Santoral dominicano de enero

Santo Tomás de Aquino
Filippino Lippi (c. 1457-1504)

2 Beato Marcolino Amanni, presbítero
3 Beata Estefanía de Quinzanis, virgen (1457-1530)
4 Santa Zdislava de Lemberk, viuda (1221-1252)
7 San Raimundo de Peñafort, presbítero (1175-1275)
10 Beato Gonzalo de Amarante, presbítero ( - 1259)
Beata Ana de los Ángeles Monteagudo, virgen
11 Beato Bernardo Scammacca, presbítero (1430-1487)
14 Beato Nicolás de Jobezano.
15 San Francisco Fernández de Capillas, presbítero mártir
18 Santa Margarita de Hungría, virgen (1242-1270)
19 Beato Andrés de Peschiera, presbítero (1400-1485)
22 San Francisco Gil de Frederic, presbítero mártir
San Mateo Alonso de Leciana, presbítero
Beato Antonio della Chiesa, presbítero (1384-1459)
23 Beato Enrique Susso, religioso y místico ( -1366)
27 Beato Marcolino de Forli (1317-1397)
28 Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia (1225-1274)
29 Beata Vilana de Botti (1332-1361)

Calendario mariano de enero

Juan Zapata Inga: Desposorios de la Virgen (1680)
Museo de Arte de Lima

1 Solemnidad de María Madre de Dios.
4 Nuestra Señora Treves ( Italia )
6 Nuestra Señora de Belén
13 Nuestra Señora de las Victorias (Praga, Czechoslovakia)
15 Nuestra Señora de Banneux (Bélgica)
16 Nuestra Señora del Refugio
17 Nuestra Señora de Pontmain (Francia)
Na. Sra. de la Antigua (Patrona de Panamá)
18 Nuestra Señora de Dijon (Francia )
19 Nuestra Señora de Gimout (Citeaux, Francia)
21 Na Sra. de la Alta Gracia ( Patrona de la Rep. Dominicana)
23 Desposorios de la Virgen
24 Nuestra Señora de Damasco
Nuestra Señora de la Paz
29
Nuestra Señora de Chatillon sur Seine (Francia)

A 150 años de la evangelización de Taiwan

por el P. Domingo Albarrán
Fuente: Alfa & Omega
Estadio de Linkou: Conmemoración de los 150 años de evangelización de Taiwan

Los primeros misioneros que llegaron a Taiwán a evangelizar fueron dominicos españoles, en 1626, en tiempos de Felipe II. Inmediatamente, los caminos de la evangelización se tiñeron de sangre: tres misioneros caen en emboscadas y son asesinados. En 1642, fueron expulsados de la isla por los holandeses, tanto la guarnición española como todos los misioneros que quedaban.
Doscientos diecisiete años estuvo la isla sin misioneros, hasta que, en 1859, el padre Fernando Sáinz y el padre Ángel Bufurull llegan a Kaohsiung. Al enterarse el mandarín de la llegada de los extranjeros, ordena que les arresten. Debido a los malos tratos recibidos, Fernando tiene que abandonar la isla a los veinte días de pisarla. Sin embargo, perseveró. «Con dos cestos colgados en los extremos de una caña de bambú sobre los hombros –es la pluma de Fernando la que escribe–, llegué a la ciudad de Tainan. Fui disfrazado de peón o cargador, pudiendo, merced a este disfraz, entrar en la ciudad sin que nadie me dijera ni una palabra, no atreviéndome siquiera a comer, a pesar del hambre que tenía».

Con dos compañeros chinos, uno catequista y otro vendedor de medicinas, iba Fernando de un lado para otro con el único fin de implantar la Palabra de Dios. Así de sencillo comenzó la evangelización. En 1861 funda cinco misiones. Ante la avalancha de niñas abandonadas por sus padres, funda la Santa Infancia. En 1868 funda otra misión en Tainan. En ese mismo año, fallece como mártir de la fe el catequista Vicente Chin, brazo derecho de Fernando, tras ser apaleado e introducido boca abajo en una letrina. Los chinos prenden fuego a tres de sus misiones. Fue un año de furiosa persecución, dificilísimo para este evangelizador, que tuvo que abandonar Taiwán a sus 37 años.

¿Qué no experimentaría este gran apóstol al ir dejando sus costas? Su nombre es imperecedero en las gloriosas páginas de la Iglesia católica en Taiwán. Desde el tiempo de Fernando, la actividad misionera no se ha visto interrumpida hasta el día de hoy. De ahí estos 150 años de exaltación y celebración.

Virgen de Zapopán

Nuestra Señora de la Expectación de Zapopán
Imagen vestida actual

La imagen de la Virgen de Zapopán que se venera en el santuario a ella dedicada, es la misma que llevaba colgada al cuello Fr. Antonio de Segovia, el apóstol de Nueva Galicia (México), y que probablemente, a solicitud de él le hicieran los indios de Michoacán.

Fr. Antonio de Segovia (1486-1570)

La imagen miden 34,2 cm. de pies a cabeza. De ancho a la altura de los codos mide, 11,5 cm.; el rostro 5,5 cm.; de la rodilla a los pies, escasos 9 cm. Fuera de la cabeza, las manos y los cuernos de la luna que son de madera, el resto es de corazón de caña de maíz, no amasado ni batido sino unidos unos con otros los cañutos verticalmente con alguna clase de pegamento.


Imagen original

La tez es morena, acentuado el color oscuro por la antigüedad y por haber permanecido cubierta por dos velos para protegerla de la luz y el polvo. La frente es llana, los ojos rasgados y grandes de color aceitunado y de mirar sereno. La nariz recta es un poco estrecha en la parte media y algo amplia en la punta y fosas nasales. La boca es pequeña aunque el labio inferior luce un poco grueso. Las mejillas son llenitas. Un cuello recto sostiene la cabeza en igual posición, mientras las manos están juntas a la altura del pecho. Su aspecto y apariencia es el de una típica Inmaculada Concepción.

No es una obra de arte, pero impresiona por su majestad y realeza; admira su semblante y la expresión de su rostro: a veces sombría, a veces seria, a veces risueña, según la luz ambiente.
La imagen original fue resguardada de la cintura para abajo en un vaso de plata y placas metálicas en el pecho y en la espalda, juntamente con la peana en el año 1713. Posteriormente, en 1935 y con motivo de la elevación de su santuario a la categoría de Basílica, ese vaso de plata fue sustituido por otro en forma de túnica artísticamente labrada.
En 1992 la imagen fue sometida a una prolija restauración, proceso que permitió concluir que jamás había sido restaurada, sino que sólo había sufrido varios cuidadosos retoques con el correr de los siglos; todas las fallas fueron tapadas con pasta de maíz tomada de antiguas imágenes para que el resultado final fuera excelente.

Declarada en 1734 Patrona de Guadalajara contra tempestades, rayos y epidemias, no será hasta 1919 que Pío XII la coronará como Reina de Jalisco.

Francisco Coll y Guitart

La pasión por predicar el amor de Cristo


Las fechas de nacimiento y muerte de Francisco coinciden providencialmente con las de Juan Pablo II, aunque obviamente en años diferentes. Nació el 18 de mayo de 1812 y murió el 2 de abril de abril de 1875.

Nació en una zona muy cercana a Francia, en la comarca del prepirineo, región de Cataluña, en medio de una familia numerosa y humilde. Varios de sus hermanos murieron cuando estaban pequeños.

Desde niño se orientó hacia el sacerdocio, siente una inclinación hacia la predicación recordando un poco la predicación del párroco de su pueblo. Así entró en la Orden de Predicadores en el convento de Gerona en 1830, donde hizo la profesión solemne y recibió el diaconado.

En 1835 la exclaustración de los religiosos le obligó a vivir fuera del convento, exclaustrado obligado por las leyes civiles.

El camino que tenían los religiosos era esperar a ver si la tormenta pasaba, si aquella situación política se aclaraba y podrían reintegrarse en los conventos.

Francisco Coll fue ordenado sacerdote en la clandestinidad, al principio tuvo que ejercer el sacerdocio como si fuese diocesano, por la situación política no podía vivir en un convento. Luego se trasladó a una localidad llamada Moyá, donde la primera guerra carlista había dejado más de 130 muertos sólo en aquella población.

El Padre Coll fue un verdadero ángel de paz, reconciliación entre los bandos políticos diferentes, el paño de muchas lágrimas, la ayuda de tantas familias, de tantos niños, viudas, padres, tuvo que arreglárselas para levantar el ánimo de aquellas gentes y de la población.

Con su prédica comenzó a recorrer las diferentes comarcas de Cataluña. Allí descubrió que uno de los males del mundo radicaba en la falta de educación, especialmente de la mujer. De cara a esa necesidad fundó la congregación de las Dominicas de la Anunciata, que fueron las continuadoras de su labor evangelizadora por todas aquellas comarcas en las que no había escuelas. Inició varios centros educativos con una orientación cristiana de la vida, tratando de transmitir todos los saberes, formando a la persona y orientándola a sus valores y a la fe.

Enfermo desde 1869 de ceguera y de pérdida a intervalos de las facultades mentales, murió en Vic (Barcelona). Allí yacen sus restos, en la casa madre de la congregación.

