Arte mariano, instrumento de Evangelización

por Liliana Cilveti
Lic. en Filosofía e Historia
El escultor y restaurador mendocino
Ricardo A.Cubisino Richardi en su atelier

El arte enseña a los hombres las delectaciones del espíritu, y porque él mismo es sensible, y adaptado a la naturaleza de ellos, puede muy bien conducirlos a algo aún más noble que él. Desempeña de este modo en la vida natural igual papel, si puede así decirse, que las “gracias sensibles” en la vida espiritual; y de muy lejos sin proponérselo, prepara al ser humano a la contemplación de Dios. En efecto, San Pio X afirmaba: “hacer orar a la grey sobre la belleza”. Así, el arte sacro debe dar a los fieles lo que responda a las necesidades espirituales de éstos, lo que pueda verdaderamente servir para la vida religiosa de una comunidad cristiana.

Es privativo de Dios el tocar los corazones con un sentimiento de piedad ante la obra de arte más sublime. Y la Virgen María, a través de sus imágenes, cumple con tan noble misión. Dichas imágenes tienen un valor, una irradiación de emoción religiosa, de iluminación interior, y, estrictamente, de santificación.


Cubisino Richardi: Dolorosa


María, ensalzada por gracia de Dios, después de su Hijo, por encima de todos los ángeles y de todos los hombres, por ser Madre Santísima de Dios, que tomó parte en los misterios de Cristo, es justamente honrada por la Iglesia con un culto especial. Como afirma Joseph Ratzinger, actual Papa Benedicto XVI, en su obra “Un canto nuevo para el Señor”: “El culto está relacionado con la cultura; esto es algo que salta a la vista. La cultura sin culto pierde su alma, y el culto sin cultura ignora su propia dignidad”.

Ciertamente, desde los tiempos más antiguos, la Santísima Virgen es venerada con el título de “Madre de Dios”, a cuyo amparo los fieles suplicantes se acogen en todos sus peligros y necesidades. Por este motivo, principalmente a partir del Concilio de Éfeso, ha crecido maravillosamente el culto del Pueblo de Dios hacia María en veneración y en amor, en la invocación e imitación, de acuerdo con sus proféticas palabras: “Todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mí maravillas el Poderoso”. (Lc. 1, 48-49).


Cubisino Richardi: Virgen del la Merced



Al hablar de espiritualidad mariana, ya se entiende que no se quiere presentar una espiritualidad distinta o al margen de la más auténtica y entrañable espiritualidad cristiana, es decir, no tiene ni puede tener otra finalidad que la de hacernos vivir más íntima y profundamente el misterio de Cristo, o sea, la auténtica vida cristiana.

La fórmula más completa de la devoción a la Virgen ha sido y será siempre a Jesús por María, es decir, María como camino más corto y expeditivo para llegar a Jesús, así como Él es el único camino que conduce directamente al Padre. Por eso a María se la llama “Estrella de la Evangelización”.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola necesitaría contactarme con el Señor Ricardo Cubisino, No se un mail o algo, es por una propuesta... muchas gracias

leocorradi@hotmail.com

Anónimo dijo...

Hola "anonimo" yo no administro esta pagina pero si conozco a Cubisino, aun estas interesado en contactarlo? saludos.