Locuras del Amor

por Luisa del Milagro Agüero
Córdoba, 29 de diciembre de 2009

La Virgen bella temblaba
en su alma, recogida
llegaba el alumbramiento
y no tuvieron cabida
sólo un pesebre encontraron
la paja estaba muy fría.
El misterio la embargaba
el Amor cual fuego ardía
y la envolvió con su manto
cubriendo la noche impía.
Ya sólo atendió al silencio
raudal de luz la envolvía
hasta que escuchó el vagido
de su hijito que a la vida
de los mortales llegaba
para dar su amor y dicha.
Lo consoló con sus besos;
con pañales y mantillas
lo cobijó y dio alimento
en esa hora bendita.
Mientras lo alzaba en sus brazos
la Virgen bella decía:
“El que es Todopoderoso
en mi seno se reclina;
Él, que es el Dueño de todo
nada tiene, sólo espinas;
Él, que es la Providencia
de mí toma su comida;
Él, que es tan rico de bienes
y de toda maravilla
con pobrecitos pañales
se conforma y se humilla.
¿Quién sostiene a quién, Bien mío,
Lucerito sin mancilla?
¿Es la misma Trinidad
que me sostiene y habitas?
¿O la tengo yo en mis brazos
o a mi espíritu da Vida?”
La bella Virgen pensaba…
su interior se regocija
guardando en su corazón
de discípula y de hija
las locuras del Amor
de la Trinidad Santísima.

El Rosario como oración contemplativa

por Thomas Keating
Fuente: Contemplatio
El origen del rosario se sitúa en la primera Edad Media. Su invención en aquella época fue muy ingeniosa porque en aquellos días no había libros y cuando los fieles ordinarios iban a la iglesia los domingos no podían entender lo que decía el Evangelio, porque se proclamaba en latín. Así pues, el pueblo común no tenía acceso a la Escritura.
El rosario, basado en la repetición del padrenuestro que Jesús nos enseñó, y en textos de la Escritura que forman el avemaría, formuló estas oraciones vocales simples de una forma que los laicos ordinarios podían recitar fácilmente. En efecto, el rosario se convirtió en el oficio de los laicos. También se convirtió progresivamente para algunos en un método que conducía a la oración contemplativa, aun cuando obviamente es un método de concentración distinto del método receptivo con el que estamos familiarizados en la oración centrante.

La tradición, tal como la entiendo, ha mantenido siempre que hay tres formas de rezar el rosario. Podemos unir dos o tres de ellas, si lo queremos. La oración básica del rosario es la recitación de las oraciones vocales, es decir, basta con recitar los padrenuestros ("Padre nuestro") y las avemarías ("Dios te salve María") tal como están agrupados en las cuentas – un padrenuestro en la cuenta grande, seguido por diez avemarías en las pequeñas-. Cada uno de estos grupos – un padrenuestro, diez avemarías y una doxología final – forma un misterio.

Un avance significativo en el desarrollo de la devoción del rosario se produjo cuando a la simple recitación de las oraciones vocales se añadió la reflexión sobre los grandes misterios de la fe. Se asoció cada uno de los quince misterios del rosario con una de las grandes fiestas de Jesús y de María celebradas en la liturgia como la anunciación, la visitación, la natividad, la presentación, el niño perdido y hallado en el templo – los cinco primeros de los quince misterios – . (El término "misterio" se refiere a la gracia del acontecimiento, la creencia en que Dios estaba de alguna manera presente en el acontecimiento particular y se revelaba de una forma única a través de él).
Así, el rosario se convirtió en un verdadero compendio de la liturgia. Quienes recitaban los quince misterios del rosario en un día o en una semana podían tener a acceso a áreas completas de la Escritura que, de lo contrario, habían permanecido cerradas para ellos a causa de la falta de formación o de conocimiento de la lengua latina. Esta práctica – la segunda forma de rezar el rosario – permitió a los creyentes profundizar sobre estos grandes misterios. La tercera forma de rezar el rosario era simplemente descansar en la presencia de Dios, de María o de uno de los misterios.

Imagínate que practicas la recitación de una parte significativa del rosario – por ejemplo, cinco misterios – como una devoción diaria. ¿Adónde te llevaría esto? A una amistad más profunda con Cristo. En el momento en que comienzas a orar, haces un acto de fe en la presencia de Dios y de esta forma entras de nuevo en contacto con la gracia de tu bautismo. En el bautismo la divina Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo) entra en nuestro ser más íntimo y habita en él, a no ser que nos opongamos deliberadamente a esta presencia con un pecado muy grave y totalmente deliberado.

Llegado un momento de nuestra vida, tenemos que ratificar lo que se hizo en el bautismo y hacerlo nuestro; de lo contrario, su realización plena quedará limitada. La única forma de hacer nuestra una cosa es hacernos responsables de ella. Esto requiere reflexión y elección. En cualquier caso, por el bautismo nos convertimos en una célula del cuerpo místico de Cristo. El mismo Espíritu que habita en Jesús, el Cristo vivo y glorificado, habita también en nosotros, de forma que nos convertimos en miembros vivos del cuerpo de Cristo que se extiende en el tiempo.

El cuerpo místico de Cristo se manifiesta en la comunidad cristiana por la proclamación del Evangelio y la oración eucarística, pero especialmente en la santa comunión. Nótese que el término no es "santa conversación", sino "santa comunión", lo que implica el sentido intuitivo de la presencia de Cristo, donde no tenemos que decir nada, sino simplemente gozar de su presencia y consentir en la verdad y el amor que nos ofrece. Cristo está siempre presente dentro de nosotros en su naturaleza divina como la Palabra eterna del Padre. La santa comunión tiene el objetivo de despertarnos a la presencia permanente de Cristo que comenzó en el bautismo, se hizo más profunda en el sacramento de la confirmación y más honda aún en nuestra oración personal y la recepción frecuente de la eucaristía.

En el cristianismo es esencial el crecimiento en la relación con Cristo, una relación que se profundiza constantemente y se dirige a todos los niveles de nuestro ser: no solo nuestro cuerpo, mente o imaginación, no sólo nuestro corazón, sino nuestro ser más íntimo donde la palabra reverbera en el silencio y donde se realiza la divina unión. Una vez que hemos oído la palabra de Dios en este nivel profundo, hemos oído finalmente todo el mensaje del Evangelio.

A mi juicio, el rosario está al servicio de ese proyecto en gran medida como la lectio divina, a la que nos hemos referido con cierto detalle. Entran en juego los mismos principios. La forma en que desarrollamos la amistad con Cristo es a través de la reflexión sobre los misterios de su vida. El rosario es una forma organizada de ayudar a las personas a reflexionar sobre los misterios sin tener que leer toda la Escritura, que, como hemos dicho, no ha sido accesible hasta hacer relativamente poco tiempo. De una forma simple, día tras día, los creyentes recitaban y reflexionaban sobre los quince misterios. De este modo se sumergían en un ambiente bíblico y quedaban capacitados para establecer una relación entre la vida diaria y esas fuentes fundamentales de la inspiración cristiana. Al acudir al trabajo o al realizar sus deberes en casa, con frecuencia llevaban consigo un rosario y tal vez rezaban un misterio de vez en cuando, de forma parecida a como actualmente en ocasiones se reza el rosario mientras se viaja o se espera el autobús.

Naturalmente, no es necesario rezar el rosario de una vez. No es obligatoria recitar un cierto número de misterios cada vez. Pero tiene mucho sentido reservar un tiempo específico, si queremos rezar el rosario como una devoción principal, de forma que podamos prestar total atención. Después, podemos usarlo como la base de nuestra conversación con Cristo. Un encuentro regular, si no diario, es la disciplina esencial para llegar a conocer a alguien, y también a Dios.

Al igual que sucede en la lectio divina, en el rosario hay un movimiento inherente de la reflexión al simple descanso en Dios. Imagínate de dedicas media hora al rosario cada día. Supón que mientras reflexionas sobre los misterios, sientes una atracción interior a guardar silencio en presencia de Nuestra Señora y asimilar únicamente la dulzura de su presencia con tu espíritu interior.

Podrías sentir la cercanía de la divina presencia en tu interior de la misma manera que la proximidad de Nuestra Señora. Esto es lo que quiere decir con el término "descansar en Dios". El camino hacia la contemplación es ir más allá de las oraciones vocales y más allá de la reflexión cuando sientes la atracción de guardar silencio. Éste es el momento en que deberías sentirte libre para dejar de decir las oraciones vocales y seguir la atracción de quedarte callado, porque tanto las oraciones vocales como la meditación discursiva están destinadas a conducirnos gradualmente a ese lugar secreto y sagrado.

Éste es su único propósito. Muchos no lo comprenden y piensan que tienen que rezar un número determinado de misterios o un número determinado de oraciones.
Éste no es el propósito del rosario.

Cuando te comunicas con un amigo o con un ser querido, la conversación ha de ser espontánea y cuando te sientes inclinado a descansar en el otro, tienes que permanecer en silencio. Si la otra persona habla o si tú dices algo, se rompe ese nivel particular de comunicación y volvéis a la conversación. Cuando pasa la sensación de descansar en Dios, puedes volver a tu recitación del rosario donde lo dejaste. Si no tienes tiempo para ello, no importa. No hay ninguna obligación de terminar nada. En realidad la compulsión de completar un cierto número de oraciones vocales dificulta la espontaneidad en la oración contemplativa. Es necesaria la libertad interior para seguir el movimiento del Espíritu tanto en nuestras reflexiones como en nuestra relación con la comunicación silenciosa.
Esa libertad es renovadora.