Sus escritos fueron recopilados en dos libros: “La hermosa rosa” y “La escala del cielo”, donde recalcaba: “la vida de las Hermanas debe ser vida de oración... Por esto os recomiendo y os vuelvo a recomendar, amadas hermanas: no dejéis la oración”.

En el momento de su muerte, en 1875 había ya cerca de 50 comunidades de las Dominicas de la Anunciata. Actualmente la congregación cuenta con cerca de 1.200 hermanas en cuatro continentes. Su carisma es la educación en la que se da mucha importancia a la doctrina y a la teología.

Beatificado por Juan Pablo II el 29 de abril de 1979, fue canonizado por Benedicto XVI el 11 de octubre de 2009

Medalla de la Guardia de Honor


En alumnio, de 5 cm de alto. Tiene en el anverso la imagen de la Virgen entregando el Rosario a Santo Domingo. A sus pies, unos querubines surgen de una nube. El óvalo central está decorado con motivos florales

Santoral dominicano de diciembre

La Virgen y los primeros santos (s.XVII)
Museo del Convento de los PP.Dominicos en Caleruega



1 B. Juan de Vercellis (+ 1283)
16 B. Sebastián Maggi (1414-1496)
22 Aniversario de la Aprobación de la Orden por Honorio III (1216)

Conmemorativa del Congreso Mariano

Rara medalla de acero, conmemorativa del III Congreso Mariano Hispanoamericano. Acuñada en Sevilla en 1929, pesa 26,50 grs. y mide 45 mm. de lado.

Calendario mariano de diciembre

Defensa de la Inmaculada por la Orden de San Agustín
Alfonso Caballero y Dueñas (Siglo XVII)


1 Nuestra Señora de Ratisbona (Bavaria)
Stella Maris
2 Nuestra Señora de Didinia ( Capadocia, Turquía)
3 Nuestra Señora de la Victoria (Paris)
7 Nuestra Señora de Paris
8 Solemnidad de la Inmaculada Concepción
N.S. de “El Viejo”, Patrona de Nicaragüa
Virgen de Caacupé, Patrona de Paragüay
Inmaculada de Garay (Santa Fe, Argentina)
Nuestra Señora La Conquistadora
Virgen de La Laguna, Patrona del So chaqueño (Argentina)
9 Nuestra Señora de la Concepción ( Nápoles, Italia)
10 Nuestra Señora de Loreto, Patrona de la Aviación Argentina
12 N.S. de Guadalupe, Patrona de México y del Continente Americano
13 Nuestra Señora de la Santa Capilla (Paris, Francia)
14 Nuestra Señora de Alba Royale (Hungría)
15 Nuestra Señora la Dulce Espera
16 NS de la Salud
17 Nuestra Señora de Amiens (Francia)
18 Expectación del Parto de la Virgen
22 Nuestra Señora de Chartres (Francia)
25 Natividad de NSJ
30 Nuestra Señora de Bolonia (Italia)
31 Sagrada Familia

Las imágenes de la Patrona de Cadiz

La Patrona coronada

La Hermandad del Rosario de Cadiz, integrada en principio por esclavos negros residentes en la ciudad, surge a finales del siglo XVI en la antigua ermita del Rosario, hoy parroquia del mismo nombre. Desde entonces, fueron cuatro las imágenes que los gaditanos han contemplado.

En 1596 la imagen original titular de los morenos, padeció los ultrajes de los invasores angloholandeses cuando el sitio y saqueo de la ciudad de Cádiz. La imagen fue arrastrada por las calles y también sufrió cuchilladas y quemaduras en distintas partes del cuerpo. Totalmente desmembrada fue arrojada en un lugar que se conocía como El Boquete. Pero una colonia católica de ingleses la recogieron y fue llevada a las islas británicas. Es la famosa "Lady Vulnerata".



La imagen destruida durante la Guerra Civil
Con la llegada a la ciudad de los frailes dominicos estos se hacen cargo de la dirección espiritual de la hermandad, que se traslada llevando consigo una nueva imagen realizada en 1598 desconociéndose su autor. La imagen tenía el semblante triste, muy erguida, de mirada frontal y con una leve inclinación de la cabeza. El Niño Jesús que portaba, según parece, fue una obra protobarroca, posterior a la hechura de la Virgen.

La intervención sin dudas milagrosa de la Sma. Virgen del Rosario en las epidemias de 1681 y 1730, y en el terremoto de Lisboa, motivó que el Ayuntamiento la nombrara Patrona y Protectora de la Ciudad de Cádiz, patronazgo que Pío IX ratificó mediante Bula del 25 de junio de 1867.
La Rubia de Granda

El 11 de mayo de 1931 un grupo de exaltados incendiaron el Templo y el Convento, y los dominicos, antes de huir, pudieron rescatar el Santísimo Sacramento y lo que quedaba de la imagen de la Virgen: las manos y el Niño Jesús.

Una reproducción fotográfica colocada en el altar y capilla de la Coronación de Nuestra Señora, en la Catedral Vieja, vino a sustituir el hueco dejado por la Patrona en su templo conventual.

Pronto se repuso la talla por medio del encargo que realizaron un grupo de gaditanos devotos de la Virgen al escultor y sacerdote Félix Granda y Buylla. El 23 de diciembre de 1933 se volvieron a abrir las puertas del templo dominico restaurado. Una nota de prensa muy escueta decía: "...se ofrece en la hornacina una imagen de la Santísima Virgen del Rosario, cuyas manos y el Niño Jesús que sostiene en ellas, pertenecen a la imagen destruida".

Granda realizó una versión muy libre y muy hermosa de la Virgen, sin ajustarse a los rasgos de la desaparecida. Según refieren algunos testigos, el rostro de esta Virgen era muy parecido al de una de las damas que fueron a encargarle el trabajo. La imagen no fue del agrado de los gaditanos, que la llamaban "la rubia de Granda" por el color de sus cabellos y sus ojos azules. En 1943 se retiró del culto y ha estado durante muchos años en una habitación próxima al camarín en que actualmente se aloja la Patrona; actualmente se desconoce su paradero.

La Patrona

En 1943, Manuel José Rodriguez Fernández Andes, -imaginero sevillano que pertenecía a la Orden Tercera de Santo Domingo de Guzmán y había sido novicio en el famoso convento de Almagro-hizo la actual imagen, a la que también se le colocaron las mismas manos y el Niño Jesús que habían tenido las anteriores. Es una imagen muy galana, hermosa como pocas, mostrando a Jesús y el Rosario. Es la imagen de la “Patrona” que desde el 26 de septiembre de ese año recibe la veneración de todos los gaditanos. Su coronación canónica tuvo lugar el 4 de mayo de 1947. Además, desde el 26 de mayo de 1967 ostenta la vara de Alcaldesa Perpetua de la ciudad, y también tiene honores de Capitán General, éstos, concedidos por los marinos, que la tienen por Patrona de la Armada Española desde la victoria de Lepanto. Y tiene, infinidad de regalos de gentes de toda condición. Y, todos los años, esta vez con varas de nardos, los niños de Cádiz, recuerdan al mundo quien es su Patrona y por qué se la quiere tanto.

La imagen procesiona dos veces al año: en la festividad del Corpus Christi y en el día de su onomástica, el 7 de octubre; viene precedida de una novena y una multitudinaria ofrenda floral. Durante estos actos, el pueblo canta los gozos que el Beato Fray Diego de Cádiz le dedicó:

Cantemos con devoción
a la que es de Dios Sagrario;
Señora, por tu Rosario,
logre yo mi salvación.


La Galeona, que se quemó en 1931

Estrechamente relacionada con nuestra Patrona, se venera en la misma iglesia otra imagen de la Virgen del Rosario: una talla de madera sin vestidos de tela, de unos 60 cms. de altura, llamada popularmente "La Galeona" Se llama así porque esta imagen acompañaba a los buques galeones de la Flota de Indias en la nave capitana.

Eran varias las esculturas galeonas en la carrera de Indias, pero ésta de Santo Domingo ha sido objeto de particular historia en esa tradición religiosa naval. Han quedado registrado pintorescos detalles de los actos y procesiones a que daba lugar el embarque y desembarque de esta imagen de Nuestra Señora del Rosario en la flota de Nueva España. Durante su tiempo de permanencia en Cádiz, la imagen de La Galeona quedaba colocada en la capilla del Tercio de Galeones, en la misma iglesia dominicana.

También el cuerpo de la primitiva Galeona se quemó en 1931 el mismo día que la Patrona. Pero, inexplicablemente, quedó de ella la cabeza y el Niño Jesús. Más tarde el Niño fue robado, pero el ladrón, al enterarse que iban a reconstruir la imagen de la Virgen, se arrepintió y lo devolvió secretamente. En 1945, por encargo de los padres dominicos, el escultor gaditano D. Juan Luis Vassallo Parodi esculpió una nueva imagen conservando en su interior, a modo de reliquia, el leño quemado de su primer cuerpo y colocado de nuevo el Niño Jesús en el brazo izquierdo de la Virgen. Y así, en la imagen que hoy vemos, la cabeza de la Madre y el Niño son de la primera Galeona, y el cuerpo, una perfecta reconstrucción del anterior.

