por el Bautismo del agua (Bautismo) y del Espíritu (la fe); la ley de ese pueblo es amar como Cristo nos amó; su misión es ser sal de la tierra, luz del mundo, semilla de esperanza, de unidad y salvación para todo el género humano; su destino es el Reino de Dios.

 

Cuerpo místico de Cristo, comunión con Jesús.

 

Esposa de Cristo, puesto que Cristo la amó, se entregó por ella, la purificó con su sangre, la hizo Madre fecunda de los hijos de Dios.

 

En su aspecto visible la Iglesia está formada por los bautizados que profesan la misma fe en Jesucristo, tienen los mismos sacramentos y mandamientos, y aceptan la autoridad establecida por el Señor, que es el Papa.

 

 

¿Cuáles son las propiedades y notas que Cristo confirió a su Iglesia?

Una, Santa, Católica y Apostólica.

 

La Iglesia es UNA

La única verdadera Iglesia es la que funda Jesucristo. El fundó una sola Iglesia y sus hijos de cualquier tiempo y lugar están unidos entre sí.

Es una misma fe (en todo el orbe se recita el mismo Credo que rezaron los primeros cristianos)

un mismo culto (las partes esenciales del culto son las mismas en todas partes; las variaciones que puedan notarse en las ceremonias, son accidentales, no afectan a la esencia de las mismas)

una misma cabeza visible (quien no reconoce a sus legítimos pastores, no pertenece a la Iglesia Verdadera).

 

No puede haber más que una Iglesia verdadera, puesto que Cristo confió sólo a su Iglesia, presidida por Pedro, la plenitud de los medios de salvación.

Se puede reconocer a la verdadera Iglesia viendo si tiene por Fundador a Jesucristo, si participa de los siete sacramentos, si ama a la Santísima Virgen María y si obedece al Papa. Si le falta algo de esto, no es la verdadera Iglesia.

 

¿Hay salvación fuera de la Iglesia Católica?

Para salvarse es menester pertenecer al alma de la Iglesia (estar en gracia). Los que no son católicos, pero de buena fe aman a Dios, procuran cumplir con los preceptos de la ley natural y si pecan se arrepienten con contrición perfecta, aunque exteriormente no pertenezcan al cuerpo de la Iglesia, no obstante, pertenecen al alma, y por consiguiente podrán salvarse. Esto está clarísimo en el punto 16 de Lumen Gentium:

“Quienes todavía no recibieron el Evangelio, se ordenan al Pueblo de Dios de diversas maneras, pues el designio de salvación abarca también a los que reconocen al Creador. el Salvador quiere que todos los hombres se salven. En primer lugar, el pueblo Elegido; luego los musulmanes, que adhieren a la fe de Abraham, y adoran a un Dios único; también quienes, ignorando sin culpa el Evangelio de Cristo y su Iglesia, buscan a Dios con un corazón sincero y se esfuerzan en cumplir con obras su voluntad. Y la divina Providencia tampoco niega los auxilios necesarios para la salvación a quienes sin culpa no han llegado todavía a un conocimiento expreso de Dios y se esfuerzan en llevar una vida recta. Cuanto hay de bueno y verdadero entre ellos, la Iglesia lo juzga como una preparación del Evangelio”.

.

. En cuanto a aquellos que después de conocer y reconocer la verdad de la fe católica, se obstinan en quedarse fuera de ella, no se salvarán, pues no pertenecen ni al cuerpo ni al alma de la iglesia.

 

La Iglesia Verdadera es SANTA

Porque santa es su cabeza invisible (J.C.) y santos son su fe, su doctrina, sus sacramentos, su ley. Si el fin de la Iglesia es conducir a los hombres a su salvación es menester que los medios que proporcione para ese fin sean santos. Sin embargo, la santidad de la Iglesia no implica la santidad de todos sus miembros: la cizaña crece junto al trigo. Pero es suficiente que la Iglesia posea los medios de santificación y pueda producir santos, para que sea ella misma Santa.

 

La Iglesia Verdadera es CATOLICA. Católico quiere decir universal. La Iglesia es católica porque abarca a todos los fieles de todos los tiempos y lugares, de todas las edades y condición. Todos los hombres del mundo están llamados a pertenecer a la Iglesia. Ella quiere que todos se salven; está abierta a todos; está destinada a iluminar a todos.

 

San Ponciano, obispo de Barcelona, decía: “Cristiano es mi nombre, católico mi apellido”.

