Encontraremos presencia constante, a través del tiempo histórico, de la ocupación de Papas, Obispos, clérigos para mantener formada y viva la fe del pueblo de Dios.
La Didaché o libro llamado La Doctrina
de los 12 Apóstoles es lo más antigua que hay escrito que refleja un método de
transmisión para la enseñanza, siempre dirigida al Pueblo de Dios.
Contiene las primeras
instrucciones conocidas para la celebración del Bautismo y de la Eucaristía.
También las tres redacciones que han sobrevivido del Padrenuestro.
¿Qué transmite?
Doctrina y disposiciones:
morales, litúrgicas y legales de la época.
Consiste en enseñanzas prácticas,
escrita entre los años 65/80.
Pero, será el Símbolo de los
Apóstoles (El CREDO) el que estará
presente como lo que se puede considerar el primer catecismo. Durante todo el
tiempo que este libro queda perdido será efectivamente primer muestra de
catecismo y catequesis.
Es largo el tiempo que desaparece,
pero finalmente es encontrado en el año 1056 (año cristiano) en Macedonia y se
publica en 1883 de una copia griega en 1873.
Dentro de lo que es el estudio
del tiempo histórico, de una manera simple:
Los Padres Apostólicos (los más
cercanos a los Apóstoles Siglo I)
Los Padres Apologistas Siglo II
solo tuvieron el testimonio de las Sagradas Escrituras, de la Liturgia y de la
Tradición mantenida en cada una de las Iglesias particulares.
y los llamados los Padres de la
Iglesia (oriente y occidente).
Estos llamados “Los Padres” son
muchos, pero quedan señalados como los principales los siguiente:
Los cuatro Padres de la Iglesia griegos
• Atanasio de Alejandría (296)
• Basilio el Grande (330)
• Gregorio Nacianceno (329)
• Juan Crisóstomo (+407)
Y los cuatro Padres de la Iglesia latinos
• Ambrosio de Milán (397)
• Jerónimo de Estridón (+420)
• Agustín de Hipona (354)
• Gregorio Magno (+604)
Los Padres de la Iglesia dieron
el Símbolo de los Apóstoles, es una visión global y sintética como compendio de
la sagrada Escritura, sin ambigüedades ni parcialidades. Fue producto del afán
pastoral, de los Padres, para que la revelación tomara contacto real con la
comunidad de creyentes.
El Símbolo de los Apóstoles puede
ser considerado como un Catecismo ya que en él se halla la Suma de la
catequesis dogmática del cristianismo primitivo, fundamento y norma de la vida
cristiana. La Iglesia lo ha considerado siempre como un Compendio de las
Escrituras (san Jerónimo).
En los siglos siguientes veremos
otras metodologías. La Iglesia fue penetrando en las familias y en la sociedad
por lo que “el catecumenado” que llevaba adelante una forma de catequizar de
absoluta oralidad, va desapareciendo poco a poco. Esta desaparición progresiva
se debe no solamente a que va introduciéndose la enseñanza a través de
instituciones como familia padrinazgo…guiadas por los párrocos sino también
como consecuencia de los Bautismos masivos. (por ej. pueblos nórdicos) y del
atrasamiento que muchos hacían para recibir el Santo Bautismo en una época de mucho
rigor penitencial.
Será entonces un período largo en
que la base de iniciación cristiana recaerá en la familia, el padrinazgo, la
predicación dominical y también predicación ocasional.
Se llega al tiempo de la imprenta
y a los libros de educación religiosa que irán dando sus pasos en lo que es la
enseñanza de la vida del cristiano que propiciarán poco a poco esa enseñanza
casi puramente oral o a través de cuadros o imágenes.
Estamos en la época del Concilio
de Trento
San Pio V (1566/72)
Catecismo Romano o de Trento que
se llamó posteriormente de San pio V.
Este catecismo es producto del
concilio de Trento (1545/1563) convocado por Pablo III.
San Pio V es quien lo da a
publicación, ordenando las fórmulas o estructuras catequísticas más importantes
o centrales: Credo (símbolo)Sacramentos, Mandamientos, Oración (dominical)
En su momento fue una obra
maestra por su contenido y didáctica.