Conozco a muchas personas que han aprendido a rezar el rosario de esta forma.
Pero también tenemos que enseñar a otros a orar de esta forma. Muchos se sienten atraídos a permanecer en silencio a pesar de sí mismos o por casualidad, y se sienten culpables porque no completan el número fijado de oraciones vocales. El Espíritu los lleva a ese espacio sosesago, pero involuntariamente en ocasiones se oponen al Espíritu, que los llama al silencio, por causa de sus ideas preconcebidas. Antiguamente se recitaba un cierto número de misterios para ganar indulgencias.

Esta práctica ha disminuido actualmente y, sea cual fuese su valor, nunca se debería haber permitido que dificultara el movimiento del Espíritu que nos conduce a la contemplación. En ese descanso oímos la palabra de Dios en el nivel más profundo, somos incorporados a Jesucristo y comenzamos a asimilar lo que Pablo llama la "mente de Cristo" (1 Corintios 2, 16), que se podría resumir como la experiencia del Espíritu y las bienaventuranzas. Cuando los frutos del Espíritu se desbordan en nuestra vida diaria, experimentamos la plenitud real de la vida cristiana. Entonces la oración alimenta constantemente nuestra actividad diaria. Nuestro apostolado, la paternidad y la maternidad entre los misterios más grandes de la vida cristiana – se harán más efectivos.

Todo el propósito del rosario es conducir a esta experiencia profunda de Nuestra Señora, que junto con Jesús infunde el Espíritu en nosotros. Lo que importa es la calidad de la oración y no tanto la cantidad. El desarrollo de la fe y del amor es el fruto de la reflexión de los misterios del rosario y, especialmente, del descanso en ellos.

En nuestro monasterio de Spencer, Massachussets, había un hermano lego que era un gran devoto del rosario. Cuando entró en 1944 en Valley Falls, Rhode Island, antes del fuego que obligó a la comunidad a traladarse a Spencer, este querido hermano, cuyo nombre era Patrick, estaba encargado de ordeñar las vacas. Como había ordeñado las vacas durante muchos años, sus dedos y sus manos eran extraordinariamente grandes. Estaba siempre encorvado porque había tenido que permanecer bajo las vacas día tras día durante el tiempo del ordeño.
Tenía una gran devoción al rosario y siempre estaba recitándolo. De hecho, nunca dejaba de rezarlo. Conservamos una fotografía suya, hecha poco tiempo antes de su muerte, en la que se pueden ver sus labios entreabiertos, mientras recita las oraciones del rosario. El rosario se había convertido para él en una especie de andamio que le permitía ocupar sus manos con una clase de actividad muy simple de modo que su cuerpo no dificultaba su oración constante.

Dentro del andamio se encontraba el edificio real: su devoción interior a Nuestra Señora y su unión contemplativa con Dios. En el caso de aquellos para quienes las cuentas se han convertido en un andamio para su unión con Dios, el pasar las cuentas continuamente, incluso en medio de la actividad, no dificulta su contemplación. Por el contrario, parece que esta repetición continua sostiene su oración interior profunda. No obstante, la mayoría de las personas, antes de llegar a ese estado de oración, descubren que para entrar plenamente en el descanso profundo que infunde el Espíritu, necesitan liberarse de todas las demás actividades. En caso contrario, la repetición se hace mecánica.

El hermano Patrick era famoso porque pasaba las cuentas sin detenerse. Las llevaba a todas partes. Por entonces dormíamos en un dormitorio común, sobre tablas pequeñas sujetas a la pared en cada extremo de la celda. El jergón colocado sobre las tablas era más duro que las mismas tablas. Una noche, cuando todos estábamos dormidos hubo un ruido terrible. Las tablas en las que se encontraba el jergón del hermano Patrick habían caído al piso de cemento. Todos nos incorporamos de un salto en la cama. Hubo unos segundos de silencio mortal.
Inmediatamente después oímos: "Dios te salve, María, llena eres de gracia…."
Esta oración era la primera respuesta del hermano Patrick en cualquier ocasión.
Más tarde, cuando envejeció tanto que ya no podía trabajar, estuvo permanentemente en la enfermería. Se volvió bastante sordo, de modo que para recordar mejor todas las palabras del rosario, adquirió el hábito de repetirlas. Le gustaba repetirlas en voz alta cuando pensaba que no había nadie cerca, pero no se podía oír a sí mismo. Decía así: "Dios te salve, María, llena eres de gracia…., llena eres de gracia…, llena eres de gracia; el Señor está contigo…., contigo…., contigo". Un día había un novicio en la enfermería limpiando la capilla y el hermano Patrick estaba rezando el rosario en voz alta como de costumbre. Entonces llegó a la frase: "Bendita tú eres entre las mujeres". Y , como era su costumbre, continuó repitiendo la última palabra: "mujeres…., mujeres…., mujeres….". El novicio, consternado, fue corriendo a buscar al abad. "¡Ese viejo monje de la enfermería debe tener terribles tentaciones!", exclamó impulsivamente. "¡Sólo puede pensar en mujeres!".

En marzo de 1950 el monasterio de Valley Falls, Rhode Island, se incendió. Hay una fotografía del hermano Patick que está sentado mirando el resplandor del fuego. En sus manos tiene las cuentas del rosario.

Hay muchas personas que han comprendido el gran poder del rosario y a quienes se les ha enseñado cómo recitarlo con la gracia del Espíritu. Se ha convertido para ellas no sólo en oración continua, sino en oración contemplativa continua. Al decirlo, frecuentemente descansan en el descanso de la divina presencia más allá de los otros misterios. Y descansan en un nivel tan profundo que ni siquiera la actividad de pasar las cuentas y de mover los labios interrumpen su descanso. No tienen que dejar de hacer lo que están haciendo porque Dios está tan presente en sus oraciones que todos sus movimientos son una oración.
Pienso que ésta fue la forma en que oró Nuestra Señora. Para ella pensar sobre la oración o tratar de hacerlo pudo haber sido una distracción, porque ella era oración en su propio ser: Era oración. Su relación con Dios, que es la esencia de la oración, era tan íntima que todo lo que hacía era oración sin que pensara en ello.

El rosario es indudablemente un medio para la oración contemplativa. Esto es lo que Nuestra Señora ha dicho en varias apariciones en los cien o en los doscientos últimos años: "Rezad el rosario". A mi parecer – quizás esto sea un prejuicio que tengo como contemplativo -, lo que quiere decir no es sólo que recemos, sino que recemos en forma que nos hagamos contemplativos. En otras palabras: "Rezad el rosario de una forma contemplativa". Así, lo que ella pide primariamente es la oración contemplativa. A medida que la recitación regular del rosario hace más profunda nuestra comprensión de los misterios y nos empuja más allá de los misterios hacia períodos de oración contemplativa, se abren dentro de nosotros diferentes niveles de unión con la divina presencia. La oración centrante es sencillamente otra forma de caminar en esa misma dirección.

También podría ser útil para quienes rezan el rosario que se les dé a probar la oración contemplativa, de modo que puedan reconocer más fácilmente la llamada el Espíritu al silencio interior cuando recitan los padrenuestros y las avemarías.

Los momentos de oración contemplativa producen un descanso y una vinculación profundos con Dios. Como consecuencia de esta vinculación, tenemos coraje y confianza para afrontar nuestra motivación no pura y la cara oscura de nuestra personalidad. La purificación de nuestra motivación impura y de nuestro egoísmo puede comenzar ahora porque podemos reconocer nuestras heridas más profundas sólo ante alguien de quien sabemos nos ama y en quien confiamos.

El amor es la única forma en que un ser humano puede llegar a la plenitud del ser. Si esto se nos ha negado en un grado significativo, entonces hemos desarrollado mecanismos de defensa y nos sentimos arrastrados a buscar la felicidad en símbolos de placer, afecto y estima que son producto de la fantasía y, por consiguiente, su frustración inevitable nos ata con nudos emocionales.

En los momentos de contemplación y, como fruto maduro de ella. Dios nos muestra delicadamente, poco a poco, lo que tiene que cambiar en nosotros. Por este motivo el descanso contemplativo, cuando es parte del rosario, lo completa y cumple sus grandes promesas. En los misterios del rosario vemos cómo Dios purifica a los siervos. Nos damos cuenta de que tiene que ser así. También podemos someternos de corazón a nuestra propia purificación.

Los principios que he puesto de relieve para el uso correcto del rosario valen también para las otras grandes devociones de la tradición cristiana: el vía crucis (introducido originalmente por san Francisco de Asís), el canto de los salmos, la oración litúrgica llamada oficio divino, la adoración del Santísimo Sacramento, la veneración de iconos y, especialmente, la lectio divina.