 

La Iglesia Verdadera es APOSTOLICA, porque está fundada sobre los apóstoles. Cree y enseña lo que ellos creyeron y enseñaron, y está gobernada por los legítimos sucesores de los Apóstoles (el Papa y los obispos en comunión con él). Y por estar edificada sobre sólidos cimientos, se mantiene infaliblemente en la verdad: Cristo la gobierna por medio de Pedro y los apóstoles, presentes en sus sucesores, el papa y los obispos en comunión con él. (Jn 21,15-17)

 

Una iglesia que no es apostólica, no se remonta a Jesucristo, y por lo tanto no es divina.

Desde San Pedro, que fijó su residencia en Roma, hasta Francisco hubo 269 pontífices. ¿Qué otra sociedad puede presentar una sucesión tan clara y admirable? Antes de Lutero (1483-1546), no existía el protestantismo (1524); antes de Enrique VIII (1491-1547) no existía el anglicanismo (1534); antes de José Smith (1805-1844) no existía la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días o mormones (1830); antes de que naciera Charles T. Russel (1852-1916) no existían los Testigos de Jehová (1879). Solo la Iglesia Católica llega hasta S. Pedro y por él hasta el fundador, Jesucristo.

 

 

Así como su fundador fue perseguido, así la Iglesia lo fue y lo será. Pero jamás podrá ser destruida pues Jesucristo la asiste (Mt 10, 22).

 

Conclusión:

Fragmento del decreto de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, firmado por el Card Sarah, que dispone, por decisión del Papa Francisco, la celebración de la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, en el calendario romano general.

 

“San León Magno, al decir que el nacimiento de la Cabeza es también el nacimiento del Cuerpo, indica que María es, al mismo tiempo, madre de Cristo, Hijo de Dios, y madre de los miembros de su cuerpo místico, es decir, la Iglesia. Estas consideraciones derivan de la maternidad divina de María y de su íntima unión a la obra del Redentor, culminada en la hora de la cruz.

En efecto, la Madre, que estaba junto a la cruz, aceptó el testamento de amor de su Hijo y acogió a todos los hombres, personificados en el discípulo amado, como hijos para regenerar a la vida divina, convirtiéndose en amorosa nodriza de la Iglesia que Cristo ha engendrado en la cruz, entregando el Espíritu.

A su vez, en el discípulo amado, Cristo elige a todos los discípulos como herederos de su amor hacia la Madre, confiándosela para que la recibieran con afecto filial.”

 

María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros

 

El Pecado Original

Fra Angelico (1395-1455): Adán y Eva expulsados del Paraíso

 

El pecado original, sus consecuencias y la realidad de pecados que inundó al mundo entero como consecuencia de éste primer pecado.

El tema en está presente en el catecismo de la Iglesia católica, en las Sagradas Escrituras y en la Tradición de la Iglesia.

En el Catecismo de la Iglesia Católica entre los puntos 396 y 412.

Previo a estos puntos exactos, inmediatamente antes, está desarrollado el punto de la caída de los ángeles.

Indudablemente tiene, el pecado de los Ángeles, una conexión directa en el pecado original. Ambos fuimos creados con voluntad y libertad. Los ángeles creaturas puramente espirituales a diferencia de nosotros que somos creaturas corporales y espirituales (alma)

En el Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, está tratado entre los puntos 73 al 78.

En el Catecismo Romano o de Trento se encuentra tratado específicamente en el capítulo III punto 2

 

Las sagradas Escrituras

Nuestra fe está siempre sostenida en Sagradas Escrituras, Magisterio y Tradición de la Iglesia.

Las escrituras nos presentan con total claridad y repetidamente …” y vio Dios que lo hecho era Bueno”.

 

Podemos verlo en Gn 1. 10, Gn 1.21 y Gn 1.-25

De estas palabras se deduce de una manera transparente que Dios Creador no es quien hizo el mal, Dios hace solamente lo Bueno, el Bien.

El Mal, cosa que a todas las generaciones se les plantea, una y otra vez: “cómo puede ser que Dios que nos ama y desea nuestra Bien lo hiciera?

Es, lamentablemente para nosotros, una consecuencia del mal uso de la Libertad. Es una consecuencia del pecado de desobediencia al precepto dado por Dios al hombre, de la rebelión de las criaturas en contra de Dios…. en contra de su voluntad…

 

Dicen también las escrituras:

Sabiduría 2.23 “Dios creó al hombre para la incorrupción”.

Sab 2.24 “por la ENVIDIA del diablo entró la MUERTE en el mundo”.

 

Volviendo al génesis

Gn 3.1  “…conque os ha mandado Dios que NO comáis frutos de todos los árboles del paraíso?”

irrumpe el tentador en la historia del hombre. Lo hace tramposamente en diálogo con Eva, deformando la Palabra de Dios.

