Con María en el corazón

por Eleuterio Fernández Guzmán



En el “Tratado de la Verdadera Devoción”, San Luis María Grignion de Montfort, escribió lo siguiente:

"...Nunca pensáis en María, sin que Ella en vuestro lugar piense en Dios. Nunca alabáis ni honráis, sin que Ella con vosotros alabe y honre a Dios. María está en total conexión con Dios, y con toda propiedad yo la llamaría: la relación de Dios, que sólo existe en referencia a Dios, el eco de Dios, que sólo habla y repite a Dios. Santa Isabel alabó a María y la llamó bienaventurada porque Ella creyó, y María, el eco fidelísimo de Dios entonó: «Magnificat anima mea Domino», -Mi alma glorifica al Señor- (Lc I, 46). Lo que obró María en esa ocasión, lo repite todos los días; cuando la alabamos, honramos, amamos, o le ofrecemos algo, Dios es alabado, honrado, amado y ese agasajo lo recibe por María y en María..."

María, Madre de Dios y Madre nuestra, también tiene su mes. En realidad, a la Santísima Virgen María, la tenemos siempre en el corazón y siempre tenemos pensamientos hacia quien dio la vida al Hijo de Dios e, Inmaculada, manifestó su voluntad de hacer lo que el Creador quería que hiciera.

Sin embargo, la Iglesia católica, por distinguir de manera especial a quien acoge a los afligidos y tiene en cuenta a los necesitados, le dedica un mes concreto, el de mayo, en el que todo católico lleva sus flores particulares a su Madre del cielo.

Por eso, desde el tan antiguo “Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desoigas la oración de tus hijos necesitados y líbranos de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!” hasta el propio Ave María, aquello que le decimos a María es que la queremos y que la buscamos entre las multitudes del mundo en el que vivimos y existimos y dedicamos a ella los mejores pensamientos.

Valga, como pequeño homenaje, en forma de dos poemas y una oración, que este hijo de María le ofrece.


Explicación de todo
(Oración)

Oh María, Virgen, tu que fielmente aceptaste los requerimientos de Gabriel, ángel que el Padre envió para dar noticia de la venida de su Hijo; tu que supiste ser el abrevadero donde Jesús apagaba su sed de amor; tu que con constancia divina y santa caminaste  en compañía de José, esposo fiel a Dios, hacia  la meta de su Reino, líbranos de la voluntad de  omisión de su Palabra y danos esperanza para ser, siempre, apóstoles, con nuestra vida y ejemplo, del ejemplo y vida de tu Hijo.
Amen.

Así somos hijos tuyos

Cuando, con esperanza no caída,
estamos ante la desgracia
tratando de aliviar al alma triste
y, cuando, somos testigos de un mundo ajeno
a Dios y, por voluntad propia, tibio,
y damos nuestro corazón
y nuestras manos a obras en desagravio
del Padre…entonces somos hijos tuyos.

Cuando vemos a lo mundano del hombre
prevalecer, dejarse vencer por la desidia
y entregar su vida a la tentación y al pecado,
como olvido de Dios,
y oramos pidiéndote intercesión
ante su clemencia y misericordia…
entonces somos hijos tuyos.

Cuando, en cada amanecer de nuestra vida,
no podemos evitar que la lágrima recorra el rostro
ante el triste devenir de los hermanos
y ante la victoria del maléfico sobre sus almas
y, entonces, y por continuar con la lucha,
demandamos auxilio y demandamos luz
para contrarrestar tamaño desamor…
entonces somos hijos tuyos.

Cuando, en el camino que andamos a diario,
nos encontramos con ciertas actitudes faltas de entrega,
y vemos, entristecidos por esa necesidad imperiosa
de dicha y de gracia,
que sólo invocando tu nombre, María Inmaculada y Madre,
saldremos de esta oscuridad tan voluntaria…
entonces somos hijos tuyos.

Por eso, salvadora nuestra e intercesora,
danos luz  y vida para seguir llamándote,
para seguir demandando tu paso por nuestro mundo,
para seguir presente, como entonces,
cuando dijiste sí a quien te pedía esa merced,
de parte de Dios.
Amén. 


Venimos para ver tu fe

Si necesitamos ayuda que reconforte
nuestra alma te presentamos nuestro afán
y sabemos que, solícita, intercederás
por nosotros.

Si necesitamos salir de la noche del corazón
y queremos una luz que muestre el camino
hacia la verdad y sea faro y destino…
sabemos que, sin dudarlo, tu ejemplo
será guía, tu vida será iluminación.

Si sentimos tristeza por el devenir del mundo
y nos atribula el quehacer del maligno
entre nosotros, y pretendemos ser confortados
en el espíritu, para olvidar obrando,
sabemos que, viniendo a tu lado, nombrándote,
el alivio en la desazón será grande,
que las lágrimas no emergerán a la llamada
de nuestro paso, que la razón, liberada de ataduras,
volverá a sembrar en nosotros, por María, Madre,
la sazón que dé fruto y vertebre la fe que, por ti,
esparcimos, que por ti, nos viene.