El Santo Rosario y la Familia

Reflexiones a la luz de la Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae
por el P. Lic. Arel Alvarez
Fuente: iveargentina.org

Introducción
La reciente Carta Aposólica Rosarium Virginis Mariae de Juan Pablo II es iluminadora acerca de la eficacia pedagógica y el poder sobrenatural que tiene el rezo de la oración mariana en la familia de hoy y de siempre. 'Dios se comunica con el hombre respetando nuestra naturaleza y sus ritmos vitales. Por eso la espiritualidad cristiana. se caracteriza normalmente por la implicación de toda la persona, en su compleja realidad psicofísica y relacional' [1] . Así el Santo Padre presenta el rezo del Rosario como oración que, por su pedagogía, se adapta al modo natural de ser y de pensar de la persona de modo tal que se hace un instrumento y ayuda adecuada para favorecer ciertos valores en la familia, remarcando especialmente la capacidad que esta oración tiene para unir a sus integrantes: 'La familia que reza unida, permanece unida. El Santo Rosario, por antigua tradición, es una oración que se presta particularmente para reunir a la familia' [2] .

Rosario y comunión familiar

Cuando el Papa enuncia a la familia como una de las principales intenciones por las cuáles propone rezar el Rosario, alerta una vez más las amenazas de disgregación que ésta sufre: 'Otro ámbito crucial de nuestro tiempo, que requiere una urgente atención y oración, es el de la familia, célula de la sociedad, amenazada cada vez más por fuerzas disgregadoras, tanto de índole ideológica como práctica, que hacen temer por el futuro de esta fundamental e irrenunciable institución y, con ella, por el destino de toda la sociedad' [3] . A esta amenaza de disgregación el papa simplemente propone el bien contrario, que es la unidad. Promover y fortalecer la comunión entre los miembros de la familia es fundamental para el crecimiento de cada miembro en cuanto persona y en sus relaciones con los demás.

Ahora bien, concretamente ¿cómo ayuda el Santo Rosario a ésta comunión entre los miembros de una familia? De modo externo y pedagógico e interno y espiritual. Externamente encontramos algunas ventajas de sencilla pedagogía: disponer diariamente de unos momentos reservados para la familia le da un cierto valor y sacralidad a esos minutos; el hecho de que el esposo, la esposa y los hijos se reúnan en una habitación u oratorio familiar y se sienten juntos es ya algo que habla de comununión.
En una familia cristiana normal puede ser un momento fuerte para compartir la oración; en una familia con dificultad, el hecho de sentarse juntos ya puede significar un obstáculo vencido; responder un ave maría es un pequeño diálogo en el que se vence la timidez o frialdad al menos respondiendo a una oración 'preestablecida' y puede ser el comienzo de un diálogo más profundo. Más aún cuando se trata de responder palabras que tienen contenido religioso o que dicen cosas que pueden mover la conciencia, aún en el caso de personas indiferentes a la religión. Cuando hay problemas entre los esposos, las palabras ' perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden ' pueden ser ocasión de reflexión y la palabra del Señor trabajaría en la conciencia moviendo al perdón mutuo. A los familiares de fe fría les movería escuchar de sus mismos labios ' ruega por nosotros, pecadores ' y los haría pensar en su destino eterno: ' y en la hora de nuestra muerte '.

Ayuda también a incentivar el espíritu de participación en una familia cuando cada uno reza su parte y colabora a que los otros lo hagan; si cada integrante reza un misterio o los niños y jóvenes preparan y dicen preces para cada misterio, pidiendo por la misma familia, por sus necesidades diarias, por sus inquietudes, por 'las de mi esposo' o 'de mi hermano', incluso se hace partícipe a toda la familia de las comunes necesidades y esperanzas. 'Contemplando a Jesús, -dice el Papa- cada uno de sus miembros recupera también la capacidad de volverse a mirar a los ojos, para comunicar, solidarizarse, perdonarse recíprocamente y comenzar de nuevo con un pacto de amor renovado por el Espíritu de Dios' [4] . 'Mirarse a los ojos' habla de ternura y de confianza incentivados por la unión en ese momento de oración. Implorar a Jesús por María que ruegue por nosotros 'ahora' es pedirle por las necesidades concretas del momento matrimonial y familiar.
'La familia que reza unida el Rosario reproduce un poco el clima de la casa de Nazaret: Jesús está en el centro, se comparten con él alegrías y dolores, se ponen en sus manos las necesidades y proyectos, se obtienen de él la esperanza y la fuerza para el camino' [5] .

A Dios se le pide lo que necesitamos, se le ponen en sus manos los problemas y se le piden las soluciones. Animarse a hacerlo en voz alta ante el cónyuge y los hijos implica antes reconocer que hay dificultades y que se necesitan soluciones; es hacerlo saber y hacer saber que se es conciente de ello. Es un sinceramiento que ayuda a aclarar las cosas, lo cual es de gran provecho y tranquilidad para todos ya que no se puede luchar contra un problema si no se reconoce que existe.

El Santo Rosario es también un instrumento para reemplazar el tiempo perdido en cosas infructuosas y ocuparlo en la oración; es -como ya dijimos- un tiempo en familia, que antes y después de rezarlo incentiva a continuar el diálogo, el momento de reunión, que da pie para conversar, para seguir juntos. Ese tiempo de reunión en oración es un escudo contra las amenazas de la sociedad moderna y se prolonga por toda la jornada, a pasar de ser sólo unos pocos minutos, ya que queda en las personas la conciencia de 'momento para mi familia'. 'En la sociedad de la tecnología avanzada, de los medios de comunicación social y de la globalización, todo se ha acelerado y cada día es mayor la distancia cultural entre las generaciones' [6] .
Esta distancia se acorta y se anula cuando se buscan momentos comunes para compartir, y el Rosario se propone de modo especial como uno de esos momentos. El Santo Padre deja libre a la creatividad de cada familia el enriquecimiento de la recitación del Santo Rosario con 'oportunas aportaciones simbólicas y prácticas que favorezcan su comprensión y valorización' [7] . Un niño que crece habituado a ese momento de oración familiar será un joven que luchará por las virtudes y un adulto que encontrará alivio y fuerza en el recogimiento y enseñará a los suyos a vivir de igual modo.


La gracia actuante
En cuanto a la ayuda interna y espiritual que brinda la recitación del Santo Rosario, de más está recordar que se debe tener en cuenta también todo lo que la Santa Iglesia enseña acerca de los bienes espirituales que se siguen de toda oración y que aquí presuponemos. No basta con resaltar una eficacia externa y pedagógica del Rosario. El mayor caudal de su fuerza le viene en cuanto que es una oración dirigida a Nuestro Señor a través de su Madre, el cual derrama su gracia sobre aquellos que le imploran aliviando sus dolores, confortando en las luchas, moviendo los corazones, iluminando las inteligencias. El esposo y la esposa que hacen la prueba de poner a Jesús en medio de sus relaciones no pueden quedar defraudados por el mismo Señor. Permitir a Cristo que entre por María en un matrimonio, en una familia y darle un lugar exclusivo en la jornada fortifica los lazos y cura las heridas. Se busca la solución del conflicto familiar o el robustecimiento del matrimonio y la familia en el único lugar donde se puede encontrar de modo seguro y estable: Dios.
Esta determinación va de acuerdo con el fin para el cual existe el hombre, con el bien de su alma, con su misma naturaleza humana que en su integridad está hecha para Dios y sólo encuentra orden en la medida que se inserta en el plan Divino y participa de su gracia.

Ciertamente que la eficacia de la oración mariana depende en gran medida de la persona que la rece, del modo de rezarla. Son oraciones que, como toda oración, requieren la conciencia de lo que se dice y a quién se lo dice. No es una repetición mecánica sino una 'expresión del amor que no se cansa de dirigirse hacia la persona amada con manifestaciones que, incluso parecidas en su expresión, son siempre nuevas respecto al sentimiento que las inspira' [8] .
Saber esto y asimilarlo ayuda mejor a favorecer la comunión como efecto del rezo del Rosario. Y para quien no lo sabe, no lo comprende o es indiferente a saberlo, el hecho de rezarlo junto a su cónyuge e hijos le es ya de provecho compartiendo al menos materialmente ese momento y abre una puerta a la actuación de la gracia en su alma.

Conclusión

'Rezar con el Rosario por los hijos, y mejor aún, con los hijos (.) no es ciertamente la solución de todos los problemas, pero es una ayuda espiritual que no se debe minimizar' [9] . La profundidad y la sabiduría que contiene el Santo Rosario es un eficaz complemento para ayudar a la profunda y sabia naturaleza humana a dirigir sus acciones al fin último para el cual ha sido creada: la gloria de Dios y la salvación del alma.
 
[1] Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, Juan Pablo II, 16 de octubre de 2002, nº27.
[2] Nº 41.
[3] Nª 6.
[4] Nª 41.
[5] Idem.
[6] Nª 42.
[7] Idem.
[8] Nº 26.
[9] Nº 42.

La Primogénita de toda creatura

Bradi Barth: La Creación de Eva
(Fragmento de "Mariología Poética Española",
de Laurentino Mª Herrán)

El Verbo, predestinado a hacerse hombre desde el principio sin principio, por esa misma predestinación está desde ese "entonces", vinculado a la mujer gracias a la cual se haría hombre. Hijo y Madre son términos correlativos y que están en la base de ese intercambio denominativo por el cual llamamos a María Primogénita de toda creatura, sin que ello oscurezca para nada la absoluta primogenitura del Verbo, que existía en el principio, pero que ya desde entonces, en esa eterna idea divina, se había preparado el molde humano que le haría “Hijo del hombre”.