 

En el Nuevo Testamento

Juan 8.44   “…él es Homicida desde el principio……”

 

Siempre habrá perfecta coherencia en las Escrituras. En ellas se puede ir encontrando esta coherencia entre el comienzo y el final, aún en relatos difíciles como puede ser el Apocalipsis y en los primeros relatos que pueden ser figurativos, para lo que hay que tener en cuenta que en el entendimiento que el Autor Sagrado tiene, ve que será necesario dar al pueblo de Dios una manera figurada para que llegue lo más adecuadamente a sus mentes y corazones. Por ejemplo, los días de la creación.: Seis días y el séptimo descansó…. Dios Creador está fuera del tiempo, su creación es en un solo acto de su Voluntad.

Muchas veces será a través de lo simbólico, la forma más simple de contar lo real.

Los hechos del PRINCIPIO como los hechos del FINAL están tan cerca de Dios y tan lejos de nosotros que no podríamos explicarlo como una simple descripción historiográfica.


Continuando con el tema…

En Gn 3.4-7 encontramos el momento de la caída.

Momento en el cual el primer hombre pierde la perfecta Santidad y Justicia …la armonía total en la cual vivía, sucediendo el fin de la inocencia.

El mentiroso les dijo que se les abrirían los ojos y serían como dioses……. Efectivamente sí se les abrieron, pero lo que vieron fue su desnudez y su miedo, por primera vez sintieron eso, se escondieron, se taparon con hojas dice el relato y sintieron vergüenza…

 

Pero Dios nos gana en Amor y Misericordia de manera inmediata

Gn 3.15    ”…Éste quebrantará tu cabeza…………” (promesa del Redentor)

Llamado Protoevangelio (proto: primero…principal…) por ser el primer momento en el cual se avisa que vendrá quien rescatará a

En Mt 12.6 …” aquí está uno que es Mayor que el Templo”

La narración continúa y podemos experimentar la ternura del Amor de Dios (aunque en general la humanidad vea normalmente en el Antiguo Testamento al Dios duro y castigador del comienzo)

Gen 3.21 ……” hizo el también el Señor Dios al hombre y a su mujer unas túnicas de pieles y los vistió.”

la bondad del Señor no los despide así nomás, cubre su desnudez antes de expulsarlos del Paraíso.

La naturaleza del género humano ha quedado HERIDA al perder la armonía, las perfectas santidad y justicia.

Queda sometida a la enfermedad, la muerte (la corrupción implica el deterioro…la enfermedad…las dolencias …las limitaciones…el cansancio…la ignorancia…la inclinación al mal)

San Pablo dice como para que se entienda, por qué lo de Adán cae sobre el resto

Romanos 3.9  “…judíos como gentiles”….

3.23     “ en efecto todos pecaron…”

5.12-21 vuelve sobre esta realidad “ todos uno en Adán”

En Jesucristo  la justicia la Vida Eterna para esa misma humanidad.

 

La Escritura nos enseña claramente sobre la confianza…la desconfianza ….

Adán desconfió……

Otros después de él, aunque ya bajo el yugo de la consecuencia del pecado confiaron

Rom 4.20 Abraham……como otros ejemplos que se pueden encontrar.

 

Entonces… El mal, no es creado por Dios, es permitido.

El permite esta realidad de la enfermedad, la muerte y dentro de la muerte las innumerables acciones de males que el hombre realiza. envidias, homicidios mentiras, calumnias etc…muerte del alma

PERO responde inmediatamente a este problema con la Promesa: será Cristo quien cargue con esta multitud de pecados consecuencia de la herida en la naturaleza creada. También es Jesucristo quien se hace cargo de la culpa de Adán dejándonos el Santo Bautismo en si Santa Iglesia.

 

Hoy trataremos como suele decirse, el principio de la cosa.

Para tener en claro nuestra realidad como Iglesia y como personas, que al presente la integramos de manera militante, no de manera purgante ni triunfante ….

Siempre debemos mantener en nuestras inteligencias la verdad de fe. Hoy recorreremos el conocimiento que podemos tener sobre qué es el pecado original, sus consecuencias y la realidad de pecados que inundó al mundo entero como consecuencia de este.

 

Encontraremos el tratamiento de este tema en el catecismo de la Iglesia católica, en las Sagradas Escrituras y en la Tradición de la Iglesia.

 

En el Catecismo de la Iglesia Católica entre los puntos 396 y 412.

Previo a estos puntos exactos, inmediatamente antes, está explicada la caída de los ángeles.

Indudablemente tiene una conexión directa en el pecado original, como creaturas creadas con voluntad y libertad. Los ángeles creaturas puramente espirituales a diferencia de nosotros que somos creaturas corporales y espirituales (alma)

En el Compendio está tratado entre los puntos 73 al 78.