Y venimos, entonces, a dar gracias
por lo que nos das sin demandar a cambio
nada; por lo que, Virgen Venerable,
hemos recibido, de tu parte, del Padre.


Busquemos, pues, a María y recordemos siempre, pero siempre, que gracias a ella la humanidad se ha salvado y la eternidad se ha hecho posible, ciertamente, nuestro tan anhelado destino.

Más sobre Maria Divine Mercy

Los obispos hablan
"Si nosotros mismos o un ángel del cielo os anuncia 
un evangelio distinto del que os hemos anunciado, 
sea anatema” (Gal 1, 8).

El Obispado de San Rafael (en la provincia argentina de Mendoza) emitió un comunicado en torno a una vigilia de oración convocada para el 12 de octubre, en la que se anunciaban también “presuntas apariciones de la Virgen María”. En el texto el Obispado niega el aval a esa actividad mariana y dice que la asociación que está detrás “no tiene ningún reconocimiento de la Iglesia Católica ni ningún respaldo de otras Iglesias o comunidades cristianas”. Pero no sólo se trata de un asunto institucional o formal, no es un problema jurídico, de copyright o de denominación de origen. El Obispado añade que “el modo de presentar las presuntas apariciones o locuciones de la Virgen María es contrario al proceder y a la sana prudencia de la tradición de la Iglesia en todo el mundo”. Y recomienda a los fieles y a todo el mundo “que no se dejen engañar en sus creencias o estafar en su generosidad o buena disposición a colaborar”.



Richard J. Malone, obispo de Buffalo (Nueva York), y en calidad de administrador apostólico de la Diócesis de Portland (Maine), en una carta a los sacerdotes de Portland
fechada el pasado 27 de agosto afirma que, como algunos de los mensajes de Maria Divine Mercy promueven actitudes negativas contra las enseñanzas del Concilio Vaticano II y del papado socavando la fe de la Iglesia en su mismo núcleo,prohíbe la difusión o promoción de los materiales de la supuesta vidente en la Diócesis de Portland. "Si alguien se te acerca o te enteras de que alguien en tu parroquia habla sobre ello o promueve estos materiales, por favor adviértelo de esta prohibición".



El arzobispo de Brisbane (Australia), Mark Coleridge, en una carta  de mayo de 2013, dirigida a todos los creyentes de su Archidiócesis, sacerdotes, religiosos y laicos afirma: “he examinado algunos de estos mensajes y los he hallado evidentemente fraudulentos y corrosivos de la verdadera fe cristiana tal como la enseña la Iglesia Católica. La supuesta receptora de los mensajes opera anónimamente y rechaza identificarse y presentarse a la autoridad local de la Iglesia para un examen teológico del contenido de sus mensajes”.
Monseñor Coleridge continúa diciendo: “los mensajes contienen algunos errores teológicos e históricos, de los cuales algunos caen en la categoría de un falaz milenarismo, y es probable que provoquen temor más que la paz del Espíritu. Juegan con elementos de la fe católica sólo para socavarla en su núcleo. Además, son escandalosos en sus afirmaciones contra el Papa Francisco.  Los mensajes de Maria Divine Mercy no han de tomarse en serio, ni discutirse ni distribuirse en la Archidiócesis de Brisbane”.


Štefan Sečka, arzobispo de Spišská (Eslovaquia),  ya en noviembre de 2012 escribió una carta a sus fieles.  “He hallado que se trata de una enseñanza herética, que no está de acuerdo con la enseñanza de la Iglesia y que está dando muestras de sectarismo”. Aunque los mensajes coinciden en muchos puntos con la doctrina católica, en ellos “las citas de la Escritura son comentadas y explicadas arbitrariamente y en sentido contrario a las enseñanzas de la Iglesia Católica”.
Y aprovecha para recordar que ya en los comienzos del cristianismo pasó esto, como señala San Pedro en su segunda carta: “ninguna profecía de la Escritura puede ser interpretada por cuenta propia” (2 Pe 1, 20). Además, monseñor Sečka advierte a los sacerdotes  que no deben cooperar con este invento bendiciendo el “Sello del Dios Vivo” (un documento que el movimiento de la falsa vidente manda imprimir y rezar). Y dice: “a todos los creyentes que quizás por ignorancia comenzaron a creer en los mensajes mencionados, por favor, les urjo a dejar estas enseñanzas heréticas y a no difundirlas”.