Lo expresa Lope en un Soneto a San Lucas pintor:

La Santa Virgen, que en la sacra idea
de Dios fue fabricada antes del cielo,
del Verbo en carne original modelo
que su estudio santísimo hermosea,
naciendo en la dichosa Galilea
fue cuadro celestial, en cuyo velo
de tela humana y de divino celo,
Dios los pinceles de su ciencia emplea.
Y Pemán:
Aún nos estaba en la mano
del Señor la plomada
que nivelara los cimientos, luego,
del mundo, y Tú ya eras
La alegría y la gracia
de sus ojos azules:
de sus ojos azules que clavados
en el azul eterno, sin aurora,
contemplaban tu ser predestinado
como perfume que pudiera verse.

O el P. Castelltort:
Perfil de la alegría
de Dios: Virgen María.
Nadie alentaba en la naturaleza
y Tú ya llenabas la Eternidad.

Estos poemas aluden al misterio de la Inmaculada Concepción y en ellos descubrimos una constante del pensamiento sobre María, según la cual la Virgen, ya en la eterna idea de Dios, era “modelo original del Verbo en carne”.

Con una imagen similar, un poeta anónimo había antes cantado de María:

Lilio de inmenso candor
do el pintor
esmeró assi su pinzel
que su mesmo Hazedor
conuencido de su olor
quiso ser vestido del.

Se insinúa pues, una anterioridad o procedencia de la Madre con respecto al Hijo, “por quien y para quien fueron creadas todas las cosas” (Col 1,16), lo cual se explica dentro del misterio de la redención preventiva con que Dios privilegiaba a la Madre del Redentor de toda la humanidad.

Pero, ¿no podemos entender que los poetas van más allá, descubriendo en ellos la idea de que, en el plan de Dios, María fue modelo o la causa final de todo lo que hay de hermoso y resplandeciente, creado a honra de su Madre?

Lo afirma expresamente Ramón Llull:

Lo mon ha un sol creador
qui-l ha creat par fer honor
a la puella, sa mayre.
(Uno solo es el creador del mundo,

quien lo creó
para hacer honor a la Doncella, su Madre)
La afirmación poética se corresponde a la teoría sostenida por teólogos, según la cual el Verbo, coronamiento de toda la creación, se habría encarnado aún en el supuesto de que no hubiera pecado que redimir. Y teniendo en cuenta esta íntima e indisoluble relación de Cristo y María, el honor del Hijo redunda en la Madre, por donde, intercambiando los sujetos, Cristo y su Madre son, salvando la distancia de Creador y criatura, “primogénitos de toda la creación”.

Caballeros de Sta. Mª de Guadalupe




La medalla original de la Real Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe tiene forma de rombo. Muestra en su anverso la Imagen de Santa María de Guadalupe, con la inscripción, "Coronación de la Santísima Virgen de Guadalupe", y en su reverso el Templete gótico-mudéjar, con la inscripción "Guardia de Honor de Ntra. Sra. de Caballeros de Guadalupe. 12 de octubre de 1928". Prendida en la solapa, cuelga de una cinta con franjas azul claro y blanco. Desde 1991 la Real Asociación también cuenta con nueva Insignia o medalla ovalada, de 7 x 6 centímetros. En el anverso se ve, sobre el fondo del Monasterio y circundada por una corona de rosas, la imagen de Santa María de Guadalupe llevada por dos Caballeros.

Bula Monet Apostolus

Instituyendo la Fiesta del Rosario
de S.S. Gregorio XIII
1 de abril de 1573
Gregorio XIII (1502-1585)


Nos, que diariamente recibimos de Dios Optimo Máximo no menores beneficios – entre los cuales se nos concedió el año pasado, por su inefable clemencia, uno singularísimo, conviene a saber, que la armada turca, en número muy superior, y ufana por sus pasadas victorias, fuese totalmente vencida y hecha polvo, el 7 de octubre, no lejos del golfo de Corinto, por la armada cristiana, que luchaba en virtud del Señor Dios de los ejércitos; con la cual victoria, y por la gracia de Dios, nadie puede negar que todo el pueblo cristiano fue arrebatado de las fauces del impiísimo tirano- , queriendo obedecer al mandato del apóstol (in ómnibus gratias agentes, 1 Ts 5,18), y seguir los ejemplos de los Santos Padres, hemos decretado que se conserve recuerdo anual de este grandísimo beneficio.

Mas, porque las oraciones presentadas a Dios ascienden a su presencia tanto más gratas cuanto se ofrecen por intercesores más dignos y con alguna manera especial de orar, recordando que Santo Domingo, fundador de la Orden de Predicadores, cuando en Francia e Italia era apremiado por las perniciosas herejías, instituyó el piadosísimo método de orar que se llama rosario o salterio de la Santísima Virgen María para aplacar la ira de Dios e implorar la intercesión de la Santísima Virgen.

Cayendo en la cuenta también que el mismo día 7, que entonces fue primer domingo de dicho mes de octubre, todas las cofradías, establecidas por todo el mundo bajo la invocación del dicho rosario, saliendo procesionalmente, según sus laudables normas y costumbres, elevaron a Dios piadosas oraciones, las cuales hay que creer que fueron muy provechosas para conseguir dicha victoria por la intercesión de la Santísima Virgen, hemos juzgado que haríamos una buena obra si, para conservar el recuerdo de tan gran victoria, evidentemente concedida por el cielo, y para dar gracias a Dios y a la Santísima Virgen, instituyésemos una fiesta solemne denominada Del Rosario, que habría de celebrarse el primer domingo del mes de octubre

Curioso escapulario













Dentro de un guardapelo fabricado con una medalla de latón dorado de 31 x 23 mm., se alojó un escapulario que se observa en el reverso tras un pequeño vidrio transparente. En el anverso, se grabó una imagen de la Inmaculada, alrededor de la cual se puede leer en francés:" Oh, María concebida sin pecado, ruega por todos los que a Tí recurrimos"

Estandarte de Hidalgo


La madrugada del 16 de septiembre de 1810, Hidalgo da el Grito de Dolores y se lanza a la lucha seguido de un pueblo sediento de libertad. Al pasar por el pueblo de Atotonilco el Grande, toma el estandarte de la Virgen de Guadalupe y lo adopta como símbolo de la unión espiritual del pueblo mexicano.

Colores: El lienzo, azul claro; contorno de la virgen amarillo oro, capa verde. Vestido café claro; el ángel amarillo oro, franjas junto al ángel tricolor.

Tenía una profunda significación religiosa. Miguel Hidalgo y Costilla, como antaño Cortés, puso su grandiosa empresa bajo la protección de la Virgen; sólo que ahora era una Virgen de entrañable significación para el pueblo mexicano; era la Virgen de Guadalupe, la Virgen de Juan Diego, la Virgen de la nueva nación.

Medalla Conmemorativa

Medalla de cobre de 3 cm. de diámetro, conmemorativa de la colocación de la piedra fundamental del Colegio Nª Srª del Rosario de Pompeya. San Antonio de Padua (Buenos Aires, Argentina). 8 de diciembre de 1896









Santoral dominicano de junio

2 B. Sadoc de Polonia y compañeros mártires, religiosos ( †1260 )
4 S. Pedro de Verona, pbro. ( †1252 )
8 B. Diana de Andaló, religiosa (1200-1236)
B. Cecilia, religiosa (1200-1290)
10 B. Juan Dominici, obispo ( 1356 -1419 )
14 B. Esteban Bandelli, pbro.(1369 -1450 )
18 B. Hosana Andreasi de Mantua, virgen y hermana seglar (1449 -1505 )
20 B. Margarita Ebner, religiosa (1291 -1351 )
23 B. Inocencio V, papa (1245 -1276 )
25 Santo Domingo Henares, obispo y compañeros mártires de Vietnam Francisco Do Minh Chieu, y Vicente Do Yen ( †1838 )

Calendario mariano de mayo

N.S. de la Evangelización
Imagen venerada desde 1541 en la Catedral de Lima, Perú

2 Nuestra Señora de Oviedo (España)
3 Nuestra Señora de Jasna Gora (Polonia)
5 Nuestra Señora Reina de los Apóstoles
N.S. de Trabajo (Sondrio, Italia)
8 Nuestra Señora de Luján (Argentina)
9 N.S. de los Desamparados (Valencia, España)
N.S. de Luján de Cuyo (Argentina)
Nuestra Señora de los Milagros (Santa Fe, Argentina)
11 Nuestra Señora de Aparecida, Patrona de Brasil.
12 Nuestra Señora del Poder (Aubervillers, Francia)
13 Nuestra Señora de Fátima.
14 N.S. de la Evangelización (Patrona de Lima, Perú)
16 María Madre de la Iglesia
17 Nuestra Señora de las Lagrimas (Italia)
20 María Madre de la Iglesia
21 Virgen de Vladimir (Rusia)
24 María Auxilio de los Cristianos
30 Nuestra Señora del Sagrado Corazón (México)
31 Visitación de Nuestra Señora

Santoral dominicano de mayo

La Virgen del Rosario y los Santos de la Orden

4 Beata Emilia Bicchieri, religiosa (1238 -1314 )
7 Beato Alberto de Bérgamo, religioso( 1214-1279 )
8 El Patrocinio de la Virgen María sobre la Orden
9 San José Dô Quang Hiên, presbítero mártir ( †1840)
10 San Antonino de Florencia, obispo (1389-1459)
11 Beato Esteban Bandelli, presbítero (1369-1450)
12 Beata Juana de Portugal, religiosa (1452 -1490 )
13 Beata Imelda Lambertini, niña (1322 -1333 )
14 Beato Gil de Vaozéla. presbítero (1185 -1265 )
15 Beato Andrés Abellón, presbítero Francia (1375 -1450 )
San Gil de Santarem, presbítero († 1285)
19 S an Francisco Coll, presbítero (1812- 1875)
Beato Juan de Santo Domingo Martínez, presbítero mártir( †1619 )
21 Beata Columba de Rieti, religiosa (1467-1501)
26 San Pedro Sanz y Jordá, obispo mártir (1680 -1747 )
27 Beato Andrés Franchi, obispo (1335 -1401 )
28 Beata María Bartolomea Bagnesi, religiosa ( 1514 -1577 )
29 Beato Guillermo Arnaud (presbítero) y compañeros mártires Bernardo de Roquefort (presbítero) y Gracia de Aure (hermano cooperador) († 1242)
30 Beato Jacobo Salomoni, presbítero ( 1231 †1314 )

Virgen de las Angustias

Estandarte confeccionado en 1952 por Dª Apolonia Ros en la ciudad de Lorca, España. Lleva bordada en seda natural y oro la imagen de Ntra. Señora de las Angustias, titular de la cofradía. Es sin duda una de la joyas de la Semana Santa del lugar.