 

En primera instancia: Las sagradas Escrituras.

Nuestra fe está siempre sostenida en Sagradas Escrituras, Magisterio y Tradición de la Iglesia.

Las escrituras repiten al principio …” y vio Dios que lo hecho era Bueno”

 

Podemos verlo en Gn 1. 10 Gn 1.21  Gn 1.-25

De estas palabras se deduce de una manera rápida que Dios Creador no es quien hizo el mal, Dios hace solamente lo Bueno, el Bien.

El Mal, cosa que a todas las generaciones se les plantea, una y otra vez: “cómo puede ser que Dios que nos ama y desea nuestro Bien lo hiciera?  Es lamentablemente para nosotros una consecuencia del mal uso de la Libertad, viene como consecuencia del pecado de desobediencia a su precepto, de la rebelión de las criaturas en contra de Dios, en contra de su voluntad…

 

Dicen también las escrituras:

Sabiduría 2.23  “Dios creó al hombre para la incorrupción”

Sab 2.24 “por la ENVIDIA del diablo entró la MUERTE en el mundo”

Volviendo al génesis

Gn 3.1   irrumpe el tentador, el tramposo lo hace en diálogo con Eva, deformando la Palabra de Dios

Juan 8.44 el Homicida desde el principio

 

Siempre habrá perfecta coherencia en las Escrituras …se puede ir encontrando entre el comienzo y el final, aún en relatos difíciles como puede ser el Apocalipsis.

En los primeros relatos que pueden ser figurativos, para el entendimiento que el Autor Sagrado entiende que será necesario dar al pueblo de Dios, por ejemplo, los días de la creación.: Seis días y el séptimo descansó…. Dios Creador está fuera del tiempo, su creación es en un solo acto de su Voluntad.

 

Muchas veces será a través de lo simbólico, la forma más simple de contar lo real.

Los hechos del PRINCIPIO como los hechos del FINAL están tan cerca de Dios y tan lejos de nosotros que no podríamos explicarlo como una simple descripción historiográfica.

En Gn 3.4-7 encontramos el momento de la caída, momento en el cual el primer hombre pierde la perfecta Santidad y Justicia …la armonía total en la cual vivía, sucediendo el fin de la inocencia.

El mentiroso les dijo que se les abrirían los ojos y serían como dioses……. Efectivamente sí se les abrieron, pero lo que vieron fue su desnudez y su miedo, por primera vez sintieron eso y se escondieron, se taparon con hojas dice el relato y sintieron vergüenza….

 

Continúa Génesis la narración, dando aparición inmediata a Dios y su Misericordia

Gn 3.15 Promesa del Redentor

Esto se llama Protoevangelio (proto: primero…principal…)

En Mt 12.6 encontramos que se dice: aquí está uno que es Mayor que el Templo

La narración continúa y podemos experimentar la ternura del Amor de Dios (aunque en general la humanidad vea normalmente en el Antiguo Testamento al Dios duro y castigador del comienzo)

Gn 3.21 la bondad del Señor no los despide así nomás:

El Señor los viste con pieles…. Cubre su desnudez antes de expulsarlos del Paraíso.

La naturaleza del género humano ha quedado HERIDA al perder la armonía, las perfectas santidad y justicia.

Queda sometida a la enfermedad, la muerte (la corrupción implica el deterioro…la enfermedad…las dolencias …las limitaciones…el cansancio…la ignorancia…la inclinación al mal)

San Pablo dice como para que se entienda por qué lo de Adán cae sobre el resto

 Romanos 3.9  judíos como gentiles

         3.23 en efecto todos pecaron

         5.12-21  vuelve sobre esta realidad de en Adán…. (todos uno en Adán)

En Jesucristo la justicia la Vida Eterna para esa misma humanidad.

 

 

El Catecismo nos enseña sobre esta herida de la naturaleza humana y también enseña que recae en toda la creación.

Aunque a simple vista pareciera algo desmesurado es una afirmación equilibrada, nuestra fe es equilibrada, no es ni optimista sin sentido, ni pesimista derrotista en relación a lo que son nuestras posibilidades como criaturas creadas.

Las diferentes líneas o ideologías que se alejan de la Iglesia presentarán estos desórdenes.

El Magisterio de la Iglesia nos enseña sobre esta antropología bíblica equilibrada.

Nos enseña que la naturaleza quedó HERIDA, no totalmente corrompida.

A esto se le llama la concupiscencia, la inclinación al pecado, a la ignorancia, al sufrimiento, al poder de la muerte. INCLINADA, Herida.

El Misterio de la Reparación Perfecta es la Ofrenda de Cristo.