Surgen durante este período
numerosos catecismos, compendios del catecismo de Trento.
El del Cardenal Belarmino fue uno
de estos. Este catecismo compendio del de Trento, fue recomendado por los Papas
cobrando gran relevancia y trascendencia.
Junto a él también trascendieron
el de dos españoles Gaspar Astete y Jerónimo de Ripalda (jesuitas) Belarmino
publica entre 1597/98.
Se mantiene este tipo de
instrucción catequética al pueblo de Dios. Es necesario dar herramientas
fundamentales de soporte para resistir al error.
Estamos en las épocas de la
presencia del gran cisma de Lutero y de sus múltiples libros de formación y
catecismos.
Benedicto XIV (1740-1758)
Sus palabras son contundentes en
cuanto a lo imprescindible de enseñar
“Afirmamos que la mayor parte de
quienes se condenan, sufren para toda la eternidad esa desgracia a causa de su
ignorancia de los misterios de la fe, que deberían necesariamente saber y creer
para poder ser contados entre los elegidos”
Primer concilio Vaticano
(convocado por Pio IX 1869)
Se propone la necesidad de UNO,
un solo catecismo mayor que centre la enseñanza, que sea guía para todos.
Propone uno como el de Belarmino
que fuera norma común de enseñanza.
Pero el aplazamiento del concilio
(por la guerra entre Francia y Prusia) detuvo el desarrollo de este catecismo y
una finalización adecuada del Concilio Vaticano I.
Expresa el Concilio
“La doctrina de la Fe, que Dios
reveló, no está propuesta como un invento de la filosofía, que se pueda
perfeccionar por el ingenio humano, sino como depósito divino entregado a la
esposa de Cristo y ha de ser fielmente custodiada e infaliblemente declarada.
Por esto, los dogmas sagrados han de ser mantenidos para siempre en el sentido
declarado una vez por la Santa Madre Iglesia y nunca hay que apartarse de ese
sentido con el pretexto de hacerlos más inteligibles.”
León XIII (1878 /1903)
Decía a la Iglesia Católica en
1890
“juzgamos sobremanera útil y por
extremo conforme a las circunstancias de los tiempos, el esmerado estudio de la
Doctrina cristiana, según talento y capacidad de cada cual, empapando su
inteligencia con el mayor conocimiento posible de aquellas verdades que atañen
a la Religión y que por la razón pueden alcanzarse”.
Entramos en el Siglo XX
San Pio X (1903/1914)
Impulsó la enseñanza del
Catecismo porque sabía que apartar de la ignorancia religiosa era el inicio del
camino para recuperar la fe que en muchos se iba debilitando y perdiendo.
Dijo en una Audiencia con
Cardenales: lo que en la actualidad es más necesario, es contar con un grupo de
laicos, virtuosos, iluminados, resueltos y apóstoles de verdad.
Dio a la Iglesia un Catecismo que
luego se llamó Catecismo de San Pio X
Prescrito por San Pío X el 15 de
julio de 1905
Este catecismo tenía también la
función de compendiar el Catecismo Romano, escrito durante el Concilio de
Trento. Como enseña la Santa Madre Iglesia, un Pontífice Legítimo no puede
errar al enseñar en definiciones que atañen a la Fe y a las Costumbres.
Juan XXIII (1958/1963)
Concilio Vaticano II, surge
nuevamente el tratamiento de esta necesidad pendiente.
Pablo VI (1963/1978)
Durante su papado en 1967 el
sínodo de los obispos vuelve a plantear esta necesidad y lo trabajan. Queda
pendiente finalmente, no se define. (ya han pasado 100 años del concilio
Vaticano I)
Juan Pablo II (1978/2005)
Los tres últimos Papas ponen a
trabajar a los pastores ante la necesidad de un nuevo catecismo, nuevo no por
diferente sino por la necesidad de actualizarlo.
El mundo cambió, hay inquietudes,
dudas y necesidades que antes no se presentaban y que no se encuentran
presentes en el catecismo de Trento o de San Pío V o los Catecismos breves o
compendiados que surgen de éste.