Pío XI

"Desde que recibimos en audiencia a los nuevos casados, no sólo les ofrecemos un rosario, recomendándoles encarecidamente que lo usen, sino que también los exhortamos a no dejar pasar un solo día de rezarlo, a pesar de la fatiga y de las preocupaciones cotidianas".

Santoral dominicano de abril

Éxtasis de Santa Catalina
Agostino Carracci (1560-1609)
1 Impresión de las llagas de Santa Catalina.
2 Santo Domingo Tuoc, pbro. mártir. ( †1839 )
B. Francisco Coll ( 1812-1875 )
5 S. Vicente Ferrer (1350 -1419)
6 S. Pedro de Verona, pbro. protomártir de la Orden (1205-1252)
B. Miguel Czartoryski, pbro. mártir(†1944 )
9 B. Antonio Pavoni, pbro. mártir. ( †1374 )
10 B. Antonio Neyrot, pbro. mártir( †1460 )
13 B. Margarita de Castello, virgen. (1287 -1320)
14 S. Pedro González Telmo, pbro. (1190 -1246)
17 B. Clara Gambacorta, virgen (1362- 1419)
19 B. Isnardo de Chiampo, pbro. ( †1244)
B. Sibilina de Biscosis, virgen (1283-1367)
20 Santa Inés de Montepulciani (1270-1317)
21 B. Bartolomé de Cerveri ( †1466 )
26 B. Domingo y Gregorio de Aragón, pbros. (s.XIII)
27 B. Hosanna de Cttaro, virgen ( †1565)
29 S. Catalina de Siena, virgen y Doctora de la Iglesia (1347-1380)
30 S. Pío V, Papa. (1504 -1572)

Calendario mariano de abril

Nuestra Señora del Buen Ayre
(Museo de la Catedral de Lima)
1 N.S. de las Lágrimas (Sicilia)
N.S. de la Ternura (Rusia)
2 N.S. de la Alta Gracia (Patrona de República Dominicana)
5 N.S. de la Divina Providencia
12 N.S. de la Caridad del Cobre (Patrona de Cuba)
19 N.S. de Verdun (Uruguay)
20 La Dolorosa del Colegio (Quito, Ecuador)
22 N.S. de Betharam (Francia)
24 N.S. del Buen Ayre, Patrona de los Navegantes
24 N.S. del Valle (Catamarca, Argentina)
25 Dedicación de la Santa Capilla en honor a Nuestra Señora (París, 1248)
26 N.S. del Buen Consejo
27 N.S. de Monserrat (Catalunya, España)
28 N.S. de Quito ( Ecuador)

Carta de Edificación

Hna. Mercedes del Sagrado Corazón de Jesús
1918-2009

JM + JT
Jesús sea en el alma de VVRR y CC.

Cumpliendo con las santas costumbres de nuestra querida religión os hacemos llegar esta carta de edificación, que lejos de contener detalles pormenorizados es una semblanza de cómo la veíamos todas sus hermanas y cuan tiernamente amó ella nuestro estilo de vida hasta que apagándose en este mundo nacía para Dios, desde este palomar donde se ofreció por los sacerdotes y pecadores, como es menester en hijas de Santa Teresa.
Nos visitó el Señor, día 5 de octubre de 2009, llevándose de entre todas a la más anciana y por ende la más mimada y cuidada. “Nuestra niña” así gustaban llamarla todas las hermanas, sobre todo las novicias y enfermeras que la atendieron hasta el final viéndola tan débil y a la vez tan feliz. Eran las 10:45 am y tras unos meses de enfermedad volaba al Padre, con quien había querido siempre compartir su eternidad y por quien se había consagrado en la vida del Carmelo.

Era la alegría de la casa, pues a pesar de su enfermedad (Alzheimer) sonreía a todas y siempre nos sorprendía con alguna que otra travesura propia de las personas con este padecimiento progresivo y penoso.

Nació el 6 de octubre de 1918, el día después de su muerte coincidía con su cumpleaños. Murió nonagenaria, y a pesar de todo, hasta muy poco antes de partir al encuentro de su Amado puedo caminar, aunque por su enfermedad no pudiera valerse en algunas cosas por sí sola.
Aquí foto postulante

En los últimos años, quienes tuvimos la oportunidad de vivir a su lado, no perdió la lozanía y el brío que la caracterizaron siempre, incluso desde sus primeros años en el Carmelo.

Pocos meses antes, perdió la movilidad de las piernas, quizás por la debilidad y mal comer, pues últimamente había que alimentarla de forma asistida. Ya postrada y con llagas por el cuerpo, propias de la humedad a la que se exponía estando en tal estado, nunca la veíamos quejarse y decía el médico que mucho tenían que dolerle aquel mal que iba empeorando cada día. Curioso siempre nos resultó que al entrar las enfermeras o hermanas en la celda enfermería, la veíamos sonreír, diciendo con este gesto aquello que con palabras no podía, pues ya no las coordinaba. Siempre agradecida a todas hasta del más mínimo favor o paciencia que se tuviera con ella.

Su natural era alegre y dotada de un carácter fuerte e impetuoso, fue de mucha valía para esta casa. Dispuesta como era emprendió tareas difíciles y desempeñó diferentes cargos en la comunidad entre ellos el de superiora.


Hace poco más de un año, la veíamos dar las tablillas, pues encontrándoselas en el claustro de las celdas, y sin más explicaciones las tomó y comenzó a entonar la sentencia como si fuera la hora de despertarse. Al ver que las hermanas se reían de tal ocurrencia las miró severamente para callarlas, pues era (supuestamente) hora de silencio, aunque en verdad lo era de recreación. Cosas así hubo miles en este último tiempo.

Fue siempre muy amante de la vida de los santos del Carmelo, sobre todo de los Santos Padres. A ellos dedicó preciosísimas ilustraciones que salían de su pincel de forma natural, como si siempre en mente llevara sus enseñanzas y doctrina. Cosa que se ve rubricada por su vida piadosa y de verdadera carmelita descalza.

Hace poco la visitaron unos amigos de la comunidad en el locutorio, al interrogarla con la pregunta: ¿Es feliz siendo carmelita? Esperaban que no contestara, dado el estado avanzado en el que se encontraba la enfermedad, sin embargo respondió muy graciosa como siempre: ¡Si… sí, feliz, feliz!

Siempre fue muy artista y gustaba amenizar las recreaciones con bailes y curiosidades, sobre todo bailando sus queridas sevillanas, que de joven se la daba muy bien y aún de mayor recordaba los pasos.

A pasar de las dificultades propias del Alzheimer para hablar, memorizar, etc., y con su edad, era curiosa la cara que ponía y los gestos que hacía cuando alguna hermana, dada la alegría de las recreaciones en el Carmelo, se pasaba un poco en el timbre de las risas o la voz. Hacía gestos para llamarlas la atención.
Fue muy amante siempre del santo silencio, con mucha caridad y de alguna forma que todas nos dábamos cuenta, nos hacía gestos para que guardásemos la quietud de la casa.

De ellas nos llegaron las transcripciones de los libros de la fundación y la historia de este convento, gracias a ellas hoy podemos utilizarlos, pues estaban por el paso de los años en muy mal estado de conservación. Se dedicó lo que puedo a reunir los textos y pasarlos a limpios, desde donde se pueden leer mejor y más completamente.

Luchó cuanto pudo por ver en este monasterio del Glorioso San José guardadas las constituciones de Nuestra Santa Madre y repetía más con su ejemplo que con palabras aquello de Santa Teresa: “monja mal tocada monja mal casada”.

En el coro, como en las demás obligaciones de nuestra vida era puntual y rezaba el oficio con mucha devoción. Su carácter afable y bondadoso no eclipsó jamás su temperamento sanguíneo y serio. Hasta que no puedo moverse de la cama, asistía al oficio divino como todas, igual a la Santa Misa.

