Locuras del Amor

por Luisa del Milagro Agüero
Córdoba, 29 de diciembre de 2009

La Virgen bella temblaba
en su alma, recogida
llegaba el alumbramiento
y no tuvieron cabida
sólo un pesebre encontraron
la paja estaba muy fría.
El misterio la embargaba
el Amor cual fuego ardía
y la envolvió con su manto
cubriendo la noche impía.
Ya sólo atendió al silencio
raudal de luz la envolvía
hasta que escuchó el vagido
de su hijito que a la vida
de los mortales llegaba
para dar su amor y dicha.
Lo consoló con sus besos;
con pañales y mantillas
lo cobijó y dio alimento
en esa hora bendita.
Mientras lo alzaba en sus brazos
la Virgen bella decía:
“El que es Todopoderoso
en mi seno se reclina;
Él, que es el Dueño de todo
nada tiene, sólo espinas;
Él, que es la Providencia
de mí toma su comida;
Él, que es tan rico de bienes
y de toda maravilla
con pobrecitos pañales
se conforma y se humilla.
¿Quién sostiene a quién, Bien mío,
Lucerito sin mancilla?
¿Es la misma Trinidad
que me sostiene y habitas?
¿O la tengo yo en mis brazos
o a mi espíritu da Vida?”
La bella Virgen pensaba…
su interior se regocija
guardando en su corazón
de discípula y de hija
las locuras del Amor
de la Trinidad Santísima.

2 comentarios:

JAIME dijo...

Hermosísimo poema, cándido, limpio

Mercedes Ramos mrjesusenticonfio@gmail.com dijo...

La belleza se explaya, y el Amor, fundamento de nuestra vida.
Me ha gustado mucho Felicitaciones, que la Virgen os proteja.

Mercedes Ramos