Pío XII: Radiomensaje al Congreso de Zaragoza


Consagración de España al Corazón de María
12 octubre de 1954

1. Venerables hermanos y amados hijos que, clausurando vuestro Congreso Nacional Mariano, consagráis vosotros mismos y vuestra patria toda al Inmaculado Corazón de María:

¿Quién nos pudiera dar en estos momentos, que, así como con nuestra voz conseguimos hacernos presentes en medio de vosotros, lo pudiéramos hacer igualmente con nuestros ojos y nuestros oídos, para escuchar el voltear de las campanas de toda España, las salvas de honor, los vítores y las aclamaciones, los suspiros y las plegarias que suben a lo alto; para ver a todo un pueblo agolpándose ante los altares de su Madre y Señora, ofreciéndole su corazón y su vida? Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis y los oídos que oyen lo que vosotros oís1.

«Tierra de María»

2. Porque España ha sido siempre, por antonomasia, la «tierra de María Santísima», y no hay un momento de su historia, ni un palmo de su suelo, que no estén señalados con su nombre dulcísimo. La histórica catedral, el sencillo templo o la humilde ermita a Ella están dedicadas; y si quisiéramos solamente evocar, según se Nos vienen a las mientes, algunas de las advocaciones principales que, como piedras preciosas en manto riquísimo, son ornamento del territorio español: Covadonga, Begoña y Montserrat; la Peña de Francia, la Fuencisla y Monsalud; la Almudena, el Sagrario y los Desamparados; Guadalupe, los Reyes y las Angustias, Nos parecería o que estábamos recorriendo la topografía nacional o que íbamos fijando los hitos principales de la historia de España.

Eran pinceles españoles los de Juan de Juanes, Zurbarán, El Greco y Murillo; y por eso rivalizaron en representarla a cual más hermosa. Gubias y cinceles españoles fueron los de Gregorio Hernández, Alonso Cano, Martínez Montañés y Salzillo; y, por serlo, no pudieron menos de estar dedicados de modo especial al servicio de la Madre amantísima. Y si es un Rey Santo el que cabalga para conquistar Sevilla, irá con Nuestra Señora en el arzón; y si son proas castellanas las que, precisamente tal día como hoy, violan el secreto de las tierras americanas, sobre una de ellas irá escrito necesariamente el nombre de «Santa María», ese nombre que luego el misionero y el conquistador irán dejando en la cima inaccesible, en el centro de la llanura sin fin o en el corazón de la selva impenetrable para que sea también allí fuente de gracia y de bendición.

Virgen del Pilar

3. Pero entre tantas advocaciones, venerables hermanos y amados hijos, acaso ninguna para vosotros tan entrañable, ni tan enraizada en vuestra carne misma como esa Virgen Santísima del Pilar que en estos instantes tenéis ante los ojos.

Zaragoza: «Hispanidad»

iY tú, oh Zaragoza, no serás ya insigne por tu privilegiada posición, por tu cielo purísimo o por tu rica vega, «loci amoenitate, delicii praestantior civitatibus Hispaniae cunctis», como la llama el gran Isidoro de Sevilla; no lo serás por tus magníficos edificios, donde galanamente se salta, sin desentonar, de los primores mozárabes a las elegancias platerescas; no lo serás por haber oído el paso cadencioso de las legiones romanas o por el aliento indomable que te sostuvo «siempre heroica» en los heroicos Sitios; lo serás por tu tradición cristiana, por tus obispos, Félix, en pluma de San Cipriano, «fidei cultor ac defensor civitatis»2, San Valero y San Braulio; por Santa Engracia y los mártires innumerables, a los cuales podemos añadir el santo niño, embellecido también con la púrpura de su sangre, Dominguito de Val; lo serás, sobre todo, por esa columna contra la cual, rodando los siglos, como contra la roca inconmovible que, en el acantilado, desafía y doma las iras del mar, se romperán las oleadas de las herejías en el período gótico, las nuevas persecuciones de la dominación arábiga y la impiedad de los tiempos nuevos, resultando así cimiento inquebrantable, inexpugnable valladar e insuperable ornamento no sólo de una nación grande, sino también de toda una dilatada y gloriosa estirpe!

4. «Yo he elegido y santificado esta casa -parece decir Ella desde su Pilar- para que en ella sea invocado mi nombre y para morar en ella por siempre»3; y toda la Hispanidad, representada ante la capilla angélica por sus airosas banderas, parece que le responde: «Y nosotros te prometemos quedar de guardia aquí para velar por tu honra, para serte siempre fieles y para incondicionalmente servirte».

Pero hoy vosotros, venerables hermanos y amados hijos, si habéis venido aquí, si os habéis reunido en todos los centros marianos de la nación, ha sido con una intención precisa: evocando aquella jornada inolvidable en el Cerro de los Ángeles, de 1919, donde España se consagró al Corazón Sacratísimo de Jesús, os habéis hoy querido consagrar al de María, en la confianza de que, en esta hora ardua de la humanidad, Dios querrá salvar al mundo por medio de aquel Corazón Inmaculado.

¡Bien merece, sin duda ninguna, hijos amadísimos, esta manifestación de vuestra piedad el Corazón Purísimo de la Virgen, sede de aquel amor, de aquel dolor, de aquella compasión y de todos aquellos altísimos afectos que tanta parte fueron en la redención nuestra, principalmente cuando Ella stabat iuxta Crucem, velaba en pie junto a la Cruz4; bien lo merece aquel Corazón, símbolo de toda una vida interior, cuya perfección moral, cuyos méritos y virtudes escaparían a toda humana ponderación! Y bien justo es también que lo hagáis vosotros, si no fuera por otra razón, por ser la patria de San Antonio María Claret, apóstol infatigable de esta devoción, que Nos mismo hemos elevado al honor máximo de los altares.

Consagración al Inmaculado Corazón

5. Pero Nos creemos que hoy más que nunca, precisamente porque las nubes cargan sobre el horizonte, precisamente porque en algunos momentos se diría que las tinieblas van borrando aún más los caminos, precisamente porque la audacia de los ministros del averno parece que aumenta más y más; precisamente por eso, creemos que la humanidad entera debe correr a este puerto de salvación, que Nos le hemos indicado como finalidad principal de este Año Mariano, debe refugiarse en esta fortaleza, debe confiar en este Corazón dulcísimo que, para salvarnos, pide solamente oración y penitencia, pide solamente correspondencia.

Prometédsela vosotros, hijos amadísimos de toda España; prometedle vivir una vida de piedad cada día más intensa; más profunda y más sincera; prometedle velar por la pureza de las costumbres, que fueron siempre honor de vuestra gente; prometedle no abrir jamás vuestras puertas a ideas y a principios que, por triste experiencia, bien sabéis a dónde conducen; prometedle no permitir que se resquebraje la solidez de vuestro alcázar familiar, puntal fundamental de toda sociedad; prometedle reprimir el deseo de gozos inmoderados, la codicia de los bienes de este mundo, ponzoña capaz de destruir el organismo más robusto y mejor constituido; prometedle amar a vuestros hermanos, a todos vuestros hermanos, pero principalmente al humilde y al menesteroso, tantas veces ofendido por la ostentación del lujo y del placer! Y Ella entonces seguirá siempre siendo vuestra especial protectora.

«Ante vuestro trono, pues, oh María Santísima del Pilar -diremos, parafraseando las palabras por Nos mismo pronunciadas en ocasión solemnísima5- Nos, como Padre común de la familia cristiana, como vicario de Aquel a quien fue dado todo poder en el cielo y en la tierra, a Vos, a vuestro Corazón Inmaculado confiamos, entregamos y consagramos no sólo toda esa inmensa multitud ahí presente, sino también toda la nación española, para que vuestro amor y patrocinio acelere la hora del triunfo de todo el mundo del Reino de Dios y todas las generaciones humanas, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen bienaventurada, entonando con Vos, de un polo al otro de la tierra, el eterno Magnificat de gloria, amor y gratitud al Corazón de Jesús, único refugio donde pueden hallarse la Verdad, la Vida y la Paz».

Que la bendición del cielo, de la que quiere ser prenda la bendición apostólica, descienda sobre todos vosotros: sobre nuestro dignísimo cardenal legado; sobre el jefe del Estado; sobre todos nuestros hermanos en el Episcopado ahí presentes; sobre todas las autoridades; sobre el clero, religiosos y fieles que están en estos momentos oyéndonos y sobre toda la nación española, a la que continuamente deseamos toda clase de bienes y de prosperidades.

PIUS PP XII

1 Cf. Mt 13, 16.
2 De haeret. bapt. 6; PL 3, 1066.
3 Cf. 2 Par 7, 16.
4 Cf. Jn 19, 25.
5 Cf. Disc e Rad. 4, 260.

Verdaderas y falsas apariciones

CRITERIOS DE DISCERNIMIENTO
Frag. de Las apariciones marianas en la vida de la Iglesia, Sociedad Mariológica Española, 1987
Fuente: Foros de la Virgen María


I. ARGUMENTOS

Las apariciones son hechos sobrenaturales que no dependen de la voluntad humana, sino del designio de Dios.
Tres argumentos, según la Teología Fundamental, hay que esgrimir para dilucidar si un hecho concreto –milagro o aparición– es auténtico o supuesto. Ante todo, el argumento histórico; luego, el filosófico; finalmente, el teológico.

1. Argumento histórico

Ante todo es menester que conste con certeza de la realidad objetiva del hecho que se relata. En el caso de una aparición, preguntaremos: ¿es cierto que se ha aparecido la Virgen? La respuesta nos la darán los testigos de vista que, examinados por separado, darán testimonio de lo que han visto.