Andreas Laun, obispo auxiliar de Salzburgo (Austria),  en un artículo publicado en julio de 2012 hace algunas precisiones interesantes (sobre la no confirmación celestial de esta revelación privada, o el uso de la expresión “Iglesias cristianas”, que en el lenguaje católico se reserva al catolicismo y a la ortodoxia oriental), y señala que algunas cosas del Gran Aviso, como la lucha de Dios Padre y de las jerarquías celestes en la batalla de Harmagedón “suenan como ‘El Señor de los Anillos’ y no a una revelación privada que reconocerá la Iglesia”. Dice que es confuso lo que se afirma acerca del nuevo sufrimiento de Cristo, cuando creemos que ahora reina a la derecha del Padre.
También critica todo lo relativo a la preparación para la segunda venida de Jesús, y afirma que lo que hay de verdadero en estas profecías ya lo conocemos, mientras que lo demás podemos ignorarlo. Por eso monseñor Laun dice “avisar sobre el aviso”. Si Dios quiere decirnos algo importante en la actualidad, lo hará sin necesidad de jugar al escondite o enviar pistas, como parece aquí. “Si yo quisiera, también podría inventar revelaciones así todos los días”, concluye. 



Otra falsa profecía

Sobre las profecías de la vidente Maria Divine Mercy.
Por el sacerdote Luis Santamaría
FUENTE: InfoCatólica



  
Hace dos días me llegaron varios mensajes por Facebook alertando sobre un “gran aviso a la humanidad” de carácter religioso y apariencia católica, enviados por un perfil anónimo que únicamente se identifica mediante la imagen del Cristo de la Divina Misericordia y que tiene tres “me gusta” (like): el Papa Francisco, el Sagrado Corazón de Jesús… ¡y la Diócesis de Zamora! (no es por presumir, pero fue la primera diócesis española con presencia activa en esta red social). No les di mayor importancia. Cada poco me encuentro con cosas de este estilo.

Ya había dejado de lado los mensajes, cuando ayer me dieron una pegatina que también anuncia “el gran aviso de Dios” –con las mismas direcciones de Internet y la aclaración de que se trata de “nuevas profecías” sobre la “segunda venida de Jesús”– encontrada… ¡en las calles de Zamora! Concretamente, en el portero automático de un portal de viviendas. “Debe de ser una nueva secta –me dijo quien me dio la pegatina–, échale un vistazo”. Claro, ya hemos pasado del mundo virtual al mundo real, así que habrá que pararse a pensar un poco y aclarar las cosas.

Un gran aviso de Dios, esto es lo que se anuncia. Y la apariencia, como he dicho, católica. ¿Y qué se encuentra el que accede a las páginas de Internet que publicitan las pegatinas y los mensajes de Facebook? Los títulos lo dejan claro: “mensajes de Dios dados a Maria Divina Misericordia”. Con el nombre de esta supuesta señora así, sin acento ni nada, para parecer ser aún más fiel traducción del nombre original, “Maria Divine Mercy” (así, a caballo entre el latín y el inglés, aunque en otros lugares aparece más castellanizada, con el apelativo de María de la Divina Misericordia, que suena más a religiosa de clausura).

Digo lo de “supuesta” porque en ningún sitio se dice quién es, ni se puede ver su rostro. Será por aquello de la protección de datos, no sé… A la mayor información que se puede llegar es a saber que se trata de una “profetisa y visionaria católica romana europea, por el momento oculta”. Ella dice que los mensajes le fueron revelados “por la Santísima Trinidad y la Madre de Dios” desde noviembre de 2010. Y la cosa da de sí, porque lleva ya más de 650 mensajes recibidos. ¿Una vidente más? ¿Recibe de verdad revelaciones de lo alto? ¿Qué dice la Iglesia de todo esto? Vayamos paso a paso.

En cuanto al contenido de los mensajes, el resumen es sencillo: nos encontramos en los tiempos anteriores a la Segunda Venida de Cristo –cosa que nadie puede discutir, obviamente–, y Dios Padre, Jesucristo (del Espíritu Santo no se dice nada) y la Virgen supuestamente le cuentan a esta supuesta señora los “acontecimientos mundiales” que están por venir. Los mensajes originales son en inglés, pero están traducidos a multitud de lenguas en páginas de Internet publicadas con este fin.

¿Quién está detrás? Se sabe tanto de los responsables de las webs como de la vidente: nada. Eso sí, recursos económicos y personales, seguro, para asegurar ese despliegue virtual… y con su efecto real de pegatinas por los portales. En cuanto a la doctrina, hay una serie de contenidos de estas revelaciones que no se separan nada de la fe cristiana, y que no plantean problemas: la misericordia divina, la necesidad de la conversión, la maldad del pecado, la realidad de un juicio final de Dios…

Pero empezamos a ver cosas extrañas. El centro de lo predicho consiste en “el Gran Aviso”, también llamado “la iluminación de la conciencia”. ¿Qué es? Según se dice, “un acto de la misericordia de Dios”, que habría sido predicho también en las apariciones de Garabandal. Lo realmente curioso es lo que sucederá durante este Gran Aviso, y que no sólo llevará al arrepentimiento y dolor por los pecados cometidos, sino mucho más. Lean, lean: “todos los mayores de 7 años experimentarán un encuentro personal místico con Jesucristo que durará no más de 15 minutos… Dos cometas chocarán en el cielo. La gente creerá que es una catástrofe peor que un terremoto. Pero no lo es; es una señal de que Jesús ha venido. El cielo se pondrá rojo, se verá como un fuego y entonces se verá una gran cruz en el cielo para que usted primero se prepare. Los ateos dirán que fue una ilusión mundial. Los científicos buscarán una explicación lógica pero no habrá ninguna”. Menos mal que se aclara que “será espectacular y no nos lastimará porque viene como un acto de Amor y Misericordia de Jesús”.

