Fuente: Valores Religiosos
(Un envío de Rodrigo Longo, Córdoba (Argentina)
Blog de la Asociación Guardia de Honor de la Virgen del Rosario del Milagro

Fuente: El Observador de la Actualidad (México)No es un gesto exclusivo de los cristianos. También los paganos lo usan, especialmente en prácticas ligadas a la New Age, como el llamado reiki, práctica inventada apenas en el siglo XX por el japonés y monje zen Mikao Usui, quien haciendo una mezcolanza de creencias religiosas hindúes, tibetanas, etc., pretendió haber descubierto cómo con la imposición de manos de ciertas maneras y bajo ciertos requisitos, permite la «armonización natural» del cuerpo gracias a la utilización de la supuesta «energía universal» o chi, eliminando así todas las enfermedades.
Por desgracia hay católicos tan mal formados que practican el reiki , convencidos de que el Espíritu Santo y el chi son lo mismo, y no se dan cuenta del engaño del Maligno. Pero hasta los «maestros» del reiki advierten que «la aplicación pura de la imposición de manos trae consigo algunos riesgos, ya que al no enseñarse los mecanismos de protección o la disipación de energía malsana de los pacientes, el terapeuta corre ciertos peligros». La verdad es que tales riesgos no se deben a ninguna «energía negativa», sino a la intervención de Satanás.
Los exorcistas han registrado muchos casos de personas con opresión demoniaca o hasta posesión, surgida en el momento de la «iniciación» del terapeuta reiki, o bien ocurrida en el paciente cuando recibía la «terapia». Lo mismo ha ocurrido si el que impone las manos es un gurú u otro líder pagano.
Si bien existe un verdadero carisma de sanación dado por el Espíritu Santo a ciertas personas (sacerdotes o seglares), que con frecuencia se manifiesta justo al imponer las manos en los enfermos, hay que recordar que el diablo todo lo imita, de manera que también existen «dones» de procedencia satánica. El padre Gabriel Amorth cuenta en su libro Narraciones de un exorcista el caso de un hombre que, tras jugar a la ouija, fue investido de extrañas facultades: clarividencia, lectura del pensamiento, diagnósticos clínicos, lectura del corazón y la capacidad de anular el dolor físico de las personas al imponerles las manos.
Por si todo lo anterior fuera poco, se llegaron a reportar casos en algunas parroquias de Estados Unidos en que, tras que el sacerdote y su equipo de oración imponían las manos, ciertas personas se dejaban caer fingiendo un falso «descanso en el Espíritu», para luego correr con sus abogados y demandar a la parroquia por la «caída» a fin de sacerle dinero.
Hay, pues, muchas razones por las que la Iglesia pide cada vez más tener mucha prudencia en el uso del gesto de la imposición de manos, aunque esto desagrade a muchos. Por eso aclara Omar Ramírez, director de Magnificat Radio, que la Iglesia no es egoísta al impedir tantas veces «el deseo de muchos de imponer las manos para ayudar a otros: Es una propuesta prudente para que las personas no vayan a ser víctimas de una circunstancia peligrosa». Y cita Hechos de los Apóstoles 19, 13ss para ejemplificar cómo no todas las personas están capacitadas para enfrentarse a un espíritu inmundo.
Agrega: «Una hermana de un grupo de oración me contó que, después de haberse dejado imponer las manos por dos mujeres, comenzó a tener un cuadro depresivo, dificultades en su hogar y situaciones no normales, más bien preternaturales. Así, no es una situación de egoísmo que la Iglesia nos diga que no debemos imponer manos a la ligera; no todas las personas pueden imponer manos porque, incluso, para llegar a la imposición de manos hay que tener un criterio fuerte de discernimiento. Sepan, pues, que no hay ninguna mala intención al pedir prudencia».
Entonces, ¿cuándo puede un seglar imponer las manos?
* Un seglar no puede imponer las manos cuando se está recibiendo un sacramento.
* Un seglar puede imponer las manos como señal de bendición de Dios para otra persona; por ejemplo, cuando se está orando en grupo.
Conviene, sin embargo, tener precauciones:
* No imponer las manos indiscriminadamente; hacerlo sobre un desconocido puede ser riesgoso, pues no se sabe cuál es su situación interior.
* Por lo mismo, tampoco dejar que cualquiera se las imponga a uno. * Es preferible que el sacerdote designe un equipo de personas para esa tarea.
* Si durante la práctica de este gesto o como consecuencia posterior a él, se presentara algo anormal, el sacerdote, como pastor de su grey e investido de poder sobrenatural, ha de hacerse responsable de la situación.
El próximo 31 de mayo, fiesta de la Visitación de la Virgen María, iniciará el Año Jubilar del Monasterio Santa Catalina de Siena en la ciudad de Córdoba (Argentina), donde la Iglesia le concede indulgencia plenaria en su 400º aniversario de fundación.