No podemos negar que todas la queríamos muy de veras y aún las más jóvenes, por no pasar mucho tiempo desde su entrada hasta su partida, sintieron mucho su ida, sabiendo que detrás de ese velo negro que nos deja la muerte física, tenían ya a alguien que intercediera por ellas ante la Virgen Santísima, a quien amaba con locura y cuyo hábito llevó siempre con gran orgullo. Anciana y todo, la veíamos siempre muy curiosa arreglándose la toca, manos debajo del santo escapulario, como si en su mente, gastada por los años hubieran quedado en fuego aquellos consejos de modestia religiosa que se han guardado siempre con gran perfección en la Reforma de Santa Teresa.

No nos alargamos más, pues todo es poco y aunque quisiéramos, quedaran muchas cosas por decir.

Pedimos se aplique todos los sufragios y oraciones que mandan nuestras leyes, aunque confiamos en Dios, estará gozando de ese Sol sin ocaso por el que todos suspiramos.

Pedimos encomienden nuestra casa, para que siguiendo el ejemplo de nuestros santos ¿y por qué no?, el de Hna. María del Carmen, sepamos ser aquellas carmelitas que soñó Ntra. Santa Madre al reformar el antiguo tronco del Carmelo.

De vuestras reverencias y caridades indigna sierva
M. Ma. Isabel de la Trinidad icd
Priora

Templo del Rosario

Medalla de plata sellada conmemorativa de la inauguración del templo del Rosario en Las Acequias (Córdoba), el 4 de marzo de 1917. Tiene un alto de 3,5 cm y un ancho de 3 cm. Punzón de Gotuzzo.
Anverso
Reverso

En Bayside....tampoco

Nuestra Señora de las Rosas, Socorro de las Madres
La imagen frente a la Iglesia de San Roberto Bellarmino
fue retirada en 1973 por la autoridad eclasiástica

El 6 de agosto de 1968, Verónica Lueken, un ama de casa con cinco hijos y salud quebrantada , dijo haber recibido el primer mensaje de Nuestra Señora a la entrada de la Iglesia de San Roberto Bellarmino en Bayside (Brooklyn, N.Y.) Los mensajes se habrían prolongado hasta 1995, año en el que la vidente falleció. Desde el primer día y sin pausa fue surgiendo una corriente de espiritualidad mariana conocido como Nuestra Señora de las Rosas, Socorro de las Madres, o profecías de Bayside.

En noviembre de 1986, el entonces Obispo de Brooklyn Mons. John Mugavero, hizo pública una declaración: (Lea el original en inglés haciendo click aquí)

Hace pocos meses, se suscitaron dudas acerca de la posición oficial de la diócesis en relación al denominado Movimiento de Bayside, y las supuestas apariciones de la Santísima Virgen María y otros seres celestiales a una mujer de nombre Verónica Lueken.

Por otra parte, algunas reclamos inconsistentes fueron interpuestos por cierto número de seguidores de Lueken, concernientes a la legitimidad de su postura, con el objeto de justificar sus actividades en nombre del “Movimiento”. Declaran en sus publicaciones que, puesto que los artículos 1399 y 2218 del Código de Derecho Canónico fueron abrogados en 1966 por le Papa Paulo VI, no se requiere permiso eclesiástico, ni nadie puede ser objeto de censura por la publicación o divulgación de información acerca de revelaciones, visiones o milagros, con tal que no pongan en peligro la fe o la moral.

Como resultado de las arriba mencionadas dudas y reclamos, cierto número de fieles continúan asistiendo regularmente a las “vigilias” de Flushing Meadow Park y recibiendo o difundiendo propaganda sobre esta materia.

En mi carácter de obispo diocesano de Brooklyn, pastor legítimo de esta iglesia particular deseo confirmar la postura de la Diócesis en el sentido de que una investigación prolija reveló que las supuestas “visiones de Bayside” carecen por completo de autenticidad.

Además, debido a la confusión creada por los informes, mensajes y demás literatura publicados por este Movimiento, considero mi obligación ofrecer a los fieles una guía pastoral a fin de que su fe no sea puesta en peligro por mensajes, enseñanzas y visiones contrarias a la Fe de la Iglesia Católica.

Por tanto, habiendo consultado a la Congrecación para la Doctrina de la Fe, declaro:

1. Ninguna credibilidad puede darse a las apariciones “ reportadas por Verónica Lueken y sus seguidores.

2. Los “mensajes” y demás propaganda relacionada, contienen afirmaciones que, entre otras cosas, son contrarias a las enseñanzas de la Iglesia Católica, socavan la autoridad legítima de obispos y concilios y siembran dudas en las mente de los fieles, como por ejemplo, cuando alegan que por años, un papa impostor (sic) gobernó la Iglesia Católica en lugar de Paulo VI.

3. Aquellos que insistentemente afirman, en su intento de justificar la literatura que publican sobre los “mensajes de Bayside”, que no se requiere permiso eclesiástico para la publicación o divulgación de información concerniente a revelaciones, visiones o milagros, interpretan erróneamente las directivas de la Santa Sede.
En vista de mi declaración acerca de la autenticidad de tales visiones la CDF ha confirmado que los principios que rigen la publicación de tal material religioso siguen vigentes en tanto prohíben poner en peligro la fe y las buenas costumbres (cf. respuesta de SCDF del 14 de junio de 1966, en AAS 58, 1186). En consecuencia, quienes publican o difunden esta literatura de propaganda están actuando contra la legítima autoridad de la iglesia.
A causa de mi preocupación por su bienestar espiritual, por la presente ordeno a los fieles cristianos abstenerse de participar en las “vigilias” y de difundir cualquier propaganda relacionada con las “apariciones de Bayside.” Asimismo desaliento la lectura de esa literatura.

5. Cualquiera que promueva esta devoción, ya sea participando en las “vigilas”, organizando peregrinaciones, publicando o divulgando literatura relacionada con ella, está contribuyendo a la confusión y alentando a actuar contra las disposiciones del pastor legítimo de esta iglesia particular. (c.212, § 1).

Conservo la esperanza de que todos los fieles inviertan su tiempo y energías en promover la devoción a Nuestra Señora, en las muchas formas que han sido aprobadas por la Iglesia Católica.

+Mons. Francis Mugavero
Obispo de Brooklyn


Recapitulando:
Con un lenguaje y estilo “tradicionalista” -oponiéndose al aborto, a la comunión en la mano, al comunismo ateo, a la masonería, y pidiendo la Consagración de Rusia-, la vidente rechaza el Concilio Vaticano II, considera no válido el Nuevo Rito de la Misa, sostiene doctrinas no católicas como el milenarismo y el rapto, realizó profecías que nunca se cumplieron. Y hasta fue tan lejos como para afirmar que el espíritu de Santa Teresita del Niño Jesús la habitó durante tres días, para comunicarle mensajes por medio de escritura automática.
¿Hace falta reiterar que los “mensajes” a Verónica Lueken no provienen de Nuestra Señora?

Santoral dominicano de marzo

B. Enrique Suso,op.
Grabado en madera del s.xv
1 B. Cristóbal de Milán, presbítero (s. XV)
2 B. Enrique Suso (1295-1366)
3 B. Pedro Geremia, presbítero (?-1452)
19 B. Isnardo de Chiampo, presbítero (?-1244)
B. Sibila, terciaria reclusa (1287-1367)
22 B. Ambrosio de Siena (?- 1287)
23 San Pedro Higgins, presbítero mártir (?-1642)

Calendario mariano de marzo

La Anunciación
4 N. S. de la Guardia (Marsella, Francia)
N.S.del Buen Auxilio (Montréal, Canadá)
19 Solemnidad de San José, Esposo de la Santísima Virgen María
22 Nuestra Señora de Citeaux (Francia)
25 Solemnidad de la Anunciación (Día del Niño por Nacer)
N.S. de la Fidelidad (Suyuque)
Aniversario Consagración del Mundo al Inmaculado Corazón de María (1984)

Calendario mariano de febrero

Nuestra Señora de la Candelaria
Gregorio Vazquez de Arce (1638-1711)

2 Presentación de la Virgen (N.S. de la Candelaria)
Virgen de la Calle (Palencia, España)
6 N.S. de Suyapa (Honduras)
N.S. de Louvain ( Bélgica )
9 N.S. de las Campanas (Guijuelo, España)
10 N.S. de la Paloma (Bolonia, Italia)
11 N.S. de Lourdes, Francia
12 N.S. de Argenteuil (Paris, Francia)
13 Virgen de la Carrodilla, patrona de los Viñedos (Mendoza, Argentina)
N.S. de Pellevoisin (Francia)
14 N.S. de Bourbourg (Flandes)
15 N.S. de Paris (Francia)
16 N.S. de la Espina (Chalons-sur-Marne, Francia)
17 N.S. de Constantinopla (Turquía)
18 N.S. de Laon (Reims, Francia
19 N.S. de la Buena Noticia (Lempdes, Francia)
20 N.S. de Bolougne sur Mer (Francia)
22 N.S. del Socorro, (Rennes, Francia)
23 N.S. de Roches ( España)
25 N.S. del Gran Poder (Quebec, Canadá)

Santoral dominicano de febrero


Ascensión Nicol Goñi
Fundadora de las Hnas. Dominicas del Rosario


3 B. Pedro de Ruffia, mártir (1320-1365)
3 B. Antonio Pavoni, mártir (1326-1374)
B. Bartolomé Cerverio, mártir (1420-1466)
4 Santa Catalina Ricci (1522-1590)
12 B. Beato Reginaldo de Orleáns ( ?- 1220)
13 B. Jordán de Sajonia, primer sucesor de Domingo (1185-1237)
16 B. Nicolás de Paglia (1197-1255)
18 B. Fra Angelico (1390-1455)
B. Alvaro de Zamora (1390-1430)
19 B. Cristóbal de Milán (?-1484)
20 B. Julia Roszinska, mártir
24 B. Constancio de Fabriano (1410-1481)
B. Ascensión Nicol Goñi (1868-1940)

Apostasía formal de la Iglesia Católica


por el Pbro. Andrés García Torres
Parroquia de Nuestra Señora de Fátima
Fuenlabrada, Madrid (España)

Con este sencillo trabajo, pretendo explicar las consecuencias espirituales a mi entender, del acto de apostasía formal de la Iglesia.