Nuestro Señor lo deja de manera Misteriosa presente constantemente en el Santo Sacrificio de la Misa.

Es un profundo Misterio que el sufrimiento y muerte de Nuestro Señor fuera la única forma de reparar.

 

Contra este equilibrio estarán presentes en distintos siglos Maestros de posturas desordenadas que darán origen a otros, con las características que quiera cada uno darles al separarse voluntariamente del equilibrio que la Iglesia enseña.

Ejemplos que también serán origen de otros.

Siglo V

Un monje, Pelagio

pelagianismo: enseña que la capacidad de conocer quedó intacta, que la voluntad y capacidad de la persona son suficientes para lograr las buenas acciones, que no es necesario pedir a Dios la ayuda de Su Gracia.

¿Qué necesidad se plantea, de tener que estar “pidiendo” apoyo, fuerzas, o sea pidiendo su gracia?

Dice: Dios no podía ordenar a los creyentes que hicieran lo imposible, y por lo tanto debía ser posible cumplir todos los mandamientos divinos. Si era posible es porque nuestras fuerzas dan para eso.

Olvida que la naturaleza quedó herida, no intacta ni como estaba al principio.

También enseñaba que el bautismo no era necesario porque no hay “nada que quitar” enseñaba que lo de Adán era como un mal ejemplo.

Se podría definir esta posición como un puro optimismo.

 

San Agustín, de la misma época enseña:  Naturaleza y Gracia van juntas y la gracia es necesaria.

 

Siglo XVI

un sacerdote Teólogo, Lutero inicia el gran cisma protestante.

Dice: que la naturaleza quedó totalmente corrompida, que no tenemos ninguna posibilidad sino solamente acogidos a la Misericordia.

Lutero dice que Dios nos perdona pero que el pecado sigue su desarrollo sin poder frenarse.

Es profundamente pesimista desde nuestra realidad humana y libre

Lutero confunde pecado con concupiscencia

La concupiscencia es la inclinación al mal que no es pecado, es una tendencia que necesita de nuestra complicidad por lo que es compatible con el concurso de la asistencia de la Gracia y de la respuesta positiva del hombre “asistida” por la gracia.

Lutero no ve que esa asistencia de la Gracia FORTALECE nuestra voluntad de no desear caer.

Sí salimos adelante, regenerados por la Gracia.

 

CONCILIO de TRENTO:

El Bautismo quita la Culpa del pecado Original. Pero su consecuencia no, la concupiscencia que nace del pecado que conduce al pecado pero que el hombre puede hacer el Bien. Es una visión de nuestra realidad profundamente optimista.

La Enseñanza del Magisterio de la Iglesia es EQUILIBRIO, pudimos ver a un Pelagio optimista sin realidad, a Agustín aparentemente pesimista si se lo comparara con Pelagio. Luego a Lutero derrotista pero en la contracara al Concilio en su definición optimista dentro de nuestra realidad. Verificamos el equilibrio.

 

Siglo IV

Gnosticismo que diría algo así como que aquí, en lo que fue ese pecado original…. no pasó nada….

Se trata de una doctrina, según la cual los iniciados no se salvan por la fe en el perdón gracias al sacrificio de Cristo, sino que se salvan mediante la gnosis, o conocimiento introspectivo de lo divino, que es un conocimiento superior a la fe.

En esto se encuentra la pérdida del sentido del pecado y de la realidad de la criatura.

Más adelante en la historia nos damos con el Neognosticismo, cosa que vivimos en el presente y acá vemos que lo que se pierde es el sentido del Creador (el hombre autosuficiente quien resuelve todo, desde su mismo principio, hasta su fin) Es no aceptar que somos creaturas.

 

Centrando:

Fuimos creados en Estado de participación especial de la vida Divina.

Esta participación era un estado de Santidad y Justicia, preservados de toda corrupción.

La vida en el Paraíso era esa Armonía íntima con Dios. Creados como amigos de Dios en intimidad con Él. Intimidad que supone confianza.

El Pecado Original consistió en apagar la Confianza…desconfiaron de Dios al ser tentados. Y

Desobedecieron a su precepto (a su Voluntad)

Decidieron tomar el camino de vivir según ellos y no según Dios. Ser como Dios, sin Dios, perdiendo así la gracia de la santidad y la justicia originales.

Se percibe, en todo este planteo la presencia de una Voluntad de Dios como si fuera “competidora” del deseo de plenitud que tiene el hombre. (forma tramposa y mentirosa que usa Satanás en su diálogo con Eva)

El hombre termina fiándose más de sí mismo aceptando el relato “mentiroso” de satanás.

Dice Eva:

Podemos comer de todos los frutos pero de los frutos del árbol de la ciencia del bien y del mal no.