El carácter negativo y catastrófico no puede faltar, como en todas estas profecías: “hay anuncios de disturbios globales próximos, incluyendo guerras y terremotos que aumentan, para que las personas vuelvan a la fe en Dios”. Se aclara también que 2011 sería el año de la purificación, ya que “los desastres ambientales a finales del 2011, serán más violentos y también, infelizmente, en algunas partes del mundo donde no acostumbran suceder”.

Claro que hay muchas más cosas que llaman poderosamente la atención, y que denotan arrogancia y hasta soberbia, empezando por el mismo nombre elegido por la supuesta señora y siguiendo por su consideración de elegida de Jesucristo por encima del resto de videntes y testigos de apariciones, para terminar con el título de la recopilación de sus enseñanzas principales, que titula The Book of Truth (el libro de la verdad). ¿Completa lo dicho en la Biblia? ¿O más bien la sustituye? Porque el nombre no da para menos… María de la Divina Misericordia dice ser el séptimo ángel del Apocalipsis y otras muchas cosas más.

La totalidad de los mensajes requeriría un estudio profundo, dada su prolijidad. Sólo voy a fijarme en uno reciente, de hace unos meses, para que nos hagamos una idea del talante de las presuntas revelaciones recibidas por esta supuesta señora. 17 de febrero de 2013. El mismo Jesús dice: “el cisma dentro de la Iglesia Católica, como fue predicho, ahora será presenciado, visible por todo el mundo. La partida de mi amadísimo Vicario Santo, el Papa Benedicto XVI, marca el principio del fin. A través de ti, Mi profeta elegida, en los últimos dos años, He tratado de preparar a Mi Iglesia sobre la tierra para este triste suceso”. Respiren, tranquilos. Continúa Jesús: “la élite masónica se ha apoderado del control sobre Mi Iglesia y usarán el engaño más perverso sobre los Católicos”. La consecuencia es lógica: “el falso profeta ahora se hará cargo de la Sede en Roma y Mi Palabra, así como lo fue en Mi tiempo en la tierra, será tratada como herejía”.

Después de esta revelación tan tremebunda, todos sabemos lo que sucedió: el 13 de marzo hubo fumata bianca y “habemus Papam”. Jorge Mario Bergoglio fue elegido como nuevo obispo de Roma con el nombre de Francisco. Y entonces las palabras presuntamente dichas por Jesús continúan arremetiendo contra la Santa Sede y su nuevo pastor: “la Corona de espinas perfora la cabeza de Mi Iglesia en Roma”, leemos en el mensaje del 20 de marzo (día posterior al inicio del pontificado). El 29 de marzo, Viernes Santo, no hubo uno, sino tres mensajes distintos.

En uno se ponen en boca del Señor estas palabras: “hoy Mi Iglesia en la Tierra será Crucificada”, marcando así el comienzo de la gran transformación. Y le dice a los fieles: “vosotros debéis perseverar y permanecer leales a Mí y debéis pedirme por guía en un tiempo en que el hombre que se sienta en la Silla de Pedro, que rehúsa seguir en sus pasos o usar sus zapatos, destruirá vuestra lealtad a Dios”. ¡Qué terrible! Y no sólo eso, sino que “el reinado en la Casa de Pedro será corto y pronto Mi amado Papa Benedicto guiará a los hijos de Dios desde su lugar de exilio”.

Se trata de una revelación privada que tiene todos los visos de ser falsa. ¿Hace falta entresacar más citas? No podemos entrar a juzgar a la supuesta señora ni sus intenciones. Sí es muy discutible el posible carácter sobrenatural de sus percepciones, en el caso de que no sea directamente un fraude. Como han señalado algunos críticos, el anonimato en el que permanece la vidente no sería sino un recurso para evitar que el obispo local a quien le corresponda la jurisdicción sobre la que se presenta como “católica” emita un juicio negativo acerca de estas supuestas revelaciones privadas.

Todos los católicos, hasta donde yo sé, estamos localizados en alguna diócesis (o en algún vicariato apostólico, o prelatura personal o territorial, y las formas que prevea el Derecho Canónico), y la inserción en esa Iglesia local supone la pertenencia a la Iglesia universal. Pues esta supuesta señora no tiene diócesis, como tampoco nombre ni rostro. Por mucho que ponga en sus páginas de Internet iconografía católica tradicional y anuncie el Año de la Fe y otras cosas de la Santa Sede. Sin embargo, la difusión de sus escritos crece por todo el mundo y es necesario sacar a la luz lo que dicen y clarificarlo desde la fe católica en la que se consideran encuadrados.