Concepto de apostasía



En primer lugar vamos a definir o a indicar lo que es la apostasía. El Código de Derecho Canónico (libro de leyes de la Iglesia), en su canon 751 nos dice: “Apostasía es el rechazo total de la fe cristiana”.
Este rechazo se hace de una manera libre y voluntariamente. El apóstata rechaza todas las verdades de fe en absoluto. El apóstata por lo tanto no es católico, ni tal siquiera cristiano.

La Iglesia castiga la apostasía con la excomunión latae sententiae (Canón 1364).

La apostasía es un pecado que va contra el primer mandamiento de la ley de Dios. Es por lo tanto uno de los pecados que van contra la religión y la unidad de la Iglesia.

En consecuencia podemos afirmar que es un pecado terrible ya que son los pecados que van directamente contra Dios.

Es un pecado de soberbia y por lo tanto se puede clasificar como un pecado Satánico. No es un pecado en el que uno obra por debilidad, sino por una soberbia contumaz contra la Ley de Dios y de la Iglesia.

Por lo mismo el apóstata se pone en un peligro serio y grave de eterna condenación.


Consecuencias de la excomunión

El apóstata al quedar excomulgado no puede participar en la celebración de la Santísima Eucaristía o en cualquier otra ceremonia de culto Divino.

No puede celebrar los sacramentos o sacramentales (agua bendita, recibir la bendición, recibir la exequias católicas, etc.), recibir los Sacramentos...

Como vemos el apóstata queda en una situación espiritual terrible.

Con palabras duras pero ciertas el apóstata se ha cerrado a la gracia Divina. Pone un óbice al Espíritu Santo que impide que obre en su alma. Y se ha abierto a la influencia nefasta del Maligno que tiene un poder especial sobre su alma, e incluso sobre su cuerpo. Como vamos a demostrar en otra parte de este trabajo.

Dentro de la historia de la Iglesia tenemos el caso de Juliano el Apóstata que ha pasado a la historia como persona que “luchó” contra Cristo. Su vida y su muerte se puede resumir en la frase que le ha hecho célebre al morir herido en una batalla: “al fín me venciste Galileo”.


Sobre la gran apostasía

La Iglesia en todos los momentos esta esperando la Segunda Venida de Jesús. Especialmente en el tiempo de Adviento lo recordamos, sobre todo en la primera parte del Adviento. De hecho el grito de la Iglesia de siempre es “Ven Señor Jesús”.

Jesús no nos ha dicho ni el día ni la hora en que El vendrá por segunda vez para recapitular todas las cosas en El.

Pero sí nos ha dado una señales. Estas señales aparecen claramente en la Sagrada Escritura, especialmente en los Evangelios y en algunos de los libros del Nuevo Testamento. La Tradición de la Iglesia y su Magisterio nos la resumen en las siguientes señales:

1º El Evangelio se habrá predicado en todos los lugares de la tierra.
2º La Gran Apostasía.
3º Aparición del Anticristo.
4º Conversión del pueblo Judío.

Todo esto ira acompañado por señales en el sol y la luna, (como nos recuerdan los Evangelios, sobre todo en los últimos Domingos del Tiempo Ordinario). También habrá terremotos y desgracias naturales junto con anuncios de guerras y otras catástrofes.

Me haría interminable si fuera explicando cada uno de los puntos. Pero me voy a referir especialmente al punto 2º la Gran Apostasía que es el que nos interesa.



¿Cómo será y cuando esta apostasía?

Jesucristo en su Evangelio cuando habla de su segunda venida se hace una pregunta; pregunta que la hace para nuestro discernimiento: “¿Cuándo venga el Hijo del Hombre, encontrará fe en la tierra?”.

San Pablo nos dice que vendrán unos tiempos en los que la verdadera doctrina será rechazada, despreciada y los que la sigan perseguidos.

El Nuevo Testamento nos dice que “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre. No os dejéis llevar por doctrinas complicadas y extrañas”.

¿Hoy vivimos estos tiempos? La respuesta clara es que sí.

Vemos como lo antinatural se quiere presentar como natural. Claro caso tenemos en la homosexualidad. Lo que es un desequilibrio causado por el pecado original, se quiere presentar como algo normal. Se tacha con el tópico y la etiqueta de homófogo al que afirma; siguiendo la moral natural y católica; que las practicas homosexuales son en sí intrínsecamente malas y perversas, por ser inmorales y contrarias al orden natural, impuesto por Dios y escrito en el corazón del hombre.

Esto ha llevado a que los colectivos de homosexuales y lesbianas sean los que están especialmente propagando, como nunca se ha hecho hasta ahora, la apostasía.

Varios miles de petición de apostasía formal se han presentado en los obispados de España.

Nunca en la historia de la Iglesia se ha conocido otro hecho similar. Al menos de una manera programada, formal y sabiendo lo que se hace.

Esta actitud entra dentro del entramado del Principio de la Iniquidad, de rechazar a Cristo y su Iglesia y esto de una manera sistemática en las almas; que produce consecuencias espirituales terribles.

Este puede ser un indicio de que estamos en los “últimos tiempos” y de que la Venida de Cristo es inminente.

Pero yo no soy persona apta para decir esto, sólo digo una opinión que someto en todo al juicio de la Santa Madre Iglesia Católica. Por ella Jesucristo actúa y nos habla, por medio del Papa y de los obispos en comunión con él. Yo sólo manifiesto una opinión mía que en cualquier caso no es más que una mera opinión fruto de la observación.

En un sentido más amplio la Gran Apostasía consiste en que los pueblos que han sido cristianos, dejaran de serlo. Incluso perseguirán a Cristo en sus miembros que es la Iglesia.

Hoy vemos como esta persecución se da cuando se desprestigia a la Iglesia y a sus pastores tachándolos de oscurantistas e integristas. O de ser contrarios al progreso. Y esto porque estos grupos con mucho poder mediático llaman progreso a lo que es la destrucción de la familia, de la persona, en definitiva del ser humano.

La Iglesia presenta la liberación integral del hombre. Libre cuanto más mejor de sus pasiones. Estos grupos llevan al hombre a la mayor esclavitud. Le someten a las lacras del sexo, de la droga, de la prostitución, de la promiscuidad, etc.


¿Quién está tras esos intentos formales de apostasía?

Sin duda una persona ingenua dirá: es una rabieta que ciertos grupos han cogido contra la Iglesia y ya se les pasará. Esto puede tener algo de cierto. Pero no es la causa última de esta campaña de apostatar. La causa última creo que la explica muy bien el punto 395 del Catecismo de la Iglesia Católica, cuando al hablar de la Caída de los Angeles, termina con este texto, que es del Papa Juan Pablo II y que pronunció en unas preciosas catequesis sobre los Angeles en el año 1987. Dice así:

“Sin embargo, el poder de Satán no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura. No puede impedir la edificación del Reino de Dios. Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños – de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física – en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo. El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero “nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman” (Rom. 8,28).

Podíamos analizar detenidamente esto texto que no tiene desperdicio. Sólo caer en la cuenta de la idea que nos apunta la Iglesia: el poder del Diablo causa graves daños, sobre todo de orden espiritual. Ese intento de apartarnos de la fe, y concretamente de Jesucristo y su Iglesia. ¿No es esto lo que consigue con los apóstatas?

Invito a que medites profundamente este texto.

Consecuencias para el alma de la resolución formal de apostatar.

El que usando mal de su libertad y de su libre albedrío. De una manera formal quiere apostatar, lleva su alma a la perdición y también su cuerpo como vamos a ver.

En el momento de la muerte del ser humano se produce ese encuentro con Jesucristo. Ese Juicio Particular. El alma se encuentra sola con Dios. Dios que es Padre Misericordioso, pero Juez Justo. Nos juzga sobre nuestras obras y sobre nuestra fe.

Si nosotros hemos libremente rechazado el nombre de Cristiano y por un acto formal de apostasía hemos dicho NO A CRISTO. Irremisiblemente Dios nos juzga para una condenación eterna.

El catecismo de la Iglesia Católica en el punto 1021 nos dice:

“La muerte pone fin a la vida del hombre como tiempo abierto a la aceptación o rechazo de la gracia divina manifestada en Cristo”

Y sigue en el 1022:

“Cada hombre, después de morir, recibe en su alma inmortal su retribución eterna en un juicio particular que refiere su vida a Cristo, bien a través de una purificación (Purgatorio). Bien para entrar inmediatamente en la bienaventuranza del cielo. Bien para condenarse inmediatamente para siempre en el Infierno”.

A este respecto vamos a ver lo que nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica sobre el Infierno.

Trata de este estado en el número 1033:

“Morir en pecado mortal sin estar arrepentido ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de El para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra “infiernos”.

