Más sobre Maria Divine Mercy

Los obispos hablan
"Si nosotros mismos o un ángel del cielo os anuncia 
un evangelio distinto del que os hemos anunciado, 
sea anatema” (Gal 1, 8).

El Obispado de San Rafael (en la provincia argentina de Mendoza) emitió un comunicado en torno a una vigilia de oración convocada para el 12 de octubre, en la que se anunciaban también “presuntas apariciones de la Virgen María”. En el texto el Obispado niega el aval a esa actividad mariana y dice que la asociación que está detrás “no tiene ningún reconocimiento de la Iglesia Católica ni ningún respaldo de otras Iglesias o comunidades cristianas”. Pero no sólo se trata de un asunto institucional o formal, no es un problema jurídico, de copyright o de denominación de origen. El Obispado añade que “el modo de presentar las presuntas apariciones o locuciones de la Virgen María es contrario al proceder y a la sana prudencia de la tradición de la Iglesia en todo el mundo”. Y recomienda a los fieles y a todo el mundo “que no se dejen engañar en sus creencias o estafar en su generosidad o buena disposición a colaborar”.



Richard J. Malone, obispo de Buffalo (Nueva York), y en calidad de administrador apostólico de la Diócesis de Portland (Maine), en una carta a los sacerdotes de Portland
fechada el pasado 27 de agosto afirma que, como algunos de los mensajes de Maria Divine Mercy promueven actitudes negativas contra las enseñanzas del Concilio Vaticano II y del papado socavando la fe de la Iglesia en su mismo núcleo,prohíbe la difusión o promoción de los materiales de la supuesta vidente en la Diócesis de Portland. "Si alguien se te acerca o te enteras de que alguien en tu parroquia habla sobre ello o promueve estos materiales, por favor adviértelo de esta prohibición".



El arzobispo de Brisbane (Australia), Mark Coleridge, en una carta  de mayo de 2013, dirigida a todos los creyentes de su Archidiócesis, sacerdotes, religiosos y laicos afirma: “he examinado algunos de estos mensajes y los he hallado evidentemente fraudulentos y corrosivos de la verdadera fe cristiana tal como la enseña la Iglesia Católica. La supuesta receptora de los mensajes opera anónimamente y rechaza identificarse y presentarse a la autoridad local de la Iglesia para un examen teológico del contenido de sus mensajes”.
Monseñor Coleridge continúa diciendo: “los mensajes contienen algunos errores teológicos e históricos, de los cuales algunos caen en la categoría de un falaz milenarismo, y es probable que provoquen temor más que la paz del Espíritu. Juegan con elementos de la fe católica sólo para socavarla en su núcleo. Además, son escandalosos en sus afirmaciones contra el Papa Francisco.  Los mensajes de Maria Divine Mercy no han de tomarse en serio, ni discutirse ni distribuirse en la Archidiócesis de Brisbane”.


Štefan Sečka, arzobispo de Spišská (Eslovaquia),  ya en noviembre de 2012 escribió una carta a sus fieles.  “He hallado que se trata de una enseñanza herética, que no está de acuerdo con la enseñanza de la Iglesia y que está dando muestras de sectarismo”. Aunque los mensajes coinciden en muchos puntos con la doctrina católica, en ellos “las citas de la Escritura son comentadas y explicadas arbitrariamente y en sentido contrario a las enseñanzas de la Iglesia Católica”.
Y aprovecha para recordar que ya en los comienzos del cristianismo pasó esto, como señala San Pedro en su segunda carta: “ninguna profecía de la Escritura puede ser interpretada por cuenta propia” (2 Pe 1, 20). Además, monseñor Sečka advierte a los sacerdotes  que no deben cooperar con este invento bendiciendo el “Sello del Dios Vivo” (un documento que el movimiento de la falsa vidente manda imprimir y rezar). Y dice: “a todos los creyentes que quizás por ignorancia comenzaron a creer en los mensajes mencionados, por favor, les urjo a dejar estas enseñanzas heréticas y a no difundirlas”.


Andreas Laun, obispo auxiliar de Salzburgo (Austria),  en un artículo publicado en julio de 2012 hace algunas precisiones interesantes (sobre la no confirmación celestial de esta revelación privada, o el uso de la expresión “Iglesias cristianas”, que en el lenguaje católico se reserva al catolicismo y a la ortodoxia oriental), y señala que algunas cosas del Gran Aviso, como la lucha de Dios Padre y de las jerarquías celestes en la batalla de Harmagedón “suenan como ‘El Señor de los Anillos’ y no a una revelación privada que reconocerá la Iglesia”. Dice que es confuso lo que se afirma acerca del nuevo sufrimiento de Cristo, cuando creemos que ahora reina a la derecha del Padre.
También critica todo lo relativo a la preparación para la segunda venida de Jesús, y afirma que lo que hay de verdadero en estas profecías ya lo conocemos, mientras que lo demás podemos ignorarlo. Por eso monseñor Laun dice “avisar sobre el aviso”. Si Dios quiere decirnos algo importante en la actualidad, lo hará sin necesidad de jugar al escondite o enviar pistas, como parece aquí. “Si yo quisiera, también podría inventar revelaciones así todos los días”, concluye. 



No hay comentarios: