El Magisterio y la Interpretación del depósito de la Fe

Perugino (1448-1523): Entrega de las llaves a San Pedro


Referencia: CCE N° 84-141

Qué significa Magisterio.

Magisterio significa oficio de maestro.

Magisterio es también el conjunto de enseñanzas dadas en el ejercicio de ese oficio.

El magisterio de la Iglesia es el oficio conferido por Cristo a los Apóstoles y a sus sucesores de custodiar, interpretar y proponer la verdad revelada con su autoridad y en su nombre.

 

 En otras palabras, la Iglesia que Cristo fundó fue la que recibió la autoridad. Recibió su autoridad de su fundador, Jesucristo:

 

Mt 16:18  "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella". Jesús construirá su Iglesia sobre roca firme y la defenderá contra las adversidades todo el tiempo.

Ef 2:20-22 “Estáis edificados sobre el fundamento de los apóstoles, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo”

Mt 18,18: todo lo que atareis sobre la tierra será atado en el cielo, es decir, Pedro será el cimiento sobre el que se apoya el edificio de la Iglesia y podrá decidir o prohibir todo lo que considere necesario para la vida de la misma.

 

El Papa y los Obispos son los sucesores legítimos de los Apóstoles. Si rechazamos su autoridad, entonces rechazamos a Cristo.

 

Es decir que la Iglesia tiene autoridad para interpretar el depósito de la Fe.

 

Tradición apostólica y Sagrada Escritura, tomadas juntas, se conocen como " El Depósito de la Fe".

 

Tradición apostólica, es la transmisión viva llevada a cabo por el Espíritu Santo, por la que la Iglesia, con su vida, su culto, sus enseñanzas, conserva y transmite, a lo largo del tiempo la Verdad, oralmente o por escrito, desde Jesucristo y los Apóstoles hasta el último Papa y todos los Santos. La tradición importa una doble exigencia: fidelidad y progreso. (transmisión viva, no anquilosada)

Sagrada Escritura: contiene la Palabra de Dios. Es Palabra de Dios

 

¿Hace falta el Magisterio para interpretar el depósito de la Fe? ¿Se puede prescindir del Magisterio para ello?

Veamos:

El Depósito de la Fe es un cuerpo doctrinal que se debe conservar y transmitir.

Es el trabajo de alguien el conservar ese Depósito de la Fe. La Iglesia Católica tiene al Papa y al Magisterio para interpretar, preservar, y proteger “el Depósito de Fe” para todos nosotros.  El Magisterio consiste en el Papa, los Cardenales y Obispos actuando con la dirección del Espíritu Santo.

 

 

¿Cómo puedo estar seguro de que la verdad está siendo preservada por papas y obispos, por el magisterio? Porque la Biblia lo dice.

De todos los escritos desde el comienzo de los tiempos, ¿en qué libro se puede confiar como el ‘Depósito de la Fe?: La Sagrada Escritura de DIOS, la Biblia, es aquello en lo que confiamos. Lo que dice la Biblia debe ser verdad porque DIOS Mismo lo dijo. Qué dice la Biblia a propósito del tema que estamos analizando:

 

Los Obispos han sido colocados por el Espíritu Santo para gobernar la Iglesia:

Hechos 20:28  Mirad por vosotros y por todo el rebaño, sobre el cual el Espíritu Santo os ha constituido obispos para apacentar la Iglesia de DIOS.

Mt 16:18, DIOS renombró a Simón como Pedro, y le dijo Tu eres la ´Piedra´ y sobre esta "Piedra´ edificaré "Mi Iglesia"

Mt 16:19, Yo te daré las llaves del Reino del Cielo, y cuanto Tu atares en la tierra será atado en el Cielo y cuanto Tu desatares en la tierra será desatado en el Cielo.

Jn 21:17, Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Apacienta mis ovejas.

 

 

Los obispos reúnen y discuten materias:

Hechos 15:6, Se reunieron los Apóstoles y los presbíteros (consejeros de los Obispos) para examinar este asunto. (se refiere a la controversia surgida sobre si había que ser circunciso para ser cristiano)

 

Definen una enseñanza:

Hechos 15:1,24, ¿Tienen los Gentiles que ser circuncisos? Algunos salidos de entre nosotros, sin que nosotros lo hubiéramos mandado os han turbado con palabras.

 

Votan entre ellos:

Hechos 1:26, echaron suertes entre ellos. (se refiere a la elección de Matías en reemplazo de Judas)

 

Son guiados e instruidos por el Espíritu Santo:

Hechos 15:28, "Porque ha parecido al Espíritu Santo y a nosotros no imponeros ninguna otra carga mas que estas necesarias..." (Se refiere a preceptos a cumplir).

 

La Iglesia tiene autoridad dada por el fundador:

Jn 15:16, no me habéis elegido vosotros a Mi, sino que Yo os elegí a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis frutos, y vuestro fruto permanezca; para que cuanto ustedes pidieran al Padre en Mi nombre, os lo dé.