En la mayoría de los casos los testigos no han visto a la Virgen, sino al o la vidente en posición extática. Han observado lo que hacía, lo que decía, como había comenzado y acabado el éxtasis, etc. Los jueces les harán infinidad de preguntas, a las que contestarán cada uno como sabe. Del conjunto y cotejo se sacará la conclusión. Si no hay consenso entre los testigos, o bien no hay datos suficientes para juzgar que el hecho fue tal como dicen, o este hecho no tiene nada de sobrenatural, la conclusión es negativa y no hay que pasar adelante. Pero si se da por aceptado el hecho que se narra –por lo menos sustancialmente–, se procederá al argumento segundo.


2. Argumento filosófico

Se ha de demostrar que aquel hecho no puede explicarse por las leyes naturales, por las fuerzas de la naturaleza creada. Y aquí, como en el caso anterior, se continuará la investigación o se suspenderá según el veredicto sea positivo o negativo.


3. Argumento teológico

El argumento teológico se basa en la naturaleza de lo sobrenatural. Es sobrenatural todo aquello que supera las fuerzas naturales. No es necesario que supere todo el orden de la naturaleza. Si lo superase, necesariamente aquel hecho sería divino, ya que solamente Dios puede alterar el orden total de leyes que Él ha impuesto al mundo creado. Pero si se trata solamente de algo de la naturaleza, que está por encima del orden que conocemos y que podemos –digámoslo así– manejar, seres superiores a nosotros lo podrán obrar. Tales son los espíritus creados: ángeles y demonios. Si es un ángel el que ha obrado aquel hecho, es cosa de Dios; pero si lo ha ejecutado un demonio, esto no es de Dios. De aquí la necesidad de examinar las circunstancias y, sobre todo, los efectos, para que se pueda descubrir la intervención o no de la divinidad.

Aplicados estos criterios, podremos saber con la certeza humana de que somos capaces la veracidad o no de la aparición.

Si nos encontramos en el caso de una aparición única (es decir, que se ha realizado una sola vez), en la cual, pongamos por caso, la Virgen comunica un mensaje determinado, y hace allí un milagro patente, bastará esta aparición y será fácil demostrar su veracidad, si se prueba la autenticidad del milagro. Pero si no hay elementos adjuntos que nos permitan comprobar el hecho, no se podrá, obrando con prudencia, asegurar la veracidad de la aparición. Pero, del hecho de no poder probarla, no es lícito sacar la conclusión de que ha sido un engaño.

En la actualidad, nos encontramos con que las apariciones en cuestión duran temporadas largas, con lo que las observaciones son posibles, los exámenes de los videntes en estado de éxtasis se pueden comprobar, los testigos son muchos y muy variados, las circunstancias que rodean el hecho global van variando... Todo esto permite un estudio detenido, en el que todos los fenómenos que se van produciendo, se han de examinar cuidadosamente.

Como paréntesis, estimamos que hay un notable peligro de errar, si quien examina los hechos supuestamente sobrenaturales, se deja guiar por la Parapsicología, asignatura que estudia los fenómenos que salen del orden común de las leyes naturales conocidas.

Examinamos ahora algunos elementos muy a tener cuenta para el discernimiento.


II. ELEMENTOS NEGATIVOS

Son aquellos que conducen a negar la autenticidad divina de la aparición cuestionada.

1. El vidente
Una cualidad positiva que ha de aparecer en el vidente es la sujeción a la Jerarquía eclesiástica. Dios no puede llevar a la desobediencia o independencia respecto a aquellos que ha elegido como representantes suyos en la Tierra. Los auténticos videntes se han sometido siempre a la Iglesia y a sus representantes: el Papa, los obispos, los directores espirituales... Si falta, pues, esta sujeción a la Jerarquía y el vidente se cree llamado por Dios o la Virgen par realizar la renovación y crear una “nueva” Iglesia, ciertamente hay que afirmar que la aparición no es de Dios. Notemos, sin embargo, que no es menester que el vidente expresamente manifieste esta posición radical con claridad. Bastará la desobediencia a la Jerarquía.

Un protagonismo exagerado por parte del vidente es muy sospechoso. La humildad ha de ser una de sus virtudes principales. Creerse que, porque ve o supone ver a la Virgen, le han casi de venerar como un santo, es error claro. Podrá decir que se somete a la Jerarquía, pero si no se somete a su director espiritual, cuando éste no acepta todo lo que le comunica, o cuando le prueba en la virtud, es un mal indicio. No habrá de colocarse por encima de nadie ni vanagloriarse de su condición de vidente.

Será también un dato muy negativo que se aproveche de las apariciones para adquirir empleo, cargos, buena posición social, etc. Lo mismo diremos si tiene ambición o deseo de lucro, para aprovecharse de las personas piadosas y les pide dinero, regalos, etc.

También será un mal indicio si se observa que no mejora en su vida espiritual. No se le puede exigir una santidad extraordinaria, pero sí una mejora interior que aparezca en el exterior, puesto que ha de dar ejemplo. La aparición nunca será para dejarnos en el mismo estado de virtud, sino para mejorar y perfeccionar.

2. Las apariciones

En el hecho de las apariciones hay dos elementos principales a señalar:

a) Escenario-aparato

Puede ser de interés el examen del lugar y sus circunstancias, observando si se presta o no a manipulaciones. No será igual una aparición en un lugar abierto, solitario, aislado de edificios, etc., donde es difícil esconder aparatos secretos, juegos de luces, etc., que una sala cerrada (aunque sea una iglesia o capilla), que ofrece oportunidad para esconder aparatos audiovisuales, ambientación propicia a ilusiones ópticas. Si, pues, se descubriese algún fraude, quedaría ya descartada la autenticidad de la aparición.

b) La doctrina

Este punto es muy importante, ya que puede ser uno de los más decisivos en pro o en contra.

1) Dogma o doctrina teológico-moral. Si la aparición propone una doctrina contraria al dogma católico o a la moral, ha de ser rechazada de plano.

2) Profecías. Si se anuncian hechos a corto plazo y llegado el momento no se cumplen, hay motivo para dudar. Pero en este caso, habrá de tenerse mucha prudencia si se profetizan castigos o premios condicionados. Jonás profetizó la destrucción de Nínive, que no se realizó. Era condicionada y la condición no se cumplió.

Si la profecía es a largo plazo o para momento no determinado, nada se podrá aventurar o asegurar hasta que haya llegado el plazo prefijado. Jesús profetizó la destrucción de Jerusalén sin determinar fecha alguna y especificó la clase de muerte suya y su resurrección al tercer día. Solamente se tendrá como argumento negativo en el caso de una profecía determinada y especificada, de suerte que se pueda afirmar el fallo real y objetivo.

3) Mensajes particulares y descubrimientos de conciencia. En muchos de los casos de apariciones modernas ocurre que el vidente habla a alguna persona en particular y le da algún encargo de parte de la Virgen (por ejemplo), y quizás al mismo tiempo le revela algún hecho de su vida pasada o presente conocido únicamente de la persona con quien habla. Quien examina la autenticidad de una aparición ha de tener presente estas realidades.


III. ELEMENTOS POSITIVOS

Hemos examinado los principales pasos que se han de recorrer para conocer la falsedad de una aparición. Veamos ahora los elementos que denotan autenticidad.

a) El vidente. Éste ha de presentar las cualidades de humildad, obediencia, sumisión a la Jerarquía, determinada santidad, desprendimiento. Y es necesario que se hallen todas juntas.

b) Contenido de las apariciones. La doctrina ha de ser conforme al dogma y a la moral y de ordinario ha de traer alguna novedad (p. ej., el mayor relieve y amplitud que ha adquirido la devoción al Corazón Inmaculado de María con las apariciones de Fátima, etc.). Los mensajes no traen ninguna revelación nueva que se oponga a la Revelación pública.

c) Sucesos inexplicables naturalmente. Se manifestará la sobrenaturalidad del hecho si éste (tal vez milagro, curación, aparición de fuentes, acciones que realiza el vidente, etc.) no puede ser explicado por causas naturales hasta ahora conocidas.


IV. JUICIO DEFINITIVO

Es necesario aclarar todavía y aquilatar los elementos necesarios para formarse un juicio definitivo.

1. Sobrenaturalidad divina

No basta demostrar la sobrenaturalidad del hecho, sino que hay que especificar que sea divina.

Puede darse el caso de que el hecho sobrenatural sea de tal naturaleza que su realización sobrepase el poder satánico o angélico; entonces, por sí solo basta para probar que es de Dios. Pero en la mayoría de los casos quizás no sea así. Será necesario, pues, buscar otro elemento.

2. Conjunto de hechos

No bastará quedarse en un hecho o en una aparición, si éstas se repiten o multiplican. Si en todas ellas no hallamos ningún elemento negativo firme, y, por el contrario, todo nos induce a confirmar la autenticidad o intervención divina, podremos con razón opinar tranquilos a favor. Con todo, no olvidemos que, para determinar la falsedad, bastará un elemento ciertamente falso; y para afirmar la veracidad ha de ser todo verdadero (bonum ex integra causa, malum ex quocumque defecto). Si no existe razón o elemento negativo firme, se tiene una garantía. ¿Se tiene ya una seguridad? Todavía es menester tener en cuenta otro factor: los efectos.