El tentador le dice a Eva: les dice eso para que no se les abran los ojos

La consecuencia sobre la humanidad es porque se le advierte a Adán que “si comiere” morirá.

La muerte entra en la historia de la vida del hombre en ellos mismos como también para toda la humanidad y la creación.

El pecado original trae a la humanidad un pecado CONTRAÍDO no cometido, es una condición de nacimiento que trasmite no por imitación sino por PROPAGACIÓN.

Fue un pecado personal de Adán y Eva, es un padecimiento de estado de pecado en la Humanidad.

Quedamos todos expuestos al influjo de satanás, él y los otros ángeles caídos no tenían ingreso en el mundo al principio en la creación. Las compuertas de ingreso estaban cerradas para estos ángeles caídos, Adán y Eva las abren al desobedecer desconfiando de La Palabra de Dios. Irrumpe el poder de satanás y de los ángeles caídos, el poder de su influjo sobre la creación y en nuestra naturaleza, como creaturas que somos, quedamos heridos pero no totalmente corrompidos nos insiste el Magisterio.

Repetimos junto a San Pablo lo anteriormente dicho:

Romanos 5.12-21   afirma que todos somos pecado en Adán y que esta fuerza de desobediencia entró al mundo a través de Adán

Afirma la salvación a través de Cristo Jesús.

 

Todo es un Misterio de Fe.

Como creaturas no había capacidad para reparar ni reconciliar la magnitud de la ofensa hecha al Creador

El Hijo toma nuestra humanidad para reparar nuestras culpas (de ofensas cometidas) lo hace en plena obediencia de su Amor hasta la muerte.

Con su Sacrificio se produce el RESCATE.

 

En todo esto hay dos dimensiones:

Dimensión sanante: Las heridas de ÉL nos han curado

Dimensión elevante: nos devuelve la Inocencia de la Justicia primera, HIJOS EN EL HIJO y nos introduce nuevamente en la intimidad con Dios.

 

Sintetizando:

Es muy útil conocer cuál fue el plan primero de Dios, no solamente recuperar el primer estado de Gracia sino que en Cristo será en dones ampliamente superadores por una vida intensa de caridad.

En la Encarnación y la Redención estamos invitados a participar con El en la historia de la salvación. (otro Misterio)

 

Haciendo un juego de pensamientos cortos:

El Creador-La creación

El árbol de la ciencia del Bien y del Mal- el árbol de la vida (este queda vedado al poder e influjo del mal)

La intimidad de amistad--Adán dueño y señor de este mundo.

Dios el Creador es quien determina según su Voluntad.

Adán se apartó de Dios, y hace según la voluntad propia.

Dios cumplió su palabra.

 

 

Apéndice: El primer pecado es por desobediencia y ruptura de la confianza primera. Sale a relucir la soberbia o pecado de orgullo que es la falta de centro adecuado de parte del hombre al no ubicarse en su verdadera realidad: es una creatura

 

Podemos encontrar:

1- sobre pecado original:

Catecismo de Trento Capítulo III Segundo artículo del Credo punto 2 (clara definición)

Puntos 3 y 4 expone claramente también toda su realidad y consecuencia.

Catecismo de la Iglesia Católica

Reafirma la desobediencia al dejar morir la confianza. Rompe la Armonía que es la Justicia perfecta en la que el hombre vivía.

Compendio punto 72 que remite al 376 del Catecismo

 

2- sobre Justicia Original

Catecismo Romano o de Trento Parte I Capítulo 2 punto 19

Catecismo de la Iglesia en puntos 375 y 400

 

3- Justificación:

Solo Dios es quién justifica o tiene ese poder. Es obra propia de su omnipotencia

Catecismo Romano o de Trento Parte I capítulo 11 punto 8

Y haciendo referencia a la vida práctica del hombre dice, consecuencias y de su plena necesidad de colaboración:

aquél que verdaderamente no desee guardar Los Mandamientos (todos) no puede ser justificado por lo que “Exige de nuestra participación “

Parte II capítulo 2 punto 4

Parte II capítulo 2 punto 48

Parte III capítulo 1 punto 8

Catecismo de la Iglesia Católica: puntos 402, 519, 617 (que dirige a Trento) 651 que hace referencia a Cristo y su Resurrección Verdad de Fe que da sentido a nuestra Fe.

 

El Magisterio y la Interpretación del depósito de la Fe

Perugino (1448-1523): Entrega de las llaves a San Pedro


Referencia: CCE N° 84-141

Qué significa Magisterio.

Magisterio significa oficio de maestro.

Magisterio es también el conjunto de enseñanzas dadas en el ejercicio de ese oficio.

