El Rosario de Cristal

El Rosario de Cristal es uno de los actos más relevantes de la fiesta de la Virgen del Pilar, aunque poco conocido fuera de Aragón. Explosión de fervor religioso y cultural, único en el mundo, recorre las calles del casco viejo zaragozano todos los 13 de octubre de cada año desde hace ciento veinte años.

El origen

La referencia más antigua que se conserva de las fiestas pilaristas, es de 1765, en que se invita, para el día 12 de octubre por la tarde, a un “Rosario General de todos los establecidos en Zaragoza con 30 estandartes de la virgen rodeados cada uno por faroles de cristal y 8 ó 16 antorchas”.

Pero el Rosario de Cristal que hoy conocemos comenzó a formarse a comienzos de 1889, cuando se fundó la Cofradía del Santísimo Rosario de Nuestra Señora del Pilar. Su presidente, Don José M. Pra y Duarte, concibe la idea de dotar a la procesión del rezo del Rosario de una colección de faroles que serían llevados por los fieles en lugar de las tradicionales hachas, velas y estandartes usados hasta entonces. Los faroles simbolizarían cada una de las partes de la oración del rosario que los devotos iban rezando: los Misterios, los Padrenuestros, las Avemarías, los Glorias y las Letanías.



El encargo se realizó al arquitecto del Ayuntamiento Ricardo Magdalena, que concibió el proyecto en dos etapas. En la primera se construirían los faroles correspondientes a los Padrenuestros, Avemarías, Glorias y Letanías. En la segunda, a los quince misterios, más grandes y monumentales que los anteriores, construidos para ser transportados sobre carrozas.

Según escribió J. Nasarre en 1889 «Con febril actividad se trabajó a fin de que estuviera dispuesta la colección de faroles para el día 12 de octubre de 1889, y en la noche de ese día, presenció Zaragoza y los muchos forasteros que concurren a las renombradas fiestas del Pilar, la grandiosa procesión del Rosario, bajo la nueva forma dispuesta. El efecto producido excedió a toda ponderación». En 1890 se completaría la segunda fase de los trabajos, y en la procesión, que se trasladó a la tarde del día 13, se pudo contemplar la obra ya terminada. Fue a partir de este día, en que se lucieron por primera vez la multitud de policromadas vidrieras iluminadas, cuando popularmente se la pasó a denominar Rosario de Cristal.

A partir de ese momento en que la procesión conforma su cuerpo más importante, se realizan diferentes cambios y mejoras, ya que se suceden las donaciones, completando la comitiva con nuevas piezas entre las que se incluyen faroles y carrozas o se realizan restauraciones de las piezas originales. También la tecnología va enriqueciendo la tradición, ya que en 1957 se incorpora la megafonía al recorrido, y en 1969 se sustituye las velas de los faroles por iluminación eléctrica alimentada por pilas.

Esta procesión se ha celebrado ininterrumpidamente cada año. No obstante, se ha suspendido en ocasiones especiales, como durante los años de la Guerra Civil, en que no salió la procesión por miedo a que pudieran romperse las piezas.

La procesión simboliza un rosario, en el que las cuentas han sido sustituidas por faroles de cristal. En ella encontramos quince faroles monumentales transportados con carrozas, que son diferentes para cada uno de los Misterios además de faroles de mano: 15 para los Padrenuestros, 150 para los Avemarías, 15 para los Glorias, 4 para las salutaciones y 63 para las Letanías. Todos ellos fueron diseñados por el arquitecto Ricardo Magdalena.


Los faroles monumentales tienen estructura de hierro, adornados con piezas de hojalata y latón, además de las vidrieras con imágenes que representan los misterios, procedentes de la casa Degrand de Burdeos. El color varía dependiendo del tipo de misterio que se esté contemplando. En los Gozosos, referentes al nacimiento e infancia de Jesús, los colores predominantes son el rojo y el verde; en los Dolorosos, correspondientes a escenas de la Pasión, el violeta y el verde. Por último en los Gloriosos, propios de la Resurrección y Ascensión, los dominantes son el blanco y el azul. Además, cada uno de ellos lleva escrito el misterio que representa.