3. Los efectos

Llegamos a esta fase cuando no existe ningún elemento negativo firme.

De la impresión que ha causado en el ánimo de una persona un hecho que ha creído subjetiva y sinceramente de Dios, pueden seguirse muy buenos efectos.

Este elemento de los efectos o frutos de la aparición es muy válido en el caso de las apariciones duraderas o largas en el tiempo y en la repetición de éxtasis. La razón es que todo lo que es diabólico tiene un fin malo, o si es momentáneamente bueno, a la larga llevará a mal fin. Las cosas de Dios, por el contrario, procuran el bien espiritual. Si, pues, un conjunto de apariciones produce una renovación espiritual permanente, profunda y tal vez universal (es decir, en un lugar, pueblo, región, nación…), ofrece garantías de veracidad. Lleva el sello de Dios.

A esto hay que añadir, como elemento de seguridad, la continuidad –después de las apariciones– de la intervención divina con prodigios o milagros. Tal es el caso de Lourdes, La Salette, Fátima…


V. LA ACTITUD DELA IGLESIA

Con lo que acabamos de decir se demuestra la prudencia de la Iglesia en tardar a declarar auténticas o falsas algunas apariciones. Será más fácil rechazarlas que aprobarlas, ya que un solo elemento negativo basta para la negación. Para la aprobación, en cambio, se requiere un profundo examen. El tiempo juega un papel muy importante, porque permite examinar bien los efectos.

También es importante distinguir entre el parecer de tal o cual teólogo, obispo, en particular, y el dictamen final de la Iglesia. Aun en el caso de aprobación, la Iglesia no impone como objeto de fe la veracidad de la aparición y su mensaje; deja plena libertad. La Revelación, objeto de fe, se terminó con el último de los Apóstoles.


VI. OBSERVACIONES Y PRECISIONES

1. El vidente o los videntes

Ante todo, se corre el peligro de creer que porque han visto a la Virgen o a Jesús, están obligados a llevar una vida de santidad irreprochable. Sería de desear; de hecho, a muchos les ha ocasionado la conversión total o la vocación a la vida religiosa. Pero esto no es esencial para la veracidad del hecho sobrenatural.

2. Los mensajes

Santo Tomás y muchos autores afirman que en las apariciones se trata de cuerpos aparentes, no reales, sin que esto obste a la realidad de la aparición. Si, pues, la visión no es de un cuerpo físico objetivo, tampoco la voz es menester que lo sea. La comunicación de la Virgen con el vidente se puede hacer por ideas que el vidente traduce en palabras –las suyas, su lenguaje– y que a él le produce la impresión de que las oye.

3. La interpretación de los mensajes

Éste es un elemento muy importante que hay que matizar. Es muy conveniente registrar con aparatos modernos lo que el vidente dice en estado de éxtasis, porque, cuando posteriormente se pregunte al vidente por el mensaje, puede suceder que se equivoque al interpretar. Esto sucede más fácilmente si se le pregunta después de bastante tiempo de algún mensaje. No lo recuerda al pie de la letra y da la versión que responde más o menos al fondo, pero puede añadir involuntariamente algún pormenor o alguna expresión que suscitará dificultades.

4. Estado psicológico del vidente

En muchos de los casos que se dan en nuestros días, los videntes dicen que sienten una «llamada» o sentimiento interno que les lleva al lugar de la aparición. Entonces ocurre que el vidente va ya «prevenido» y esperando el éxtasis o aparición. Llega al lugar, habla con la gente o se pone a rezar.

Los grandes místicos distinguen las fases del proceso por las que pasa la mente del vidente en la aparición: durante la entrada es todavía el vidente el que piensa. Al comenzar a ver la aparición ha continuado, por lo menos en el subconsciente, con aquello que estaba pensando o hablando; durante la estancia, poco a poco ha ido saliendo de sí mismo y adentrándose en la aparición; ahora es cuando Dios o la Virgen se le comunican y actúan, y el vidente transmite –con sus palabras, con su lenguaje– lo que la Virgen le dice. Finalmente, durante la salida, ha desaparecido la visión y el vidente ha continuado por un rato en el ambiente extático hasta que ha vuelto totalmente en sí, volviendo a actuar el hombre.


VII. CONCLUSIÓN

San Pablo escribía: «No extingáis el Espíritu; no despreciéis las profecías; examinadlo todo y quedaos con lo bueno. Absteneos de todo género de mal» (1 Tes 5, 19-22). Aquí tenemos una clara referencia a los carismas; los que hay que aceptar una vez comprobada su autenticidad, porque vienen del Espíritu Santo; pero igualmente seguir la recomendación del Apóstol: examinar, demostrar su autenticidad, juzgar, porque también el espíritu del mal puede engañarnos con falsos carismas.

Si la Virgen Santísima quiere en este tiempo, en que el Príncipe de las Tinieblas anda tan suelto por el mundo, aparecer para irradiar la luz de la verdad y ejercer su misión de Madre, Ella cuidará de iluminar al representante de su Divino Hijo en la Tierra, para que acierte a distinguirla y descubrirla, a fin de que su Corazón Inmaculado finalmente triunfe y el Reinado de Cristo se estabilice en la Tierra.

Santoral dominicano de noviembre


3 San Martín de Porres (1579-1639)
5 B. Simón Ballachi (1240-1319)
Santo Domingo Mau, mártir
6 Beatos Ignacio Delgado, Francisco de Capillas y Alfonso Navarrete y compañeros mártires dominicos de Oriente
B. Ángel Orsucci
7 Todos los Santos de la Orden
8 Aniversario de todos los difuntos de la Orden
14 B. Juan Licio (1430-1511)
Santa Lucía de Dublin
15 San Alberto Magno (1206-1280)
16 Santa Lucía de Narni (1476-15449
19 B. Santiago Benfatti (+1332)
21 Beato Romeo de Llívia, presbítero
24 San Francisco Gil de Féderich y Sans (1702-1745)
San Mateo Alonso de Leiciniana (1702-1745)
San Jacinto Castañeda Puchasons (1743-1773)
San Ignacio Delgado Cebrián (1762-1838)
Santo Domingo Henares (1765-1838)
San José Fernández (177-1838)
San Melchor García-Sampedro Suárez (1821-1855)
San José María Díaz Sanjurjo (1818-1857)
San Jerónimo Hermosilla (1800-1861)
San Valentín de Berrio-Ochoa y de Aristi (1827-1861)
San Pedro Almató y Ribera (1830-1861)
Santa Magdalena de Nagasaki (1610-1634)
Santa Marina de Omura (+1634)
San Miguel Kurobioye
San Lázaro de Kyoto
San Vicente Liem (+1773)
San José Kang (+1861)
Beato Dalmacio Moner (1291-1341)
25 B. Margarita de Saboya-Acaya (1382-1464)
Beatos Jacinto Serrano López y Santiago Meseguer, presbíteros mártires

Calendario mariano de noviembre


2º domingo:
Virgen del Sufragio de Benidorm (España)
N.S. de la Soledad de Porta Vaga (Filipinas)
N. S. de América
último domingo:
N.S. de los Lagos
3º domingo:
Virgen de Castelmonte
Maria de Caná


1 N.S.de la Palma (Cádiz, España)
2 N.S. de Emminont, (Francia)
3 N.S. de Rennes, (Francia)
N.S. del Sufragio
4 N.S. de Port Louis (Milán, Italia)
N.S. de Mariapocs (Hungría)
5 N.S. de Damietta (Egipto)
N. S. de Smolenks ( Rusia)
6 N.S.de Valfleurie (Francia)
7 N.S. del Estanque (Francia)
N.S. de Tulum
María Medianera de todas las Gracias
8 N.S.de Belle Fontaine (La Rochelle, Francia)
Virgen de los 33( Uruguay)
N. S. del Parto de Palhoca (Brasil)
9 Santa María La Real de la Almudena (Madrid, España)
11 N.S de los Portugueses
Virgen de Lourdes de Can Cerdá (España)
Madre de Dios del Claustro (Tarragona, España)
12 N.S.de la Torre Secreta (Turín, Italia)
13 N.S.de Nanteuil ( Francia)
14 N.S.de la Gruta (Lamego, Portugal)
15 N.S.de Pignerol (Francia)
16 N.S.de Chieves (Bélgica)
N. S. de la Salud
N.S. de la Misericordia
17 N.S.de Sión
18 Virgen del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia
19 N.S. de la Divina Providencia, Patrona de Puerto Rico
20 N.S.de La Guardia (Italia)
21 Presentación de la Santísima Virgen María
N.S. de los Remedios
N.S. de la Presentación del Quinche (Ecuador)
22 N.S.de Lavang (Viet Nam)
23 N.S.de Sumampa (Santiago del Estero, Argentina)
24 N.S.de Montserrat (España)
25 N.S.de la Roca de Fiesola (Italia)
26 N.S.de las Montañas ( Italia)
27 N.S.de la Medalla Milagrosa
28 N.S.de Walsingham (Inglaterra)
29 N.S.de Beauraing (Bélgica)
30 N.S.de Genesta.
Stella Maris

Don Bosco visita Córdoba

En el marco de la histórica visita de las reliquias de San Juan Bosco a nuestra ciudad de Córdoba,
la Guardia de Honor de la Virgen del Rosario del Milagro
participó de la misa celebrada el día 19 de octubre

en la parroquia María Auxiliadora,
compartiendo con toda la familia salesiana ese momento de gracia,

regalo de Dios.
Con motivo de ello y aunados bajo el manto de María, nuestra Madre del cielo,
se hizo entrega de una placa recordatoria de tan especial acontecimiento.
La misma fue recibida durante la celebración eucarística por el

padre Inspector Leonardo Palazzo, sdb.
quien agradeció y aplaudió tan importante regalo.
Fue un momento de gran emoción para todos.