Los catecismos en uso y vigentes
como Catecismo del Cardenal Belarmino 1597/1598…Y tantos otros reconocidos para
el uso de la instrucción de niños jóvenes o adultos que fueron apareciendo …O
el de San Pio X…… han quedado aún más lejanos a muchas situaciones preguntas
nuevas: «¿Qué catecismo de aquellos que hasta el momento había tiene un capítulo
sobre el racismo, la revolución, la demografía, la pobreza, el subdesarrollo,
la educación, ingeniería genética, anticoncepción……”
Finalmente, luego de tanto
tiempo, estudios y dedicación de tantos teólogos, formadores y biblistas,
durante el papado de Juan Pablo II que dará a la Iglesia Católica el Catecismo
actualizado en el año 1992.
Es éste el Catecismo que tenemos
nosotros entre nuestras manos.
Para llegar a cada Catecismo que
podamos encontrar siempre habrá detrás mucho tiempo entregado por amor a la
Iglesia y al prójimo.
Este ANALISIS del Catecismo es en
verdad una introducción para tomar conciencia nuevamente de lo tan necesario
que debe ser para el fiel cristiano. Se
constata cuánto se ha entregado de tiempo e inteligencia para poder llegar a
todo el Pueblo de Dios.
Vemos que se repite el llamado de
los santos Padres para estar alertas, formados preparados para poder resistir
al ingreso de ideologías que pretenden destruir la fe, abierta o
disimuladamente.
Hoy estamos expuestos a mucha
información y a diversos formadores. Muchas veces nos apartarán o deformarán la
sana Doctrina sin advertencia, es imprescindible estar llenando nuestras
inteligencias con la Luz Verdadera para que pueda ser vivida y así ser de esta
manera los reflejos, los ecos, los que resuenan……
Lo que se llama catequizar con la
misma vida.
Veremos en la historia a algunos
sacerdotes que catequizaron y luego dejaban al Pueblo de Dios, dejaban al
pueblo porque se iban, pero quedando éstos preparados para la batalla de la
vida. Por ejemplo, son San Francisco Javier, San Francisco Solano… el santo cura
Brochero, por decir algunos. Ellos catequizaban a pueblos enteros ignorantes y
rudos. Y luego de ese período de instrucción en muchos quedaban solos, pero con
ese conocimiento fundamental, claro y profundo que los acompañaría el resto de
sus vidas.
Se daba a conocer el ABC de
nuestra Fe.
Se presentaba a la Iglesia como
Cuerpo Místico de Cristo.
Cristo su cabeza y Fundador, por
lo que no quedaba ninguna duda, su enseñanza es la Verdad.
Nosotros los fieles de la Iglesia
predicamos a Cristo, la segunda Persona de la Santísima Trinidad. Y…como es una
Persona, es El quien nos habla a través de su Palabra y de su Vida.
¿Qué hizo siempre la Iglesia para ser ECO de
sus enseñanzas?
Puso siempre a sus obreros a
trabajar, para allanar el camino de su Pueblo. Gracias a años de esfuerzos
intelectuales, dedicación y oración.
¿Qué transmite el Catecismo?
Los contenidos objetivos de la fe.
Debe ser referente claro para
todo aquél que necesite consultarlo, cristiano o no cristiano.
¿Qué encontramos en él?
Justamente eso el QUÉ. De qué me
habla, de qué se trata, qué me enseña.
Parece repetitivo, pero es para
que comprendamos que se trata de eso.
Primero el qué, luego ya
iluminado en la fe se verá el cómo acorde a la población a la que se dedique la
enseñanza, pero siempre guardando ese depósito fielmente.
El que enseña no debe traicionar
la fe ni deformando ni guardando sin transmitir, cosas que pueden suceder si
permitimos que nuestras ideologías prevalezcan.
Dar un Catecismo a la Iglesia ha
sido un Acto Magisterial. Todo lo que se enseña como Magisterio es lo que hay
que creer. Por este motivo estas enseñanzas están libres de subjetividades, son
un acto visible de la Misión Apostólica y pastoral. Conducen a los hombres de
todos los tiempos al resplandor de la Verdad.
Si yo como hombre libre resuelvo
rechazar algo de estas enseñanzas magisteriales, dejo de formar parte de este
Cuerpo Místico que es la Iglesia y comienzo a estar en algo parecido o cercano
a la iglesia católica.