Mt 18:17-18, ... cuanto atareis en la tierra será atado en el Cielo...

Mt 16:18   Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia

Ef 2:20-22   Estáis edificados sobre el fundamento de los apóstoles, piedra angular la fundación.

 

Los obispos deben ser obedecidos:

Heb 13:17, obedeced a vuestros pastores y estadles sujetos, que ellos velan por vuestras almas, como quien ha de dar cuenta de ellas.

 

La Iglesia no puede fallar:

Mt 16:18, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella.

Mt 28:20, Yo estaré con ustedes siempre hasta la consumación del mundo.

 

La Biblia demuestra, como vemos, sin margen de dudas, que el magisterio es imprescindible para la interpretación de la Escritura y el único con autoridad infalible para interpretarla; en ninguna parte se afirma que cada uno deba o pueda interpretar la Biblia por sí solo sin ayuda de ningún magisterio. Ese principio de Sola Scriptura para interpretar el Depósito de la Fe es insostenible, no es bíblico, no está formulado en ninguna parte de la Biblia. Por todo lo dicho anteriormente, más bien es anti-bíblico. La interpretación individual, libre y personal no ofrece las garantías de credibilidad necesarias. Cada uno interpretará a su manera y la verdad quedaría oculta.

 

 

A los apóstoles se les manda, antes de la ascensión de Cristo a los cielos, que vayan y prediquen la Buena Nueva –el Evangelio– a todas las gentes, diciéndoles que quienes les crean se salvarán (cf. Mc 16,16); quienes crean la predicación de los apóstoles. No se les manda escribir Biblias y repartirlas y dejar a cada fiel a solas con el Espíritu Santo, sino que deben explicar la Escritura para que no haya falsas interpretaciones.

 

Está clarísimo ésto en la Escritura:

Recordemos   2Pedro 1:20

“Ninguna profecía de la Escritura se declara por interpretación privada”


Este principio de la interpretación libre, de Sola Scriptura como autoridad, además, destruye la unidad de la Iglesia porque produce anarquía doctrinal y caos teológico, puesto que cada fiel puede interpretar como “el Espíritu le inspire”. Muchos cristianos de buena fe se creen inspirados con interpretaciones diversas y contradictorias, como se ve por el permanente desmembramiento de las iglesias protestantes en nuevas sectas y movimientos.

 

 

Igualmente, este principio es falso porque puede ser mal usado (y de hecho ha sido mal usado) por nuestras pasiones desordenadas que, en muchos casos, tienden a buscar interpretaciones que no exijan un cambio de vida sino que sean proclives a la indulgencia moral. Así, entre algunas de las primeras sectas protestantes se buscó justificar la poligamia (con el creced y multiplicaos de Gn 1,28); o cuando el Parlamento inglés justificó el casamiento de Enrique VIII con Ana Bolena porque en 1Sam 1,5 se hace referencia a las dos esposas de Elcana, el padre de Samuel.

 

Y así podría justificarse cualquier cosa.

A menudo somos testigos de una hermenéutica distorsionada: es común la interpretación errónea y forzada por ejemplo de la multiplicación de los panes o de la destrucción de Sodoma (Gn 19).

 

Además, no puede separarse la Escritura de la Tradición. Veamos:

 

Leemos en 2Tim 3:14, "Pero tú permanece en lo que has aprendido y te ha sido confiado, considerando de quiénes lo aprendiste." ¿Qué nos dice Pablo en este versículo? El le dice a Timoteo que permanezca en las tradiciones, en lo que él mismo le había enseñado y se apoye en las Escrituras. El está diciendo, Tradición, Magisterio y Escritura  van de la mano.


Recapitulando:

Al Magisterio le corresponde la función de formular una interpretación auténtica y vinculante para los fieles. (CCE 120-127). El Magisterio es custodio e intérprete autorizado de la Revelación; este oficio es un servicio a la palabra divina y tiene como objeto la salvación de las almas.

La Iglesia ejerce el magisterio en nombre de Jesucristo, porque de Él recibió la autoridad. El Magisterio ordinario o extraordinario, obliga al pueblo cristiano.

El ordinario comprende la enseñanza habitual del papa y de los obispos, en materia de fe y costumbres. El extraordinario se refiere a las enseñanzas de los concilios ecuménicos y a las definiciones infalibles de los papas.

 

¿Puede el Papa equivocarse?

Cuando el Papa define doctrina en materia de fe y costumbres, como maestro supremo de toda la Iglesia, gracias a una especial asistencia del Espíritu Santo, no puede equivocarse.  Y cuando el Papa y los obispos proponen una enseñanza mediante su magisterio ordinario, los fieles deben adherirse a ella con espíritu de obediencia religiosa.


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