El Rosario de Cristal

El Rosario de Cristal es uno de los actos más relevantes de la fiesta de la Virgen del Pilar, aunque poco conocido fuera de Aragón. Explosión de fervor religioso y cultural, único en el mundo, recorre las calles del casco viejo zaragozano todos los 13 de octubre de cada año desde hace ciento veinte años.

El origen

La referencia más antigua que se conserva de las fiestas pilaristas, es de 1765, en que se invita, para el día 12 de octubre por la tarde, a un “Rosario General de todos los establecidos en Zaragoza con 30 estandartes de la virgen rodeados cada uno por faroles de cristal y 8 ó 16 antorchas”.

Pero el Rosario de Cristal que hoy conocemos comenzó a formarse a comienzos de 1889, cuando se fundó la Cofradía del Santísimo Rosario de Nuestra Señora del Pilar. Su presidente, Don José M. Pra y Duarte, concibe la idea de dotar a la procesión del rezo del Rosario de una colección de faroles que serían llevados por los fieles en lugar de las tradicionales hachas, velas y estandartes usados hasta entonces. Los faroles simbolizarían cada una de las partes de la oración del rosario que los devotos iban rezando: los Misterios, los Padrenuestros, las Avemarías, los Glorias y las Letanías.



El encargo se realizó al arquitecto del Ayuntamiento Ricardo Magdalena, que concibió el proyecto en dos etapas. En la primera se construirían los faroles correspondientes a los Padrenuestros, Avemarías, Glorias y Letanías. En la segunda, a los quince misterios, más grandes y monumentales que los anteriores, construidos para ser transportados sobre carrozas.

Según escribió J. Nasarre en 1889 «Con febril actividad se trabajó a fin de que estuviera dispuesta la colección de faroles para el día 12 de octubre de 1889, y en la noche de ese día, presenció Zaragoza y los muchos forasteros que concurren a las renombradas fiestas del Pilar, la grandiosa procesión del Rosario, bajo la nueva forma dispuesta. El efecto producido excedió a toda ponderación». En 1890 se completaría la segunda fase de los trabajos, y en la procesión, que se trasladó a la tarde del día 13, se pudo contemplar la obra ya terminada. Fue a partir de este día, en que se lucieron por primera vez la multitud de policromadas vidrieras iluminadas, cuando popularmente se la pasó a denominar Rosario de Cristal.

A partir de ese momento en que la procesión conforma su cuerpo más importante, se realizan diferentes cambios y mejoras, ya que se suceden las donaciones, completando la comitiva con nuevas piezas entre las que se incluyen faroles y carrozas o se realizan restauraciones de las piezas originales. También la tecnología va enriqueciendo la tradición, ya que en 1957 se incorpora la megafonía al recorrido, y en 1969 se sustituye las velas de los faroles por iluminación eléctrica alimentada por pilas.

Esta procesión se ha celebrado ininterrumpidamente cada año. No obstante, se ha suspendido en ocasiones especiales, como durante los años de la Guerra Civil, en que no salió la procesión por miedo a que pudieran romperse las piezas.

La procesión simboliza un rosario, en el que las cuentas han sido sustituidas por faroles de cristal. En ella encontramos quince faroles monumentales transportados con carrozas, que son diferentes para cada uno de los Misterios además de faroles de mano: 15 para los Padrenuestros, 150 para los Avemarías, 15 para los Glorias, 4 para las salutaciones y 63 para las Letanías. Todos ellos fueron diseñados por el arquitecto Ricardo Magdalena.


Los faroles monumentales tienen estructura de hierro, adornados con piezas de hojalata y latón, además de las vidrieras con imágenes que representan los misterios, procedentes de la casa Degrand de Burdeos. El color varía dependiendo del tipo de misterio que se esté contemplando. En los Gozosos, referentes al nacimiento e infancia de Jesús, los colores predominantes son el rojo y el verde; en los Dolorosos, correspondientes a escenas de la Pasión, el violeta y el verde. Por último en los Gloriosos, propios de la Resurrección y Ascensión, los dominantes son el blanco y el azul. Además, cada uno de ellos lleva escrito el misterio que representa.

Los faroles de mano son mucho más sencillos y de tamaño reducido. Tienen formas geométricas y están rematados por una corona metálica. Cada uno de ellos lleva escrito en el centro el nombre de la oración que simboliza. Todos fueron construidos en los talleres Quintana de Zaragoza en 1890.

La procesión se completa con otros faroles y esculturas, que si bien no forman parte de lo que sería la oración, son igualmente importantes en el Rosario de Cristal. Éste es el caso del farol de «La gran Cruz del Rosario» que abre la procesión, donado en 1891 por León Quintana, dueño del taller donde se realizaron los faroles que componen el rosario. El diseño es también de Ricardo Magdalena, al igual que en los casos anteriores.

También es una pieza distintiva la carroza con el farol del templo del Pilar. Esta obra de gran tamaño, está compuesta por miles de piezas de cristal que reproducen la Basílica tanto en su exterior como en su interior, que puede verse a través de los cristales de la fachada. Fue construida por el abogado Policarpo Valero y Bernabé. Apareció por primera vez en el Rosario general de 1872, antes incluso de que existiese el Rosario de Cristal. Debido a su fragilidad ha tenido que ser restaurada dos veces, una en 1895 y otra en 1993.

El rosario de cristal, hoy

Cada 13 de Octubre cientos de personas, ataviadas con el traje aragonés, y otras venidas de diferentes puntos de España, e incluso del extranjero, luciendo sus espléndidos trajes regionales, se agolpan para contemplar esta luminaria, testimoniando de esta forma su devoción mariana.

Actualmente la procesión tiene su salida en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, y allí vuelve después de recorrer las calles de San Vicente de Paúl, plaza de España, Coso, Alfonso I y plaza del Pilar.

En el interior de la iglesia, se ha creado recientemente una exposición permanente del Rosario de Cristal, un proyecto que ha sido impulsado por el Cabildo Metropolitano, y cuyo objetivo principal es la promoción y proyección del valioso legado que constituye el patrimonio del Rosario, que cuenta con una gran dimensión religiosa, histórica y cultural.

Los elementos está dispuestos en sentido procesional, y distribuidos en espacios diferenciados, según el tema de que traten: Los Misterios del Rosario y sus oraciones; las letanías; las carrozas monumentales de la Asunción, de la Virgen del Pilar, de la Sagrada Familia; y las carrozas de monumentos emblemáticos como el Alcázar de Toledo o la Carabela de la Hispanidad. Esta recuerda que es precisamente la Pilarica la Patrona de Hispanoamérica; donada por el Ayuntamiento -que encargó la obra a los arquitectos zaragozanos José y Manuel Romera Aguirre -salió por primera vez en la procesión en 1946.

En los últimos años se han incorporado a la colección, los nuevos faroles que representan los misterios luminosos.

Cuando el visitante entra al museo, una voz en off lo acompaña en la penumbra, mientras se van encendiendo a su paso los faroles de uno en uno hasta iluminar por fin, esplendorosamente, todo el recinto. Sin duda, el corazón conmovido también se inundará de luz.


Fuente: Wikipedia

La Virgen no se aparece en Cleveland

La "virgen" de Cleveland
En los últimos años se ha extendido la noticia de apariciones de la Virgen en Cleveland, Estados Unidos, y del surgimiento de la “Confraternidad de los corazones unidos”, un grupo que dice ser ecuménico y que, por tanto, evita la aprobación eclesiástica de la Sección Disciplinar de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe.

En el semanario de la Arquidiócesis Primada de México, «Desde la fe», el clero desautorizó esas apariciones y sobre todo el activismo del grupo que las promueve. Precisa que esa agrupación trabaja bajo diversos nombres: «Ministerios del Amor Santo», «Cofraternidad de los Corazones Unidos de Jesús y María», «Misioneros Sirvientes del Amor Santo» o como promotores de las apariciones de la «Virgen de Cleveland». Según Sweeney-Kyle, desde 1985 la Santísima Virgen se le ha aparecido casi a diario para encomendarle una misión conocida desde 1993 bajo los nombres mencionados, para difundir mensajes a toda la humanidad. Sus seguidores han erigido el "santuario" de Maranathá.

El documento elaborado por la diócesis de Cleveland y avalado por la Arquidiócesis Primada de México, alerta sobre estos grupos, pues sugieren actuar al margen de la autoridad de los pastores y obispos. Y se «adhieren tramposamente a diversos movimientos o grupos aprobados y reconocidos por la Iglesia Católica , lo cual les ha permitido proliferar en varias partes del mundo», explicó.

La publicación semanal indica que uno de los engaños más grandes es la difusión de unas fotografías de la supuesta vidente Maureen Sweeney-Kyle con Juan Pablo II, en agosto de 1999, para dar la impresión de que están en comunión con el papa.