¿Conclusión? Hay unas normas de la Iglesia para el difícil discernimiento de las apariciones marianas y, en general, sobre el tratamiento que hay que dar a las revelaciones privadas. Pensaba comentarlas aquí. Pero ya se ha alargado mucho el artículo con una sarta de barbaridades puestas en boca del mismo Jesucristo. Creo que quedan suficientemente claras las cosas, aunque el trasfondo aparezca oscuro. Algún día sabremos quién está detrás y por qué. Mientras tanto, a seguir viviendo de la fe y confiando en la providencia, poniendo en juego la esperanza y en práctica el amor.


La Madrecita y el indígena

Fuente: Alfa & Omega

Cuando los primeros misioneros llegaron a Qutaqhawanaa orillas del lago Titicaca, en 1565, encontraron un lugar marcado por la religión inca, en el que se purificaban las personas que visitaban las cercanas islas sagradas del Sol y de la Luna. 

Menos de 20 años después, Copacabana, en la actual Bolivia, contaba con una de las primeras advocaciones marianas surgidas en América. La imagen que le dio origen, además, había salido de las manos de un descendiente de la nobleza inca: Francisco Tito Yupanqui.

Movido por su amor a María, Yupanqui había modelado, en arcilla, una imagen de la Candelaria. El sacerdote la colocó en un lateral del templo pero la escultura, más que devoción, despertó burlas por su poca calidad. Otro sacerdote, llegado poco después, la retiró. 

Dolido, Francisco se trasladó a Potosí para aprender el oficio y elaborar una imagen más digna. No le fue fácil: «El devoto indio lloraba su insuficiencia, afligíale la dificultad, animábale el deseo, consolábale la esperanza, y a todo recurría con lágrimas a la Madre de Dios», escribió, en 1653, el agustino Fray Antonio de la Calancha. Oraba y ayunaba, y «mandó decir una Misa a la Santísima Trinidad para que le alumbrase y favoreciese ». Muchos, incluido el obispo –a pesar de ser «prelado piadoso y amparo de indios»– le sugirieron dejar este empeño «para españoles maestros». 

Pero «ninguno de estos vaivenes y menosprecios desmayó el pecho del devoto indio, antes, a lo que él dice, se sentía más inflamado. Mientras más padecía, más se acrisolaba» su fe. Después de varios fracasos y accidentes, Francisco concluyó su versión definitiva de la imagen el mismo día que el obispo autorizó la fundación de una cofradía mariana. 
Talla original, sin la ropa y atavíos

Sin embargo, parte de la población indígena, de un grupo rival de aquel al que pertenecían los promotoresde la cofradía, pusieron la condición de que no se usara la imagen de Francisco. Ante este último golpe, el aspirante a escultor decidió venderla en otro lugar. 

Justo entonces, comenzó a extenderse la fama de que, de la imagen, salía un brillo especial. Se enteró el regidor de Copacabana de que varios pueblos se la disputaban, y puso mucho empeño en que llegara al lugar para el que había sido hecha. Se consiguió, por fin, el 2 de febrero de 1583, día de su fiesta. Y la acompañaron, hasta la iglesia de Copacabana, un nutrido grupo de indígenas, de uno y otro grupo.

La imagen, vestida como una princesa inca, ha tenido desde el primer día fama de milagrosa. «Siempre ha estado cuidando de los indígenas con su manto sagrado, viendo que tengan buenas cosechas y buena pesca –explica María Luisa, boliviana originaria de La Paz y residente en España–. Es la Madrecita, la Reina de Bolivia».

Además del 2 de febrero, también se celebra su fiesta el 5 de agosto. Pero «cuando más se siente la devoción es en Semana Santa, porque la gente aprovecha los días de fiesta para peregrinar desde La Paz. Familias enteras, niños, ancianos...» recorren, a pie, una distancia de 140 kilómetros para pedirle favores a la Virgen y agradecerle las gracias recibidas.

Es una efigie de poco mas de cuatro pies modelada enteramente en pasta de maguey y terminada en estuco. El cuerpo de la imagen está totalmente laminado en oro fino y en sus ropajes se reproducen los colores y las vestiduras propias de una princesa inca.  Su forma original permanece permanentemente cubierta por hermosos mantos y trajes. Su pelo es largo sobre sus hombros. 

Con el paso del tiempo los fieles donaron para adorno de la imagen, gran cantidad de valiosas joyas. La "Coyeta", como la llaman los quechuas y los aimaraes lleva al cuello, en las manos y el pecho ricas alhajas, y de sus orejas cuelgan valiosos pendientes de piedras preciosas obsequiados por sus devotos.  En su mano derecha sostiene un canastillo y un bastón de mando, regalo y recuerdo de la visita que en 1669 le hizo el virrey del Perú.

La imagen original nunca sale de su santuario y para las procesiones se utiliza una copia de la misma. Los  visitantes salen de la basílica caminando hacia atrás, con la intención de no darle la espalda a su querida patrona.