“Yo soy la vid, ustedes los
sarmientos “, dice El Señor Jn 15,1-8.
Entonces…La transmisión de la Fe,
aunque no siempre fue así como la vemos ahora, sistematizada, a través de
preguntas y respuestas, sí se hizo siempre de una manera ordenada y sí tenía o
necesitaba de respuestas positivas de parte del catecúmeno (quien se preparaba
para el Bautismo, el primer sacramento, el que nos inicia en el cuerpo Místico
de la Iglesia)
El catecúmeno debía contestar que
sí aceptaba y sí creía.
Si era adulto lo hacía en su
propio nombre, si era un niño lo hacía un adulto en su nombre que se
comprometía a hacerlo vivir en la fe.
La catequesis se basó siempre aún
considerando las diversas maneras de realizarla en:
Las Sagradas Escrituras…. El
Credo…El Padrenuestro…Los Mandamientos.
Las obras de Misericordia…la
Gloria del Paraíso…las postrimerías…
Y aunque aparecieron:
Catecismos extensos, llamados
también catecismos mayores dirigidos a: sacerdotes, párrocos, religiosos,
personas cultas. (Trento y el de la Iglesia Católica actual)
Y Catecismos concisos y
esquemáticos dirigidos al pueblo en general o para niños,
Siempre se transmite la misma
Verdad de Cristo, aunque se adecúe a diferentes culturas, poblaciones. Aunque
contenga respuesta a controversias, herejías, negaciones, vaciamientos de
contenido como el caso que vivimos hoy en nuestro presente.
Hoy vemos que no solamente se
vació, sino que se deformó poco a poco el centro de la verdad histórica de la
Historia de la Salvación. (ej. de vaciamiento es transformar el hecho histórico
en un hecho simbólico)
El mandato de Juan Pablo II es
:(vuelve a centrarse)
FIN: dar una presentación
orgánica y sintética (contenidos esenciales y fundamentales).
FUENTE: Sagrada Escritura, Santos
Padres, Liturgia, Magisterio
El catecismo quedará en el
siguiente esquema (que vemos se repite como didáctica)
Cuatro partes:
Primera: La Fe- el Credo
Segunda: Misterio Cristiano
–Sacramentos
Tercera: Vida en Cristo-Mandamientos
Cuarta: La Oración –Desarrollo del Padrenuestro
Claros esfuerzos para ser fieles,
nos muestra la Santa Iglesia, por una simple razón:
Ella es LA ENCARGADA de dar a conocer el
CAMINO.
Jesús nos dijo: Yo soy el Camino,
la Verdad y la Vida.
Este Camino, que es Cristo, es el
que debe atravesar nuestras vidas.
Este Camino se prepara y trabaja
igual que los obreros que hacen una ruta o un puente que nos permitirá pasar de
un lado, al otro lado.
Pasaremos de la ignorancia al
conocimiento para poder unirnos a la Verdad Revelada.
En imágenes, volvemos a la Vid y
la viña.
Cristo es la Vid, la Cepa
plantada por Dios Padre
Su Iglesia La Viña, con sus
servidores, sus obreros que la trabajan y las almas unidas al Hijo (ramas injertadas)
UNIDOS a la VIÑA (la IGLESIA) tendremos Vida
La Vida Terrenal es el Tiempo de
Su MISERICORDIA (para todos)
A través de su Iglesia, sus
Ministros y sus sacramentos.
Preguntas sencillas:
Nuestro Señor, ¿deja a sus
criaturas huérfanas de conocimiento?
¿Qué nos muestra la historia de
la salvación como constante en relación al Pueblo de Dios?
¿Hay un trabajo orgánico cuando
se prepara un catecismo?
¿Cuáles son los temas centrales a
desarrollar en una catequesis para todos?
Nuestras subjetividades, ¿dañan
el contenido de la verdad Revelada?
La Jerarquía de la Iglesia, ¿está
atenta a los temas necesarios para la formación de los fieles?
La historia humana y sociopolítica,
¿batalla contra la integridad de la enseñanza?
¿Exige mucha entrega y paciencia
la tarea de enseñar?

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