El magisterio de la Iglesia es el oficio conferido por Cristo a los Apóstoles y a sus sucesores de custodiar, interpretar y proponer la verdad revelada con su autoridad y en su nombre.

 

 En otras palabras, la Iglesia que Cristo fundó fue la que recibió la autoridad. Recibió su autoridad de su fundador, Jesucristo:

 

Mt 16:18  "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella". Jesús construirá su Iglesia sobre roca firme y la defenderá contra las adversidades todo el tiempo.

Ef 2:20-22 “Estáis edificados sobre el fundamento de los apóstoles, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo”

Mt 18,18: todo lo que atareis sobre la tierra será atado en el cielo, es decir, Pedro será el cimiento sobre el que se apoya el edificio de la Iglesia y podrá decidir o prohibir todo lo que considere necesario para la vida de la misma.

 

El Papa y los Obispos son los sucesores legítimos de los Apóstoles. Si rechazamos su autoridad, entonces rechazamos a Cristo.

 

Es decir que la Iglesia tiene autoridad para interpretar el depósito de la Fe.

 

Tradición apostólica y Sagrada Escritura, tomadas juntas, se conocen como " El Depósito de la Fe".

 

Tradición apostólica, es la transmisión viva llevada a cabo por el Espíritu Santo, por la que la Iglesia, con su vida, su culto, sus enseñanzas, conserva y transmite, a lo largo del tiempo la Verdad, oralmente o por escrito, desde Jesucristo y los Apóstoles hasta el último Papa y todos los Santos. La tradición importa una doble exigencia: fidelidad y progreso. (transmisión viva, no anquilosada)

Sagrada Escritura: contiene la Palabra de Dios. Es Palabra de Dios

 

¿Hace falta el Magisterio para interpretar el depósito de la Fe? ¿Se puede prescindir del Magisterio para ello?

Veamos:

El Depósito de la Fe es un cuerpo doctrinal que se debe conservar y transmitir.

Es el trabajo de alguien el conservar ese Depósito de la Fe. La Iglesia Católica tiene al Papa y al Magisterio para interpretar, preservar, y proteger “el Depósito de Fe” para todos nosotros.  El Magisterio consiste en el Papa, los Cardenales y Obispos actuando con la dirección del Espíritu Santo.

 

 

¿Cómo puedo estar seguro de que la verdad está siendo preservada por papas y obispos, por el magisterio? Porque la Biblia lo dice.

De todos los escritos desde el comienzo de los tiempos, ¿en qué libro se puede confiar como el ‘Depósito de la Fe?: La Sagrada Escritura de DIOS, la Biblia, es aquello en lo que confiamos. Lo que dice la Biblia debe ser verdad porque DIOS Mismo lo dijo. Qué dice la Biblia a propósito del tema que estamos analizando:

 

Los Obispos han sido colocados por el Espíritu Santo para gobernar la Iglesia:

Hechos 20:28  Mirad por vosotros y por todo el rebaño, sobre el cual el Espíritu Santo os ha constituido obispos para apacentar la Iglesia de DIOS.

Mt 16:18, DIOS renombró a Simón como Pedro, y le dijo Tu eres la ´Piedra´ y sobre esta "Piedra´ edificaré "Mi Iglesia"

Mt 16:19, Yo te daré las llaves del Reino del Cielo, y cuanto Tu atares en la tierra será atado en el Cielo y cuanto Tu desatares en la tierra será desatado en el Cielo.

Jn 21:17, Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Apacienta mis ovejas.

 

 

Los obispos reúnen y discuten materias:

Hechos 15:6, Se reunieron los Apóstoles y los presbíteros (consejeros de los Obispos) para examinar este asunto. (se refiere a la controversia surgida sobre si había que ser circunciso para ser cristiano)

 

Definen una enseñanza:

Hechos 15:1,24, ¿Tienen los Gentiles que ser circuncisos? Algunos salidos de entre nosotros, sin que nosotros lo hubiéramos mandado os han turbado con palabras.

 

Votan entre ellos:

Hechos 1:26, echaron suertes entre ellos. (se refiere a la elección de Matías en reemplazo de Judas)

 

Son guiados e instruidos por el Espíritu Santo:

Hechos 15:28, "Porque ha parecido al Espíritu Santo y a nosotros no imponeros ninguna otra carga mas que estas necesarias..." (Se refiere a preceptos a cumplir).

 

La Iglesia tiene autoridad dada por el fundador:

Jn 15:16, no me habéis elegido vosotros a Mi, sino que Yo os elegí a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis frutos, y vuestro fruto permanezca; para que cuanto ustedes pidieran al Padre en Mi nombre, os lo dé.

Mt 18:17-18, ... cuanto atareis en la tierra será atado en el Cielo...

Mt 16:18   Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia

Ef 2:20-22   Estáis edificados sobre el fundamento de los apóstoles, piedra angular la fundación.

 

Los obispos deben ser obedecidos:

Heb 13:17, obedeced a vuestros pastores y estadles sujetos, que ellos velan por vuestras almas, como quien ha de dar cuenta de ellas.

 

La Iglesia no puede fallar:

Mt 16:18, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.

Mt 28:20, Yo estaré con ustedes siempre hasta la consumación del mundo.

 

La Biblia demuestra, como vemos, sin margen de dudas, que el magisterio es imprescindible para la interpretación de la Escritura y el único con autoridad infalible para interpretarla; en ninguna parte se afirma que cada uno deba o pueda interpretar la Biblia por sí solo sin ayuda de ningún magisterio. Ese principio de Sola Scriptura para interpretar el Depósito de la Fe es insostenible, no es bíblico, no está formulado en ninguna parte de la Biblia. Por todo lo dicho anteriormente, más bien es anti-bíblico. La interpretación individual, libre y personal no ofrece las garantías de credibilidad necesarias. Cada uno interpretará a su manera y la verdad quedaría oculta.

 

 

A los apóstoles se les manda, antes de la ascensión de Cristo a los cielos, que vayan y prediquen la Buena Nueva –el Evangelio– a todas las gentes, diciéndoles que quienes les crean se salvarán (cf. Mc 16,16); quienes crean la predicación de los apóstoles. No se les manda escribir Biblias y repartirlas y dejar a cada fiel a solas con el Espíritu Santo, sino que deben explicar la Escritura para que no haya falsas interpretaciones.

 

Está clarísimo ésto en la Escritura:

Recordemos   2Pedro 1:20

“Ninguna profecía de la Escritura se declara por interpretación privada”


Este principio de la interpretación libre, de Sola Scriptura como autoridad, además, destruye la unidad de la Iglesia porque produce anarquía doctrinal y caos teológico, puesto que cada fiel puede interpretar como “el Espíritu le inspire”. Muchos cristianos de buena fe se creen inspirados con interpretaciones diversas y contradictorias, como se ve por el permanente desmembramiento de las iglesias protestantes en nuevas sectas y movimientos.

 

 

Igualmente, este principio es falso porque puede ser mal usado (y de hecho ha sido mal usado) por nuestras pasiones desordenadas que, en muchos casos, tienden a buscar interpretaciones que no exijan un cambio de vida sino que sean proclives a la indulgencia moral. Así, entre algunas de las primeras sectas protestantes se buscó justificar la poligamia (con el creced y multiplicaos de Gn 1,28); o cuando el Parlamento inglés justificó el casamiento de Enrique VIII con Ana Bolena porque en 1Sam 1,5 se hace referencia a las dos esposas de Elcana, el padre de Samuel.

 

Y así podría justificarse cualquier cosa.

A menudo somos testigos de una hermenéutica distorsionada: es común la interpretación errónea y forzada por ejemplo de la multiplicación de los panes o de la destrucción de Sodoma (Gn 19).

 

Además, no puede separarse la Escritura de la Tradición. Veamos:

 

Leemos en 2Tim 3:14, "Pero tú permanece en lo que has aprendido y te ha sido confiado, considerando de quiénes lo aprendiste." ¿Qué nos dice Pablo en este versículo? El le dice a Timoteo que permanezca en las tradiciones, en lo que él mismo le había enseñado y se apoye en las Escrituras. El está diciendo, Tradición, Magisterio y Escritura  van de la mano.


Recapitulando:

Al Magisterio le corresponde la función de formular una interpretación auténtica y vinculante para los fieles. (CCE 120-127). El Magisterio es custodio e intérprete autorizado de la Revelación; este oficio es un servicio a la palabra divina y tiene como objeto la salvación de las almas.

La Iglesia ejerce el magisterio en nombre de Jesucristo, porque de Él recibió la autoridad. El Magisterio ordinario o extraordinario, obliga al pueblo cristiano.

El ordinario comprende la enseñanza habitual del papa y de los obispos, en materia de fe y costumbres. El extraordinario se refiere a las enseñanzas de los concilios ecuménicos y a las definiciones infalibles de los papas.

 

¿Puede el Papa equivocarse?

Cuando el Papa define doctrina en materia de fe y costumbres, como maestro supremo de toda la Iglesia, gracias a una especial asistencia del Espíritu Santo, no puede equivocarse.  Y cuando el Papa y los obispos proponen una enseñanza mediante su magisterio ordinario, los fieles deben adherirse a ella con espíritu de obediencia religiosa.