por el P. Antonio Escobar y Mendoza (español, 1589-1669)
Gabriel al suelo la rodilla inclina;
Sálvete Dios, la dice, Virgen bella;
Sálvete Dios, aurora matutina;
Sálvete Dios, resplandeciente estrella;
Sálvete Dios, Jerusalén divina;
Sálvete Dios, fructífera doncella;
Sálvete Dios, ciudad fortalecida;
Sálvete Dios, morada de la vida.
Sálvete Dios, favor de aprisionados;
Sálvete Dios, consuelo de afligidos;
Sálvete Dios, ciudad de desterrados;
Sálvete Dios, ganancia de perdidos;
Sálvete Dios, amparo de olvidados;
Sálvete Dios, salud de perseguidos;
Sálvete Dios, de tristes alegría;
Sálvete Dios, purísima María.
No hay comentarios:
Publicar un comentario