Desde Bolivia, esta devoción se extendió a otros países de América, como Brasil. La playa de Copacabana, en Río de Janeiro, no era, en el siglo XVII, más que un arenal. En él se construyó una pequeña iglesia en honor de la Virgen, con una imagen traída por comerciantes de plata peruanos. 

El templo que dio nombre a la playa desapareció; pero seguro que la Madrecita seguirá acompañando de forma especial a los jóvenes que lleguen a su playa para celebrar tres de los actos centrales de la JMJ.

Grandes mujeres en la Edad Media

Por la Lic. Carlota Sedeño Martínez

Compartimos este artículo, que gentilmente nos hiciera llegar el P. Rodrigo Longo, para gozarnos en las maravillas de nuestro Señor,  de su esplendorosa Iglesia y su Gloria en la Edad (llamada) Media,  tan injustamente denigrada y desconocida.

Monasterio de Santa Mª la Real de Huelgas, Burgos


Hay un concepto erróneo, por parte de algunos, de considerar a la Edad Media como una época oscura cuando es en este periodo de mil años (siglo V al XV) cuando tuvieron lugar todo tipo de hechos y procesos muy diferentes entre sí y muchos de ellos se proyectaron hacia el futuro y sentaron las bases del desarrollo y la expansión europea.
    
Fue una época en la que se produjeron migraciones de pueblos enteros y surgió una rica vida cultural y artística. En realidad, todos los conceptos a los que se asocia la modernidad aparecieron en la Edad Media que realizó una curiosa combinación entre la unidad y la diversidad, fue el período en el que se fue produciendo la aparición de Europa.

Se dio una impresionante sucesión de estilos artísticos: pre-románico, románico y gótico. Está comprobado cómo la cultura tuvo su sede principal en los monasterios y cómo llegó a salvarse por este medio. Lo que se conoce escasamente es el papel que desempeñaron algunas mujeres en este entorno: las abadesas.

En 2011, tuve ocasión de visitar el monasterio de Santa María la Real de Huelgas, en Burgos. El lugar fue elegido por el rey Alfonso VIII y su esposa Leonor de Plantagenet para erigir un monasterio cisterciense femenino que fue fundado en 1187.
Y fue la reina Leonor quien puso el mayor empeño para que las mujeres alcanzasen el mismo nivel de mando y responsabilidad que los hombres dentro de la vida monástica. Los reyes donaron muchas tierras y villas, y este patrimonio se fue multiplicando con el paso del tiempo.

La abadesa de las huelgas tuvo una autonomía y poder tan elevados que solo dependía del Papa y se situaba por encima de la curia episcopal. Ella era la que otorgaba las licencias a los sacerdotes y era dueña de un señorío material y jurídico. El señorío jurídico tenía sus propios fueros cuyas leyes, en el tema civil y penal, dirigía la abadesa. En las huelgas se coronaban reyes y se armaban caballeros y, entre los caballeros armados, antes de ser reyes, figuran: Fernando III el Santo, Eduardo I de Inglaterra, Alfonso XI de Castilla y León, etcétera.

Y fuera de España, podría destacarse a una abadesa alemana: Santa Hildegarda de Bingen que fue declarada doctora de la Iglesia por Benedicto XVI en octubre de 2012.

Nació en Renania e influyó notablemente en la sociedad del siglo XII desde su monasterio benedictino de Disibodenberg y, más tarde, fundando otra comunidad en Bingen. Sus visiones místicas han llegado hasta nuestros días de tal forma que dieron lugar a una película: “Visión”, estrenada hace pocos años.
 Fue autorizada por el Papa Eugenio III para hablar en público, y sus contemporáneos le atribuyeron el título de “profetisa teutónica”. Según palabras de Benedicto XVI: “esta gran mujer nos habla con gran actualidad, con su valiente capacidad para discernir los signos de los tiempos, con su amor por la creación, su medicina, su poesía, su música –que hoy se reconstruye- su amor a Cristo y a su Iglesia”.

 En otro tipo de escritos, Hildegarda de Bingen nos transmite la vivacidad cultural de los monasterios femeninos de la época medieval. Dirigió cartas a comunidades masculinas y femeninas, a obispos y abades. No dudó en dirigirse al emperador Federico Barbarroja para recordarle que también él estaba sujeto al juicio de Dios. En sus exhortaciones a variados auditorios les decía que una verdadera renovación de la comunidad eclesial no se obtenía con el cambio de estructuras sino con un sincero espíritu de penitencia y un camino activo de conversión.

 Y en Inglaterra, encontramos a la mística Juliana de Norwich, venerada tanto por la Iglesia Católica como por la Comunión Anglicana. Vivió entre el siglo XIV y el XV, un período en el que la vida de la gente sufría las consecuencias de una larga guerra entre Inglaterra y Francia. Juliana hizo una opción radical, eligió vivir como una antigua anacoreta dentro de la ciudad de Norwich, importante centro urbano entonces, cerca de Londres.

