La Reina de Gibraltar


El 12 de mayo del año pasado, el obispo de Gibraltar, Mons. Charles Caruana, declaró un Año Jubilar con motivo del séptimo centenario de la devoción a Nuestra Señora de Europa.

Desde entonces, se han organizado una serie de actos culturales, sociales y religiosos que culminarán el próximo 5 de mayo con una misa multitudinaria junto al santuario. Será oficiada en latín, inglés, español, alemán e italiano y contará con la asistencia del cardenal José Saraiva Martins en representación del Vaticano; del Arzobispo de Madrid, Card. Rouco Valera; del de Sevilla, Mons. Carlos Amigo; obispos de toda España y miembros de la Red Mariana de Santuarios de toda Europa.

La vinculación de Gibraltar con la Virgen de Europa data del año 1309, cuando el rey español Fernando IV acabó con el enclave musulmán en el Peñón. Sin embargo, Gibraltar fue de nuevo ocupado por los árabes en 1333. Allí permanecieron hasta 1462, cuando Rodrigo Ponce de León los expulsó definitivamente.


La antigua mezquita existente fue convertida en capilla tras la reconquista. Desde entonces se mantuvo un fuego permanente como ayuda a la navegación, lo que convirtió a la capilla en precursora del Faro de Europa Point. Una estatua sedente de la Virgen, con cetro y corona y el niño Jesús en los brazos, fue colocada en el pequeño santuario, que en dos siglos adquirió mucha fama y popularidad. Así, los barcos que surcaban el Estrecho solían rendir tributo a Nuestra Señora de Europa y las ofrendas de los marineros eran habituales: a lo largo de los siglos se formó una impresionante colección de lámparas de plata donadas por los navegantes que pasaban por Gibraltar.

Desde entonces y hasta la actualidad, el santuario ha sufrido numerosas vicisitudes. Así, en 1504 fue saqueado por el corsario turco Hali Hamat. A raíz de aquel grave incidente, Felipe II ordenó construir unos muros para proteger la ermita.

Ya en el siglo XX-en 1962-, se llevó a cabo una restauración del santuario, que durante años de conflicto llegó a ser utilizado por el Ejército como almacén de aceite y cajas de embalar, e incluso como biblioteca para las guarniciones militares. El 28 de septiembre de 1962, el obispo Healy celebró allí la primera misa tras 258 años, en vísperas de su viaje a Roma para asistir al II Concilio Vaticano. El primer bautizo tuvo lugar en noviembre de 1966 y la primera boda, diez años después en el mes de julio.

El tesoro más valioso del santuario - la estatua de la Virgen y Niño - todavía se encuentra allí hasta el día de hoy. En este Jubileo, Gibraltar reconoce la intercesión de Nuestra Señora de Europa y llama a su devoción como patrona de todos los ciudadanos del continente europeo.

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