Los faroles de mano son mucho más sencillos y de tamaño reducido. Tienen formas geométricas y están rematados por una corona metálica. Cada uno de ellos lleva escrito en el centro el nombre de la oración que simboliza. Todos fueron construidos en los talleres Quintana de Zaragoza en 1890.

La procesión se completa con otros faroles y esculturas, que si bien no forman parte de lo que sería la oración, son igualmente importantes en el Rosario de Cristal. Éste es el caso del farol de «La gran Cruz del Rosario» que abre la procesión, donado en 1891 por León Quintana, dueño del taller donde se realizaron los faroles que componen el rosario. El diseño es también de Ricardo Magdalena, al igual que en los casos anteriores.

También es una pieza distintiva la carroza con el farol del templo del Pilar. Esta obra de gran tamaño, está compuesta por miles de piezas de cristal que reproducen la Basílica tanto en su exterior como en su interior, que puede verse a través de los cristales de la fachada. Fue construida por el abogado Policarpo Valero y Bernabé. Apareció por primera vez en el Rosario general de 1872, antes incluso de que existiese el Rosario de Cristal. Debido a su fragilidad ha tenido que ser restaurada dos veces, una en 1895 y otra en 1993.

El rosario de cristal, hoy

Cada 13 de Octubre cientos de personas, ataviadas con el traje aragonés, y otras venidas de diferentes puntos de España, e incluso del extranjero, luciendo sus espléndidos trajes regionales, se agolpan para contemplar esta luminaria, testimoniando de esta forma su devoción mariana.

Actualmente la procesión tiene su salida en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, y allí vuelve después de recorrer las calles de San Vicente de Paúl, plaza de España, Coso, Alfonso I y plaza del Pilar.

En el interior de la iglesia, se ha creado recientemente una exposición permanente del Rosario de Cristal, un proyecto que ha sido impulsado por el Cabildo Metropolitano, y cuyo objetivo principal es la promoción y proyección del valioso legado que constituye el patrimonio del Rosario, que cuenta con una gran dimensión religiosa, histórica y cultural.

Los elementos está dispuestos en sentido procesional, y distribuidos en espacios diferenciados, según el tema de que traten: Los Misterios del Rosario y sus oraciones; las letanías; las carrozas monumentales de la Asunción, de la Virgen del Pilar, de la Sagrada Familia; y las carrozas de monumentos emblemáticos como el Alcázar de Toledo o la Carabela de la Hispanidad. Esta recuerda que es precisamente la Pilarica la Patrona de Hispanoamérica; donada por el Ayuntamiento -que encargó la obra a los arquitectos zaragozanos José y Manuel Romera Aguirre -salió por primera vez en la procesión en 1946.

En los últimos años se han incorporado a la colección, los nuevos faroles que representan los misterios luminosos.

Cuando el visitante entra al museo, una voz en off lo acompaña en la penumbra, mientras se van encendiendo a su paso los faroles de uno en uno hasta iluminar por fin, esplendorosamente, todo el recinto. Sin duda, el corazón conmovido también se inundará de luz.


Fuente: Wikipedia

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, me gustaria saber si para participar activamente en el Rosario, es necesario ser miembro de la Cofradia, o si existe algun requerimiento especial.
Gracias.

Fabiela Meneghini dijo...

Si te refieres a participar en el Rosario de Cristal, no sabría decírtelo; la nota que hemos publicado es informativa de un evento que se realiza en España, y nosotros estamos en Argentina. Si te refieres a participar en la Asociación del Rosario Perpetuo (la Guardia de Honor), sólo tienes que elegir un día y un horario al mes para rezar un rosario completo meditado. Me envías luego tu nombre, tu lugar de residencia, el horario de guardia elegido y tu correo electrónico para estar comunicados y ése es todo el trámite. Ojalá te apuntes con nosotros.¡Te esperamos!