 “Se dedicó a la vida contemplativa y al estudio. Hombres y mujeres de toda condición la buscaban cuando necesitaban ayuda y consejos. Se sabe que Juliana recibía frecuentes visitas y se convirtió en una madre para muchos como así consta en su monumento fúnebre.


 Compuso las “Revelaciones del Amor divino” que contienen un mensaje de optimismo fundado en la certeza de que Dios nos ama y su Providencia nos protege. Unas palabras suyas: “aprendí de la gracia de Dios que debía permanecer firmemente en la fe y, por tanto, debía creer perfectamente y con seguridad que todo será para bien.” Juliana de Norwich es citada en el Catecismo de la Iglesia Católica.

La oración más antigua a la Madre de Dios




Fuente: PrimerosCristianos


Edgar Lobel, experto en papirología de la Universidad de Oxford,  dedicó su vida al estudio de los papiros encontrados en Egipto. Como es conocido, el clima extremadamente seco de la mayor parte de Egipto ha hecho que se conserven multitud de fragmentos de papiros antiquísimos, con textos de hace milenios, en griego y en copto. Muchos de estos textos se habían perdido. En otros casos, los papiros sirven para confirmar la antigüedad de textos que sí que se habían conservado a través de sucesivas copias o traducciones.


Uno de estos papiros, descubierto en las proximidades de la antigua ciudad egipcia de Oxirrinco, contenía una oración a la Virgen. Y no cualquier oración, sino una plegaria que continuamos rezando hoy en día, la oración Sub tuum praesidium. La versión latina es:

Sub tuum praesidium
confugimus,
Sancta Dei Genitrix.
Nostras deprecationes ne despicias
in necessitatibus nostris,
sed a periculis cunctis
libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta.


La versión castellana, es muy conocida:

Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!


Y la versión en griego clásico, que es precisamente la que se encontró en el papiro: 


Ὑπὸ τὴν σὴν εὐσπλαγχνίαν,
καταφεύγομεν, Θεοτόκε.
Τὰς ἡμῶν ἱκεσίας,
μὴ παρίδῃς ἐν περιστάσει,
ἀλλ᾽ ἐκ κινδύνων λύτρωσαι ἡμᾶς,
μόνη Ἁγνή, μόνη εὐλογημένη.



Cabe destacar la presencia del término Theotokos (en este caso, Theotoke, en vocativo), es decir, “Madre de Dios”. 

Dos siglos después, en el Concilio de Éfeso, se reconoció de forma  solemne que este título era adecuado para la Virgen María, contra el parecer de Nestorio. Es decir, en Éfeso, la Tradición de la Iglesia fue defendida contra los que preferían sus propios razonamientos a la enseñanza de siempre de la Iglesia.

Resulta impresionante rezar esta oración, sabiendo que los cristianos la rezaban ya, por lo menos, en el año 250 d.C., que es la fecha en la que Edgar Lobel dató el papiro en el que se encontraba.



Nosotros no la hemos recibido de los arqueólogos, sino de la tradición de la Iglesia, a través del latín en el caso de la Iglesia Latina o del griego y el eslavonio antiguo en Oriente.

Resulta agradable, sin embargo, que la arqueología nos muestre una vez más que la tradición no es algo inventado, sino que verdaderamente nos transmite la herencia que los primeros cristianos recibieron de Cristo y de los Apóstoles.

La oración Sub tuum praesidium es un testimonio entrañable, probablemente el más antiguo y el más importante en torno a la devoción a Santa María. Se trata de un tropario(himno bizantino) que llega hasta nosotros lleno de juventud. Es quizás el texto más antiguo en que se llama Theotokos a la Virgen, e indiscutiblemente es la primera vez que este término aparece en un contexto oracional e invocativo.

G. Giamberardini, especialista en el cristianismo primitivo egipcio, en un documentado estudio ha mostrado la presencia del tropario en los más diversos ritos y las diversas variantes que encuentra, incluso en la liturgia latina.

La universalidad de esta antífona hace pensar que ya a mediados del siglo III era usual invocar a Santa María como Theotokos, y que los teólogos, como Orígenes, comenzaron a prestarle atención, precisamente por la importancia que iba adquiriendo en la piedad popular. Simultáneamente esta invocación habría sido introducida en la liturgia.

En el rito romano, su presencia está ya testimoniada en el Liber Responsalis, atribuido a San Gregorio Magno y es copiado en el siglo IX en la siguiente forma: “Sub tuum praesidium confugimus, Sancta Dei Genitrix”. Algunos manuscritos de los siglos X y XI, presentan unas deliciosas variantes de esta oración, manteniendo intacta la expresión Santa Dei Genitrix, en estricta fidelidad a la Theotokos del texto griego.

Se trata de traducciones fidelísimas del texto griego, tal y como aparece en el rito bizantino, en el que se utiliza la palabra griega eysplagknían, para referirse a las entrañas misericordiosas de la Madre de Dios.