El catecismo de la Iglesia católica explica que no todo el que dice tener revelaciones sobrenaturales las recibe realmente, ni todos los mensajes que se anuncian vienen necesariamente de Dios, ya que muchos son producto de la imaginación de las personas. Cuando la Iglesia llega a aprobar una manifestación de la Virgen , lo que aprueba es el culto, la devoción y la oración bajo esa determinada forma, pero nunca la visión ni los mensajes. La Iglesia sólo constata que al rezarle a María bajo ese lugar y con las características de una determinada imagen, no hace mal ni tiene desviaciones.

Autoridades de la diócesis de Cleveland se reunieron hace varios años con miembros de dicha agrupación para examinar los supuestos mensajes de la Virgen. Tras un estudio serio, la diócesis desaprobó las supuestas revelaciones y declaró perjudicial y preocupante la participación de los fieles en este grupo.

Muchos de los supuestos mensajes de la Virgen no concuerdan con lo que dice la Sagrada Escritura , e incluso llega a contradecir a la Biblia , siendo que estos documentos son una «regla de oro» que permite a la Iglesia conocer la autenticidad de una visión.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) reconoció, el 23 de febrero de 2004, la preocupación de la Iglesia por la presencia de estos grupos que ya llegaron a México y que trabajan mas bien como una secta. Asimismo, advirtieron que esas organizaciones hacen uso de devociones y símbolos católicos para hacer creer a la gente que se trata de un ministerio católico, cuando no es así.

El Card. Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en un documento del 29 de abril de 2009, desaprueba la participación de fieles y sacerdotes en las peregrinaciones y actividades de dicho grupo.


Testimonio de Roberto O’Farrill Corona
 
Dicen que la Virgen María se está apareciendo en Cleveland, Estados Unidos, y que entrega cotidianamente revelaciones y mensajes a una mujer estadounidense de la localidad, de nombre Maureen Sweeney Kyle, casada por segunda ocasión y que vive con su marido en el lugar donde ocurren las supuestas apariciones.

Viajé a Cleveland el 23 de junio pasado. Antes había concertado una entrevista con el canciller de la diócesis, el Padre Ralph Wiatrowsky. Al día siguiente, por la mañana, acudí a la cita en la Curia, junto a la Catedral. Amable y dispuesto, el sacerdote me explicó que el nuevo Obispo, Mons. Richard Gerard Lennon, había tomado posesión de su cargo un mes atrás, como sucesor de Mons. Anthony M. Pilla, por lo que resultaba preferible mi entrevista con él en lugar del Obispo.
 
El escenario
 
Ese mismo día visité el sitio de las supuestas apariciones: Un campo verde, muy grande, en el que hay estatuas de resina blanca y un lago que se formó con lágrimas de la «Virgen», dicen . Allí, algunos meten los pies descalzos o se mojan el rostro y la cabeza. Otros embotellan «las lágrimas». Hay un segundo lago donde dicen que al estar allí, y pedirlo, todo visitante recibe un segundo ángel de la guarda.

A la entrada al campo, que han dado en llamar «Santuario de Maranathá» se encuentra un salón al que le nombran «capilla», y en el que no hay ni sagrario ni altar; sin embargo, los visitantes se arrodillan frente a una imagen, también de resina blanca, de la Virgen María en su advocación de la Medalla Milagrosa. Dentro de «la capilla» se encuentra «el cuarto de las apariciones», donde han colocado, dentro de un relicario que a su vez está dentro de un marco con cristal, un «cabello de la ‘Virgen’» ; dicen que la Virgen María se lo entregó personalmente a la supuesta vidente durante una de sus apariciones.

Afuera de la llamada «capilla» hay una tienda donde se expenden camisetas, chamarras, gorras, medallas, rosarios, estampas y videos alusivos a la «Virgen» que se aparece.
 
La función

Por la noche regresé al «santuario», pues me dijeron que la «Virgen» había anunciado, por medio de la supuesta vidente, que a la medianoche se aparecería para entregar un mensaje. Sobre el pasto se había congregado un grupo que, sin llegar a ser multitud, tampoco eran pocos; tal vez unos mil.

Inició una especie de procesión de ingreso integrada por adeptos que cargaban estandartes con imágenes de diversos santos, como ocurre con las cofradías y archicofradías en los verdaderos santuarios. Después, comenzó el rezo del Rosario, en inglés, hasta que una voz pronunció la orden de arrodillarse porque supuestamente era el momento en que la Virgen se le estaba apareciendo a Maureen y le entregaba el mensaje, mientras la supuesta vidente lo repetía en inglés por el micrófono. Tres o cuatro minutos después continuó el rezo del Rosario.

Vi a mis acompañantes que señalaban hacia los árboles indicando el sitio en el que habían visto a un perro negro. Luego vimos un letrero que decía no pets allowed, para prohibir la presencia de mascotas en el lugar.

Durante el momento de la supuesta aparición se sucede una lluvia de flashes, pues los presentes toman fotografías al cielo con deseos de hallar figuras y luces extraordinarias en las fotografías.
 
Odio a la Iglesia
 
Al día siguiente conversé con la supuesta vidente, sin haberlo yo solicitado, durante una hora en la que no escuché más que acusaciones violentas en contra de la diócesis, del Obispo y del personal de la Curia. Nada me dijo de la Virgen ni de los mensajes que recibe y cuando le preguntaba al respecto, cambiaba de tema. Me entregaron, ella y su esposo, fotocopias de documentos que pretenden asentar el rechazo de la Iglesia. Le dije que el Padre Canciller me había mostrado su disposición a recibirlos, pero ella me respondió que la «Virgen» le ha pedido que no acudan. Cabe decir que ellos mismos se definen como un movimiento ecuménico que, como tal, no requiere aprobación eclesiástica. Se llaman a sí mismos Holy love ministries y «Confraternidad de los corazones unidos». También dicen que se les aparece Jesucristo, el arcángel Miguel, el Padre Pío y varios santos.

Antes de retirarme le manifesté que donde está Cristo hay unión y comunión, mientras que en donde actúa el Demonio, hay división y odio. Le dije que no comprendo cómo pretenden reconciliar al mundo cuando ellos mismos desprecian la comunión con su diócesis. Ella me volteó a ver con los ojos encendidos de ira, y con odio me respondió que el Demonio está en la Curia .

Rezad el Rosario, rezadlo bien


por Fr. George M. Cussen, O.P.
"El rosario ha sido llamado 'el compendio de todo el Evangelio' y los Papas han insistido frecuentemente en su rezo, han explicado su naturaleza, han reconocido su capacidad de fomentar la oración contemplativa y han recordado su eficacia para promover la vida cristiana y el compromiso apostólico". (Papa Pablo VI, 'Marialis cultus')

¿Qué ha sucedido con el rosario? Esta antigua oración ha desaparecido de muchos corazones y hogares, ha dejado de escucharse donde antes llenaba con su tranquila cadencia y su suave paz. ¿La oración que Nuestra Señora predicó en Lourdes y en Fátima y que la Iglesia ha recomendado tan vehementemente ha de convertirse en algo del pasado? ¿Era, después de todo, una oración únicamente para los incultos, útil en su día, pero no para el día de hoy? ¿Qué hemos de decir a esto?

La respuesta, que debe ser clara después de pensarlo bien y que puede causar sorpresa, aunque no debiera, es que el rosario existió siempre en la Iglesia y necesariamente fue así, aunque no ciertamente en la forma exacta en que nosotros lo conocemos ahora, pero sí en su sustancia.
Cuando san Pedro y los apóstoles comenzaron su ministerio, por pura necesidad refirieron la historia del Dios-Hombre, que tan recientemente había vivido entre ellos, su nacimiento, vida, trabajo, enseñanza, sus milagros, su muerte, resurrección y ascensión a los cielos. Todo esto contaron y explicaron, y enseñaron a la gente a rezar con las palabras que Él les dio. Esta fue la predicación del Evangelio, y la Iglesia ha hecho esto desde entonces y lo hará hasta el fin del mundo.

Pero éstas son precisamente las tres partes del rosario. Referir el relato del Evangelio es anunciar los quince sagrados acontecimientos o "misterios" de la vida de Nuestro Señor, explicarlos es dar sus puntos de meditación; el "padrenuestro" es parte de cada decena. Al pasar el tiempo, se añadió el "avemaría", y se desarrolló la actual forma de rosario.

No es, por lo tanto, un argumento forzado decir, a la luz de estos hechos, que el rosario es una oración de las más auténticas y naturales de la Iglesia. Al rezarlo, oímos de nuevo la predicación del Evangelio; en nuestra meditación consideramos su significado y decimos las oraciones más queridas a nuestro Señor y a nuestra Señora: el "padrenuestro" y el "avemaría".

El rosario podría llamarse en verdad la gran "oración pastoral" de la Iglesia, porque ejerce en nosotros el gran ministerio pastoral de la predicación y enseñanza del Evangelio y la práctica del mismo. Pone ante nosotros la vida y ejemplo de Nuestro Señor, y nos conduce por la meditación y la oración a seguirle.

Con esto llegamos al mismo corazón del rosario, a lo que es lo más profundo, lo más elevado, lo mejor y lo más necesario en su práctica. Para comprender esto, debemos considerar el fin de nuestra creación.

