Plegaria eucarística



Te adoro Jesús,
Dios y hombre verdadero.

Tu carne, es carne del Hijo,
tu divinidad reside en esta Carne.

Quien recibe tu Cuerpo,
recibe al Verbo que lo asumió.

Quien recibe tu Sangre,
recibe al Hijo que la derramó.

Tu amor total se da a cada uno,
y a cada uno recibes en tu amor.

Eres fuerza de los débiles,
coraza de fortaleza en el corazón.

Eres alegría de los tristes,
ternura que secas las lágrimas.

Eres consuelo de los que sufren,
ungüento que cierras las llagas.

Eres firmeza en la tentación,
Brisa fresca que la tormenta amaina.

Eres luz clara en la noche,
Esperanza de que el sol salga.

Eres fuego de caridad para los tibios,
Borrando el temor que acobarda.

Eres manantial que sacia a los enfermos,
Salud que toda dolencia mata.

Eres Padre de los huérfanos,
Sostén ante la muerte ingrata.

Eres abrazo amoroso,
Cariño paternal de quien nos ama.

Eres llama perenne,
Del amor del Espíritu Santo.

Eres regalo del Padre,
Y ofrenda de la Virgen Madre.

Eres el corazón de la Iglesia,
Con el latido vital de tu Palabra.

Eres el cielo en la tierra,
Y en la tierra eres el cielo del alma.

Eres Resurrección y Vida,
Que colmas toda confianza.

Eucaristía, eres misterio,
Que inunda de amor el alma.

Eucaristía, eres un beso
De misericordia, para los que te aman.

Eucaristía, te contemplo y callo,
Te adoro en silencio y calma.

Que mi corazón se vacíe,
Para que tu Palabra me hable.

Jesús, Eucaristía, te amo,
Sólo tú tienes Palabras de vida eterna. AMÉN.

Mons. Dante Bernacki
Escrito en La Rioja, Corpus de año 2000