Referencia: CCE N° 84-141
Qué significa Magisterio.
Magisterio significa oficio de maestro.
Magisterio es también el conjunto de enseñanzas dadas en el ejercicio de ese oficio.
El magisterio de la Iglesia es el oficio conferido
por Cristo a los Apóstoles y a sus sucesores de custodiar, interpretar y
proponer la verdad revelada con su autoridad y en su nombre.
En otras
palabras, la Iglesia que Cristo fundó fue la que recibió la autoridad. Recibió su autoridad
de su fundador, Jesucristo:
Mt 16:18 "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra
edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra
ella". Jesús construirá su Iglesia sobre roca firme y la defenderá contra las
adversidades todo el tiempo.
Ef 2:20-22 “Estáis
edificados sobre el fundamento de los apóstoles, mientras que la piedra angular
es el mismo Jesucristo”
Mt 18,18: todo lo que atareis sobre la tierra será atado en
el cielo, es decir, Pedro será el cimiento sobre el que se apoya el edificio de
la Iglesia y podrá decidir o prohibir todo lo que considere necesario para la
vida de la misma.
El Papa y los Obispos son
los sucesores legítimos de los Apóstoles. Si rechazamos su autoridad, entonces
rechazamos a Cristo.
Es decir que la Iglesia tiene autoridad para
interpretar el depósito de la Fe.
Tradición apostólica y
Sagrada Escritura, tomadas juntas, se conocen como " El Depósito de la
Fe".
Tradición apostólica, es la transmisión viva llevada
a cabo por el Espíritu Santo, por la que
la Iglesia, con su vida, su culto, sus enseñanzas, conserva y transmite, a lo largo del tiempo la Verdad, oralmente o
por escrito, desde Jesucristo y los Apóstoles hasta el último Papa y todos los
Santos. La tradición importa una doble exigencia: fidelidad y progreso. (transmisión
viva, no anquilosada)
Sagrada Escritura: contiene la Palabra de Dios. Es Palabra de Dios
¿Hace falta el Magisterio para interpretar el depósito de la Fe? ¿Se puede prescindir del Magisterio para
ello?
Veamos:
El Depósito de la Fe es
un cuerpo doctrinal que se debe conservar y transmitir.
Es el trabajo de alguien
el conservar ese Depósito de la Fe. La Iglesia Católica tiene al Papa y al
Magisterio para interpretar, preservar, y proteger “el Depósito de Fe” para
todos nosotros. El Magisterio consiste
en el Papa, los Cardenales y Obispos actuando con la dirección del Espíritu
Santo.
¿Cómo puedo
estar seguro de que la verdad está siendo preservada por papas y obispos, por
el magisterio? Porque
la Biblia lo dice.
De todos los escritos
desde el comienzo de los tiempos, ¿en qué libro se puede confiar como el
‘Depósito de la Fe?: La Sagrada
Escritura de DIOS, la Biblia, es aquello en lo que confiamos. Lo que dice la
Biblia debe ser verdad porque DIOS Mismo lo dijo. Qué dice la Biblia a
propósito del tema que estamos analizando:
Los Obispos han sido colocados por el Espíritu Santo para gobernar
la Iglesia:
Hechos 20:28 Mirad por vosotros y por todo el rebaño,
sobre el cual el Espíritu Santo os ha constituido obispos para apacentar la
Iglesia de DIOS.
Mt 16:18, DIOS
renombró a Simón como Pedro, y le dijo Tu eres la ´Piedra´ y sobre esta
"Piedra´ edificaré "Mi Iglesia"
Mt 16:19, Yo te
daré las llaves del Reino del Cielo, y cuanto Tu atares en la tierra será atado
en el Cielo y cuanto Tu desatares en la tierra será desatado en el Cielo.
Jn 21:17, Simón,
hijo de Juan, ¿me amas? Apacienta mis ovejas.
Los obispos reúnen y discuten materias:
Hechos 15:6, Se
reunieron los Apóstoles y los presbíteros (consejeros de los Obispos) para
examinar este asunto. (se refiere a la controversia surgida sobre si había que
ser circunciso para ser cristiano)
Definen una enseñanza:
Hechos 15:1,24, ¿Tienen los Gentiles que
ser circuncisos? Algunos salidos de entre nosotros, sin que nosotros lo
hubiéramos mandado os han turbado con palabras.
Votan entre ellos:
Hechos 1:26,
echaron suertes entre ellos. (se refiere a la elección de Matías en reemplazo
de Judas)
Son guiados e instruidos por el Espíritu Santo:
Hechos 15:28,
"Porque ha parecido al Espíritu Santo y a nosotros no imponeros ninguna
otra carga mas que estas necesarias..." (Se refiere a preceptos a cumplir).
La Iglesia tiene autoridad dada por el fundador:
Jn 15:16, no me habéis
elegido vosotros a Mi, sino que Yo os elegí a vosotros, y os he destinado para
que vayáis y deis frutos, y vuestro fruto permanezca; para que cuanto ustedes
pidieran al Padre en Mi nombre, os lo dé.