Fuimos hechos por Dios, como Dios, para Dios. Fuimos creados para conocerle, amarle y servirle en la tierra y ser felices con Él en el cielo para siempre, es decir, para vivir con Él aquí y después.
En nuestra relación mutua compartimos la vida no solamente por la compañía, sino también por el pensamiento y la palabra, por el recuerdo, por el afecto, por la alegría y la tristeza, por cada uno de los momentos de la mente que pueden unirnos. El espíritu humano ha sido dotado de grandes poderes que puede emplear para establecer la comunicación y unión de una forma que el tiempo y la distancia no pueden obstaculizar. Podemos pensar unos en otros y amarnos desde los confines de la tierra.

El rosario nos capacita idealmente para compartir la vida con nuestro Señor y con la más querida para Él, su Madre. Comenzando con la anunciación de su venida en forma humana, seguimos los acontecimientos sagrados de su vida, los misterios, a través de sus alegrías y sufrimientos, hasta la culminación en la gloria. Pensamos en todas estas cosas, estamos presentes a ellas con la mente y nos mueven al amor y a la adoración. Eso es realmente participar en su vida. El rosario no es precisamente una forma muy atractiva de devoción. En principio, consiste en comenzar en la tierra la participación de la vida divina que continuará para siempre. No comprender esto es dejar de comprender la idea central del rosario.

De esta idea del rosario se sigue que debemos tener un método de rezarlo que sea realmente una participación en sus acontecimientos que llamamos sus "misterios". Es aquí donde nos encontramos con la mayor dificultad del rosario y donde se presentan los mayores reparos. ¿Cómo se puede decir un "padrenuestro" y diez "avemarías" con atención y al mismo tiempo meditar en el misterio? Y, ¿qué es la meditación?, ¿cómo hacerla?

Estas son las auténticas y frecuentes dificultades. Tocan dos puntos de gran importancia, la atención y la meditación. Una falsa comprensión de ambas o de cualquiera de las dos no hace fácil el rezo del rosario. Por otra parte, su comprensión hace que todo cambie y hace mucho más fácil todo de una manera realmente sorprendente.

Si a algunas personas se les preguntase: "¿Qué se debe hacer para estar atento a la oración?", la mayoría probablemente diría: "Pensar en lo que se está haciendo". No se puede decir que esta respuesta sea equivocada en lo que dice en sí, pero podemos llamarla la respuesta "dura". Hay una respuesta mejor, más fácil y más necesaria. Es ésta: "Haz lo que siempre haces y debes hacer en una conversación normal con otro, y lo que debes hacer antes de decir una palabra". Debes ver a alguien allí y para ver hay que mirar. Y debes seguir mirando todo el tiempo que dura la conversación.

El gran secreto de la atención a la oración es el mirar a Aquél a quien estamos hablando. La forma dura es tratar de "desentrañar" el sentido de las palabras. Esto produce agotamiento y desanima fácilmente. Mírale primero a Él y las palabras vendrán más fácilmente conforme pasa el tiempo y durante todo el tiempo, bien vengan o no las palabras; estamos en su compañía y eso es todo. Todo el lío de nuestra oración reside muchas veces en que recitamos palabras y no le miramos a Él.

Nuestro Señor enseñó a santa Teresa de Ávila a rezar de esta manera, y ella lo enseñó a sus monjes en palabras que debemos recordar: "Quiero que solamente le miréis a Él".

Con esta comprensión de la atención podemos ahora resolver el problema de la meditación, porque la "oración-por-contemplación" lo soluciona. Cuando había explicado que el camino verdadero para estar atentos es "mirarle a Él", santa Teresa continuaba diciendo que no hay diferencia entre la oración vocal dicha de esta manera y la meditación. Toda oración que se dice mientras le miramos a Él, es, por ese hecho, meditación u oración mental. Porque, mientras le miramos, nuestra oración se profundiza, sus palabras calan en nosotros, y esta oración llega más hondo que la oración vocal normal, así como la lluvia intensa caía más hondo que un pasajero chaparrón. Nuestro método de rezar el rosario debería basarse en esta comprensión de la atención y meditación puestas en acción. Nos servirá de ayuda el considerar su aplicación a uno de los misterios. Tomemos la oración en el huerto.

La imaginación puede presentarnos la escena: El huerto, la figura arrodillada, en desolación, las palabras de la agonía, el sudor de sangre, el ofrecimiento total al Padre. Sólo el mirar y pensar en esto conmoverá el corazón y lo impulsará a participar en su agonía por medio de una compasión profunda. Se verá que no es necesario formar pensamientos detallados. Simplemente el mirar, el estar atento y el estar allí llenará nuestro corazón. Y, mientras tanto, las palabras del "padrenuestro" y del "avemaría" brotarán de nuestros labios, pero siempre de una manera secundaria con relación a la atención de la mente.

Esta forma de rezar el rosario se la dio Nuestra Señora a Lucía. Le dijo: "Hazme compañía mientras meditas en los quince misterios del Rosario". Ese es el método: Estar con Ella y con su Hijo divino durante esta oración.

Este método fue descrito en una carta de una señora que nos escribía pidiendo un rosario para su marido. "Va a trabajar todas las mañanas en tren con varios compañeros. Se sienta en un rincón del vagón con la cabeza echada para atrás, los ojos cerrados, la mano en las cuentas del rosario que lleva en el bolsillo. Los otros dicen: 'No hay duda en cuanto a Casey. Es un tigre para el sueño'. Pero Casey no está dormido, está con nuestra Señora en Galilea"

¿Qué sucederá ahora? ¿Estaréis con ellos en Galilea, en Belén y Nazaret? ¿Le escucharéis junto al lago y en el monte? ¿Estaréis con Él en el huerto, en la sala del juicio, en el camino del Calvario y hasta el final?

Entonces, que vuestros labios se abran para decir esta oración, y vuestro corazón se conmoverá hasta amarlo. Que vuelva a resonar en vuestra casa y hogar y en toda la tierra.

Virgen del Rosario de Agua Santa


Fuente: Catholic.net

Bajando de la ciudad de Ambato, capital de la provincia ecuatoriana de Tungurahua, llegamos a la ciudadela de Baños, a 1,800 metros de altura, llamada "Puerta del Oriente", porque allí empieza prácticamente la región amazónica ecuatoriana. Baños, como lo dice su mismo nombre, es renombrada por sus aguas ferruginosas que brotan del volcán Tungurahua. Esta pequeña ciudad termal es famosa sobre todo por su santuario de la "Reina del Santísimo Rosario de Agua Santa", que surge en la zona oriental.

La fundación de Baños se remonta al año 1570, pocos años antes de la fundación de Quito, cuando los misioneros dominicos recorrían la región evangelizando los centros de Ambato, Pelileo, Patate y Canelos. En Baños construyeron un centro de acogida para los misioneros que bajaban a la región amazónica o regresaban de ella. En los comienzos erigieron una capillita con muros de "guadua" y techo cubierto de paja, donde se veneraba una estatua de la Santísima Virgen de Monserrat. Más abajo surgía la "ermita" de la Virgen de Agua Santa.

Un relato histórico informa que una noche el sacristán de la iglesia de Baños vio a una pequeña estatua de la Virgen cernerse en el aire, acompañada por dos bellísimos jóvenes, y bajar a pies de un manantial que brotaba de la montaña.

El hecho se repitió varias veces; por eso el párroco y la gente del lugar se reunieron en la capillita para suplicar a la Santísima Virgen que les manifestara claramente sus intenciones.

La noche siguiente la Virgen apareció al sacerdote pidiéndole la erección de una capilla junto al manantial, prometiendo la curación a los leprosos que se bañarán con fe en aquellas aguas. El mando fue ejecutado minuciosamente, pero cuando llegó el momento de trasladar la imagen al nuevo templo, el párroco y la gente constataron que había misteriosamente desaparecido.

Más tarde llegó a la plaza del pueblo donde se había construido el templo, una mula cargada con un cajón. Nadie sabía de donde había llegado y a quien pertenecía. El cajón fue entregado al párroco esperando la comparecencia del propietario.

Pasaron dos meses sin que nadie reclamara el cajón. Por lo tanto, el párroco decidió abrirlo en presencia de algunos testigos. Con su gran maravilla descubrieron la estatua de la Virgen venerada actualmente en el santuario de Baños. Desde aquel momento la imagen de "Nuestra Señora del Rosario de Agua Santa de Baños" se convirtió en una de las más veneradas en el Ecuador y en otros países latinoamericanos. La construcción de la actual basílica, comenzada por el dominico flamenco P. Tomás Cornelio Alflants a finales del siglo pasado, fue completada en 1929.

Un breve del Papa Pío XII en 1957 declaraba a la Virgen de Agua Santa de Baños "patrona principal de las misiones del oriente ecuatoriano". En 1959, el Cardenal Arzobispo de Quito, Carlos M. de la Torre, coronaba solemnemente la estatua de la Virgen con la presencia del Presidente de la República, Dr. Camilo Ponce, quien ofreció a la Madre de Dios el bastón presidencial invocando su patrocinio sobre el Ecuador.

En la basílica podemos admirar numerosos lienzos que ilustran la historia del Santuario y los milagros más conocidos obrados por la Santísima Virgen. Numerosísimos son los peregrinos, provenientes de todas partes del Ecuador y de otros países, que visitan el santuario.