por P. Leonardo Castellani, sj
Aquí me pongo a
cantar
con cualquiera que se
ponga
la mejor, la gran
milonga
que se habrá de
perpetuar
entre La Pampa y el
mar
y el que es mayor de
los dos,
cielo estrellado de
Dios
donde sus plantas
están
canto a la flor de
Luján
canto a la Madre de
Dios.
Dios hizo el cielo y
el rayo
hizo el sol, hizo la
estreya,
hizo la Pampa sin
güeya,
hizo al toro y al
caballo,
hizo al hombre y aquí
callo
porque fue su obra
mejor.
Pero mandinga traidor
conoció que era de
barro:
pecó el hombre,
rompió un carro
y se le enojó el
Creador.
Y lo echaron de la
estancia
pa' 1a tierra del
infiel
a tragar miseria y
hiel
él que nació en la
abundancia.
Pero su misma
ignorancia
le dio compasión al
juez,
pensó un momento y
después
exclamó lleno de
cencia:
se ha de cumplir mi
sentencia
pero vuelta al revés.
La muerte que al
hombre aterra
yo a Mí mesmo me la
aplico,
yo soy grande y me
hago chico,
y siendo Dios me hago
tierra.
Yo he de vencer esta
guerra
con las armas que me
dan,
porque vencer de
rufián
a Dios no es cosa que
cuadre
y eligió para Madre
a la Virgen de Luján.
Aquí hay misterios
muy fieros,
aquí hay un pozo muy
hondo,
yo m' inorancia no
escondo
ni me meto en
agujeros;
aquí hasta los más
matreros
boleados se quedarán
y jamás entenderán
porque es de cencia
infinita
Él eligió pa' mamita
a la Virgen de Luján.
Miren qué humildá,
qué empeño
el del Hijo de Dios
Padre
ir a elegir para
madre
en un pago tan
pequeño.
Él que es de este
mundo el dueño
no se guía por las
ropas,
podía ir a las Uropas
a elegir las
potentadas:
pudo sacar as de
espadas
y robó cuatro de
copas.
Y de que Dios la
encontró
buena madre y
cariñosa,
guapa, limpia,
habilidosa
y su corazón probó,
al tiempo que la dejó
quiso hacer algo que
asombre
y le dijo: Por mi
nombre
y estando en esta
cruz triste
Madre de Dios buena
fuiste
yo te hago Madre del
hombre.
Gaucho pampa donde
irías
cuando no tuvieras
madre
vos que sos duro de
encuadre
y de pocas teologías,
vos que te hallás
estos días
guacho en la tierra
que hiciste
te han quitao hasta
el alpiste
para darte la
istrución
te han quitao el
corazón
y te dan un libro
triste.
Reina del Plata,
Señora
del pobre criollo
olvidado,
techo que nos ha
quedado
contra esta lluvia
invasora,
estrellita pa' la
hora
de la tormenta feroz
mira que te vuelve a
vos
mi alma que no
desconfía
porque si sos madre
mía
sos también Madre de
Dios.
Madre de Dios, madre
mía
y no quiero saber más
haceme morir en paz
con Dios y con vos
María.
Al filo de mi agonía
no recordés mis reveses
recordá, en vez,
cuántas veces
y ya desde muy
gauchito
yo te he rezado el
bendito
la Salve y los cinco
dieses.

Precioso. Le voy a poner un enlace en el post celebrando la Virgen de Lujan en mi blog Francisco, nuestro Papa.
ResponderEliminarMuchas gracias!!!
ResponderEliminarY ya agregué tu blog en el listado de blogs amigos. ¡Bendiciones!
me encanto!!!!Si bien me hizo recordar a Nuestro Martin Fierro,esta esta payada moviliza e
ResponderEliminarespiritualmente.
Gracias por compartirla con nosotros.