La consideración de la inmensa capacidad de las entrañas maternales de la Madre de Dios está en la base de la piedad popular que tanta importancia dio al título Theotokos para designar a la Madre de Jesús.

Y quizás como lo más importante sea el hecho de que el testimonio del Sub tuum praesidium levanta la sospecha de que el título Theotokos se origina a mediados del siglo III en la piedad popular como invocación a las entrañas maternales de Aquella que llevó en su seno a Dios. Esta vez, quizás, la piedad popular fue por delante de la Teología. Al menos, es muy verosimil que así fuese.

Los fieles que, con sencillez, rezan esta oración a la Sancta Dei Genitrix, la Theotokos, la Madre de Dios,  porque la han recibido de manos de la Iglesia, son los que están más cerca de lo que transmitieron los primeros cristianos y, por lo tanto, más cerca de Cristo.

Escuchemos la interpretación de esta Antífona por el Coro de la Diócesis de Roma, durante la celebración Eucarística en la Catedral de San Patricio de Nueva York el 5 de junio de 2011





Se dijo del Rosario....



En este mes de mayo, quisiera recordar la importancia y la belleza de la oración del santo Rosario. Rezando el Ave María, somos conducidos a contemplar los misterios de Jesús, es decir a reflexionar sobre los momentos centrales de su vida, para que, como para María y para san José, Él sea el centro de nuestros pensamientos, de nuestras atenciones y de nuestras acciones.
Sería hermoso si, sobre todo en este mes de mayo, ¡se rezase juntos en familia, con los amigos, en la parroquia, el santo Rosario o alguna oración a Jesús y a la Virgen María! La oración todos juntos ¡es un momento precioso para hacer aún más sólida la vida familiar, la amistad! ¡Aprendamos a rezar cada vez más en familia y como familia!  (Santo Padre Francisco)

Payada a la Virgen de Luján

por P. Leonardo Castellani, sj




Aquí me pongo a cantar
con cualquiera que se ponga
la mejor, la gran milonga
que se habrá de perpetuar
entre La Pampa y el mar
y el que es mayor de los dos,
cielo estrellado de Dios
donde sus plantas están
canto a la flor de Luján
canto a la Madre de Dios.

Dios hizo el cielo y el rayo
hizo el sol, hizo la estreya,
hizo la Pampa sin güeya,
hizo al toro y al caballo,
hizo al hombre y aquí callo
porque fue su obra mejor.
Pero mandinga traidor
conoció que era de barro:
pecó el hombre, rompió un carro
y se le enojó el Creador.

Y lo echaron de la estancia
pa' 1a tierra del infiel
a tragar miseria y hiel
él que nació en la abundancia.
Pero su misma ignorancia
le dio compasión al juez,
pensó un momento y después
exclamó lleno de cencia:
se ha de cumplir mi sentencia
pero vuelta al revés.

La muerte que al hombre aterra
yo a Mí mesmo me la aplico,
yo soy grande y me hago chico,
y siendo Dios me hago tierra.
Yo he de vencer esta guerra
con las armas que me dan,
porque vencer de rufián
a Dios no es cosa que cuadre
y eligió para Madre
a la Virgen de Luján.

Aquí hay misterios muy fieros,
aquí hay un pozo muy hondo,
yo m' inorancia no escondo
ni me meto en agujeros;
aquí hasta los más matreros
boleados se quedarán
y jamás entenderán
porque es de cencia infinita
Él eligió pa' mamita
a la Virgen de Luján.

Miren qué humildá, qué empeño
el del Hijo de Dios Padre
ir a elegir para madre
en un pago tan pequeño.
Él que es de este mundo el dueño
no se guía por las ropas,
podía ir a las Uropas
a elegir las potentadas:
pudo sacar as de espadas
y robó cuatro de copas.

Y de que Dios la encontró
buena madre y cariñosa,
guapa, limpia, habilidosa
y su corazón probó,
al tiempo que la dejó
quiso hacer algo que asombre
y le dijo: Por mi nombre
y estando en esta cruz triste
Madre de Dios buena fuiste
yo te hago Madre del hombre.

Gaucho pampa donde irías
cuando no tuvieras madre
vos que sos duro de encuadre
y de pocas teologías,
vos que te hallás estos días
guacho en la tierra que hiciste
te han quitao hasta el alpiste
para darte la istrución
te han quitao el corazón
y te dan un libro triste.

Reina del Plata, Señora
del pobre criollo olvidado,
techo que nos ha quedado
contra esta lluvia invasora,
estrellita pa' la hora 
de la tormenta feroz
mira que te vuelve a vos
mi alma que no desconfía
porque si sos madre mía
sos también Madre de Dios.

Madre de Dios, madre mía
y no quiero saber más
haceme morir en paz
con Dios y con vos María.
Al filo de mi agonía 
no recordés mis reveses
recordá, en vez, cuántas veces
y ya desde muy gauchito
yo te he rezado el bendito
la Salve y los cinco dieses.