Mt 18:17-18, ...
cuanto atareis en la tierra será atado en el Cielo...
Mt 16:18 Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré
mi Iglesia
Ef 2:20-22 Estáis edificados sobre el fundamento de los
apóstoles, piedra angular la fundación.
Los obispos deben ser obedecidos:
Heb 13:17,
obedeced a vuestros pastores y estadles sujetos, que ellos velan por vuestras
almas, como quien ha de dar cuenta de ellas.
La Iglesia no puede fallar:
Mt 16:18, y las
puertas del infierno no prevalecerán contra ella.
Mt 28:20, Yo
estaré con ustedes siempre hasta la consumación del mundo.
La Biblia demuestra, como vemos, sin margen de
dudas, que el magisterio es imprescindible para la interpretación de la
Escritura y el único con autoridad infalible para interpretarla; en ninguna
parte se afirma que cada uno deba o pueda interpretar la
Biblia por sí solo sin ayuda de ningún magisterio. Ese principio de Sola Scriptura para interpretar el
Depósito de la Fe es insostenible, no es bíblico, no está formulado en ninguna
parte de la Biblia. Por todo lo dicho anteriormente, más bien es anti-bíblico.
La interpretación individual, libre y personal no ofrece las garantías de
credibilidad necesarias. Cada uno interpretará a su manera y la verdad quedaría
oculta.
A los apóstoles se les
manda, antes de la ascensión de Cristo a los cielos, que vayan y prediquen la
Buena Nueva –el Evangelio– a todas las gentes, diciéndoles que quienes les
crean se salvarán (cf. Mc 16,16); quienes crean la predicación de los
apóstoles. No se les manda escribir Biblias y repartirlas y dejar a cada fiel a
solas con el Espíritu Santo, sino que deben explicar la Escritura para que no
haya falsas interpretaciones.
Está clarísimo ésto en la
Escritura:
Recordemos 2Pedro
1:20
“Ninguna profecía de la
Escritura se declara por interpretación privada”
Este principio de la interpretación libre, de Sola Scriptura como
autoridad, además, destruye la unidad de la Iglesia porque produce
anarquía doctrinal y caos teológico, puesto que cada fiel puede interpretar
como “el Espíritu le inspire”. Muchos cristianos de buena fe se creen
inspirados con interpretaciones diversas y contradictorias, como se ve por el
permanente desmembramiento de las iglesias protestantes en nuevas sectas y
movimientos.
Igualmente, este principio es falso porque puede ser mal usado (y de
hecho ha sido mal usado) por nuestras pasiones desordenadas que, en
muchos casos, tienden a buscar interpretaciones que no exijan un cambio de vida
sino que sean proclives a la indulgencia moral. Así, entre algunas de las
primeras sectas protestantes se buscó justificar la poligamia (con el creced y
multiplicaos de Gn 1,28); o cuando el Parlamento inglés justificó el casamiento
de Enrique VIII con Ana Bolena porque en 1Sam 1,5 se hace referencia a las dos
esposas de Elcana, el padre de Samuel.
Y así podría justificarse
cualquier cosa.
A
menudo somos testigos de una hermenéutica distorsionada: es común la
interpretación errónea y forzada por ejemplo de la multiplicación de los panes o
de la destrucción de Sodoma (Gn 19).
Además,
no puede separarse la Escritura de la Tradición. Veamos:
Leemos en 2Tim 3:14,
"Pero tú permanece en lo que has aprendido y te ha sido confiado,
considerando de quiénes lo aprendiste." ¿Qué nos dice Pablo en este
versículo? El le dice a Timoteo que permanezca en las tradiciones, en lo que él
mismo le había enseñado y se apoye en las Escrituras. El está diciendo, Tradición,
Magisterio y Escritura van de la mano.
Recapitulando:
Al Magisterio le corresponde
la función de formular una interpretación auténtica y vinculante para los
fieles. (CCE 120-127). El Magisterio es custodio e intérprete autorizado de la
Revelación; este oficio es un servicio a la palabra divina y tiene como objeto
la salvación de las almas.
La Iglesia ejerce el magisterio en nombre de Jesucristo, porque de Él recibió la autoridad. El Magisterio ordinario o extraordinario, obliga al pueblo cristiano.
El
ordinario comprende la enseñanza habitual del papa y de los obispos, en materia
de fe y costumbres. El extraordinario se refiere a las enseñanzas de los
concilios ecuménicos y a las definiciones infalibles de los papas.
¿Puede el Papa equivocarse?
Cuando el Papa define doctrina en materia de fe y
costumbres, como maestro supremo de toda la Iglesia, gracias a una especial
asistencia del Espíritu Santo, no puede equivocarse. Y cuando el Papa y los obispos proponen una
enseñanza mediante su magisterio ordinario, los fieles deben adherirse a ella
con espíritu de obediencia religiosa.

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