El apóstata libremente ha rechazado la gracia de Dios, como ya hemos dicho antes. Le ha dicho a Dios: no quiero saber nada contigo...

El punto 1034 nos presenta el mismo testimonio de Jesús sobre el Infierno:

“Jesús habla con frecuencia de la “gehenna” y del “fuego que nunca se apagara” (Mt 5, 22.29) reservado a los que, hasta el fin de su vida rehúsan creer y convertirse, y donde se pierde a la vez el alma y el cuerpo (Mt 10, 28). Jesús anuncia en términos graves que “enviará a sus ángeles que recogerán a todos los autores de iniquidad..., (apóstatas y pervertidores viciosos), y los arrojarán al horno ardiendo (Mt 13, 41 – 42), y que pronunciará la condena: “¡Alejaos de mí, malditos al fuego eterno¡”. (Mt, 25, 14).

Impresionantes estos relatos.

En el punto 1035 el catecismo cita el testimonio de la misma Iglesia:

“La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, “el fuego eterno”. La pena principal de infierno consiste en la separación eterna de Dios en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira”.

Terribles palabras para nuestra consideración. No nos lo podemos tomar “en broma”.

En el punto 1036 el catecismo nos da una preciosa advertencia y un consejo:

“Las afirmaciones de la Escritura y las enseñanzas de la Iglesia a propósito del Infierno son un llamamiento a la responsabilidad con la que el hombre debe usar de su libertad en relación con su destino eterno.

Al apostatar formalmente, estamos cometiendo una terrible irresponsabilidad de consecuencias espirituales para el alma incalculables. Y lo peor quien promueve esto y lleva a otros a esa situación...

Constituyen al mismo tiempo un llamamiento apremiante a la conversión: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; más ¡qué estrecha la puerta y qué angosto el camino que lleva a la Vida¡; y pocos son los que la encuentran” (Mt 7, 13 – 14).

A ti homosexual y lesbiana que lees este trabajo... No te das cuenta como el Señor te está llamando a la conversión, a volver a El. Te animo a que vivas tu vida ofrecida al Señor en pureza y castidad. Esa es la puerta estrecha que te llevará a la vida y te hará santo. Lo otro te sumergirá en la peor de las situaciones morales y acabará con tu cuerpo y con tu alma en los más profundo del Infierno. Podemos decir incluso, que el Diablo “te presentará” el día del Juicio tu apostasía firmada por ti como prueba de tu actitud.

En el punto 1037 el catecismo nos dice que Dios a nadie predestina al Infierno. Para que eso suceda es necesaria una aversión voluntaria a Dios, y persistir en esa aversión hasta el final (la apostasía que has firmado).


Termino este capítulo cintando el punto 393 del catecismo de la Iglesia Católica, cuando habla de esta situación irreversible del condenado:

“Es el carácter irrevocable de su elección, y no un defecto de la infinita misericordia divina lo que hace que el pecado de los ángeles apóstatas no pueda ser perdonado. “No hay arrepentimiento para ellos después de la caída, como no hay arrepentimiento para los hombres después de la muerte” (San Juan Damasceno).


Tambien el cuerpo

Antes hablábamos de que para el cuerpo la condenación eterna, consecuencia de la apostasía también tiene unas propiedades.

Serán inmortales, vivirán en estado de integridad material y sin deformidad física ni enfermedad, pero tendrán cualidades opuestas a las cuatro propias de los cuerpos gloriosos (Impasibilidad, belleza, luminosidad y sutileza).

Serán incorruptibles: Apoc. 9,9 “en aquellos días buscarán los hombres la muerte y no la hallarán, desearán morir y la muerte huirá de ellos”. Tendrán pasibilidad, podrán sufrir “irán al suplicio eterno” (Mateo, 24,46). Como su alma está voluntariamente apartada de Dios y privada de su propio fin, sus cuerpos no serán espirituales, sino que, más bien su alma será carnal. Sus cuerpos graves y pesados, insoportables al alma”, “sufrirán daños...” serán además “opacos y tenebrosos”.

Realmente impresionante estas palabras que nos hacen temblar de espanto al escucharlas. Es impresionante meditar en el Infierno y en su Eternidad. Como gozoso es meditar en el Cielo y en su Gloria. Por eso como dice san Pablo: los sufrimientos de ahora, no son nada en comparación de la gloria que se nos va a manifestar.

Creo que una imagen vale más que mil palabras. Os invito a acudir al mismo testimonio que Jesús nos da en los Evangelios sobre el Infierno cuando lo define como el “lugar del fue inextinguible”, “la gehena”, “donde será el llanto y el crujir de dientes”, o cuando dice “apartaos de mí malditos de mi Padre, id al fuego eterno preparado para el Diablo y sus angeles”.

¡Qué mejor testimonio que el mismo de Cristo¡ Sus parábolas también nos hablan de estar preparados: con las lámparas encendidas como las vírgenes, pues no sabemos a que horá va a llegar el Hijo del Hombre. O el mayordomo. O el ladrón. O el banquete de bodas, etc.

Invito a leer tres testimonios impresionantes de santos beatificados y canonizados por la Iglesia a los cuales el Señor les mostró el Infierno.

1º Santa Teresa de Jesús. Está gran santa Española, doctora de la Iglesia. Reformadora del Carmelo. La Santa más grande de la Iglesia Católica. Cumbre y cima de la mística. En el capítulo XXXII del “Libro de su Vida” nos relata con unas palabras impresionantes la visión que tuvo del Infierno.

2º San Juan Bosco en uno de sus sueños. Este santo de los jóvenes, gran pedagogo y formador. Quedó vivamente impresionado con esta visión, donde describe el estado del Infierno con una viveza que estremece y hace temblar.

3º Los pastorcitos de Fátima. En la tercera aparición del 13 de julio de 1917 la Virgen les mostró el infierno donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas Dios quiere establecer la Devoción al Inmaculado Corazón de María. Lucía dice que los niños quedaron espantados y si no hubiera sido porque la Virgen estaba con ellos hubieran muerto de espanto. Esta visión del infierno causó tal impresión en los niños, que ellos se tomaron muy en serio el consejo de la Virgen, de ofrecer siempre que tuvieran ocasión algún sacrificio para evitar que los pecadores fueran a ese lugar. Y los niños llegaban a atarse una cuerda al cuerpo fuertemente. La Señora les indicó que para dormir se la quitaran. En verano pasaban una sed terrible para evitar que muchas almas fueran al Infierno.

Podríamos citar otros muchos testimonios de grandes santos, pero con estos creo que es suficiente.

Y ahora que has apostatado piensa bien y medita: ¿Cómo se encuentra mi alma en este momento? ¿Si ahora muriera donde iría?

Reflexiona: Estoy en el tiempo de la Misericordia. Con la muerte llega el tiempo de la Justicia de Dios.

Conclusión a la que puedes y debes llegar: Por un placer pasajero, momentáneo y efímero voy a pasar toda una Eternidad condenado.

Quiero apuntar aquí, como siguiendo la doctrina cristiana, se nos dice: La cuantía de la pena de cada uno de los condenados es diversa según el diverso grado de su culpa. El mismo San Agustín “Doctor de la Gracia” y gran pensador cristiano nos dice: “La desdicha será más soportable a unos condenados que a otros. La Justicia exige que la magnitud del castigo corresponda a la gravedad de la culpa”.

Si te condenas más te valdría no haber nacido. En el Infierno por toda una Eternidad se maldice la hora en que fuiste concebido, la hora en que uno vino a este mundo. Se maldice a las personas que te hicieron perderte: tus colegas homosexuales y lesbianas. Las asociaciones, etc. El Infierno es una Eterna Maldición. Con las penas de daño y de sentido: la privación de Dios que es la esencial y peor y los tormentos propios de los condenados físicos y morales.


¿CÓMO VOLVER A LA IGLESIA?

Si este artículo te ha conmovido. Si ha sido un toque a tu conciencia en la actitud en la que te encuentras te diré como salir de esta situación.

El apóstata no puede ser absuelto por un sacerdote ordinario. Te aconsejo que te dirijas al Canónico Penitenciario que confiesa en la Catedral de tu diócesis, al Vicario General o a tu obispo diocesano para que el te absuelva del pecado y de la pena. Es un pecado reservado, es decir, no tiene la facultad cualquier sacerdote para perdonarte.

En el obispado te indicarán lo que tienes que hacer para “entrar de nuevo” en la Iglesia TABLA DE SALVACIÓN, que has abandonado. Tendrás que renunciar al acto formal de apostasía también de una manera formal y es conveniente que el obispo te reciba por un rito prescrito por la Santa Madre Iglesia.

Te aconsejo mucha oración ante el Santísimo Sacramento, para que Jesús Médico Divino te sane... Acude a la Virgen con el Rosario diario. Encomiéndate a los Santos y a los Angeles. De una manera especial a San Miguel Arcángel y al Angel Custodio que Dios ha puesto a tu lado.

Pido que el Espíritu Santo te de luz y gracia.
Con mi afecto y bendición.

Se terminó este sencillo trabajo el V Domingo del Tiempo Ordinario del año de la Eucaristía y de la Inmaculada 2005. Lo he puesto bajo el patronazgo de Nuestra Señora de Fátima.

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Bibliografía utilizada :
Biblia de Jerusalen
Catecismo de la Iglesia Catolica
Manual de Teologia Catolica “Ott”.
Código de Derecho Canonico